Podría uno excusarse en el COVID, en la inactividad, en las difíciles condiciones que ha atravesado el Leyma en el último mes para justificar la derrota de ayer, la séptima de la temporada, contra el Almansa (79-95). Pero sería un ejercicio demasiado simplista. Ya había cosas que no funcionaban en la plantilla naranja y obviamente todo lo anteriormente dicho no hizo más que agravarlas. Los problemas no se solucionan por arte de magia, por más que con un gran final de segundo cuarto el conjunto coruñés diese esperanzas tras remontar 12 puntos en contra y ponerse a la par al descanso (43-43) e incluso un punto por arriba con un tiro libre de Nick Ward al abrirse el tercer acto. Una desconexión le costó un parcial de 2-16 y eso ya fue imposible de remontar. Menos con un porcentaje de tiro muy lejos del habitual, con un 5 de 30 en triples (17%) y un 12 de 19 en tiros libres. Solo Nick Ward, cuando encontraba la pelota bajo canasta, que no fue muchas veces, era claramente superior. En cambio, el Leyma se encontró con una versión superlativa de Eddy Polanco, sobre todo en la segunda parte, que se fue hasta los 33 puntos y los 42 de valoración y aplastó en el tramo final cualquier atisbo de reacción local.

El partido comenzó con un intercambio de golpes. El Leyma, mejor en ataque que en defensa e impulsado en sus ganas de volver a estar sobre la pista 26 días después de su último duelo, tiraba de las buenas acciones individuales de Hamilton y Diagne. Hasta el 20-20 el ritmo iba casi a canasta por posesión. Pero el Almansa dio su primer arreón entre el final del primer cuarto (22-29) y el inicio del segundo (22-34). Reaccionaron los naranjas. Y eso era ya en sí una mejoría con respecto a otros partidos en el que al verse por detrás, bajaba los brazos. Los fallos en el tiro libre impidieron que recortara la diferencia con mayor celeridad. Entre Ward, letal bajo canasta, y Sanz, que marcó el primer triple de los suyos, igualaron la contienda (41-41) a 43 segundos para el descanso, al que se llegó con empate con otra canasta de Monagahn sobre la bocina (43-43).

Fue casi hasta donde llegaron las fuerzas. Aguantó un poco más, hasta el 49-49 con un triple de Lofberg. Pero el parcial a partir de ese momento fue desolador. Demasiados fallos, de tiros incluso liberados. Un 2-16 que dio paso a un 51-65 que fue ya definitivo. Monaghan intentaba animar a los locales con otro triple (56-65) pero quizás ya llegara demasiado tarde y fuera solo un maquillaje para el 58-68 con el que se abrió el último cuarto. Almansa no bajó el ritmo y de la mano de Polanco se fue a por la victoria. El Leyma respondía tímidamente, pero en defensa dejaba acciones muy fáciles para su rival, que tampoco las desaprovechaba. Por más que Ward se afanara en la pintura, ya no había solución. Derrota clara, 79-95, que pone al equipo dirigido por Sergio García con un peligroso balance de 7 triunfos y 7 derrotas. Se va estrechando el margen de error. Y la próxima semana el Cáceres visita el Palacio.