El Leyma terminó la fase regular de la LEB Oro con una derrota con un Almansa (83-79) que se salvó in extremis con un triple de Josep Pérez —que condenó al descenso al Prat, que acompañará a Huesca y Palma— pero que para los naranjas significó acabar en la séptima plaza de la clasificación, lo que le empareja con el Girona en el play off de ascenso a la ACB que empieza la próxima semana. Será una eliminatoria de cuartos de final a cinco partidos —Estudiantes-Valladolid; Lleida-Cáceres y Palencia-Oviedo completan los emparejamientos—. Y los cuatro ganadores se medirán en una final a cuarto que repartirá una plaza en la máxima categoría. La otra ya es del Granada.

Las miradas del Leyma estaban puestas en cuatro canchas a la vez. Las del Almansa, en la suya y otras dos. Según fueron avanzando los otros partidos, los naranjas veían que no cambiaba nada su resultado, pues parecía destinado a no moverse de la séptima posición, pasase lo que pasase para bien y para mal. Sin embargo, el Almansa estaba con el agua al cuello. Porque ganaban sus rivales por la permanencia, el Prat y el Juaristi, y eso le abocaba al descenso siempre y cuando no pudiera sacar adelante su partido contra el Leyma.

La necesidad siempre es un arma muy poderosa. Por eso el Almansa salió mejor. El Leyma resitía con el triple, pero solo le llegó hasta mitad del primer cuarto, cuando los locales, apoyados en su público, empezaron a coger una pequeña renta, como el 19-15 con el que entraron en el segundo acto, en el que se dieron la vuelta las tornas. Los coruñeses encontraron más calma y consistencia y se pusieron por delante, de nuevo con un triple (21-23). Su ventaja incluso creció hasta los seis puntos tras una jugada de 2+1 de Ndow (26-32). Pero le costó anotar en los últimos minutos y al descanso se llegó con un 37-37 que presagiaba un partido nuevo.

Fue el Almansa el que salió mejor otra vez. Una serie de técnicas y antideportivas le dieron una oportunidad de tirón y no lo desaprovechó. Se escapó en el marcador, incluso de 11 puntos (60-49 y 64-53). El conjunto naranja solo marcaba triples o tiros libres. Uno final de cuarto (66-56) de Lofberg no solo maquilló, sino que supuso el inicio de la remontada. Porque anotó otros dos seguidos en el arranque del último cuarto. Y esa necesidad que le había insuflado fuerzas al principio, se las quitó al final al Almansa. Cada ataque era una pesadilla y los coruñeses se fueron acercando hasta que una canasta de Diagne les puso por delante (78-79). En ese momento para el Almansa ya era ganar o descender. Para el Leyma, sexto y medirse a Palencia o séptimo y cruzarse con Girona. Y surgió el local Josep Pérez para salvar a los suyos con un triple y condenar a los naranjas a un duelo frente a Marc Gasol y compañía, contra el que perdieron los dos duelos del curso.