Ricardo Hevia, histórico entrenador de baloncesto, falleció ayer a los 81 años después de varios días ingresado en un hospital de Lugo en el que había sido sometido a una operación programada.

El técnico asturiano dirigió al Breogán en tres etapas, la primera a finales de los ochenta, en la que fue su debut en la ACB, y la última, a mediados de los noventa. También estuvo a cargo de Gijón, Oviedo, Oar Ferrol (dos etapas), Salamanca, Murcia y Ourense.

Hevia, natural de Mieres (Asturias), donde fue jugador de baloncesto antes de dar el paso a los banquillos cuando aún no había cumplido los treinta años, dirigió 236 partidos en la ACB. Estableció su residencia en Lugo y, tras su paso por los diferentes cuerpos técnicos, siguió ligado al deporte de la canasta, en los últimos años como articulista.

Tal y como recuerda la ACB, fue uno de los “grandes referentes para los entrenadores después de haber dedicado su vida a la que era su gran pasión”. El Breogán expresó sus condolencias a la “familia y amigos” de Hevia, de quien dijo que “forma parte” de la “historia” del club y de la del baloncesto. Un baloncesto que, como apunta la ACB en su mensaje de pésme, “no olvidará” al “histórico” entrenador asturiano.

Luto en A Coruña

Mal día para el baloncesto el de ayer porque en A Coruña también se multiplicaron las muestras de pésame por el fallecimiento de Federico López Vidal, uno de los pioneros del deporte de la canasta en la ciudad, primero como jugador de varios equipos y después como directivo y también presidente del histórico Bosco.