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La Opinión de A Coruña

baloncesto - LEB Oro

Las notas de la temporada del Leyma

El equipo naranja, en una temporada cuya mejor definición es la de “irregular”, solo cumplió el objetivo mínimo y por lo tanto no merece más que el aprobado raso

Los jugadores del Leyma, cabizbajos, tras perder contra el Girona y decir adiós al ascenso y a la temporada. | // VÍCTOR ECHAVE

Terminado el curso del Leyma Coruña, llega el momento de poner las notas. Deportivamente, el equipo naranja cumplió con el objetivo mínimo, que era la clasificación para el play off de ascenso a la ACB. Por lo tanto, hay que darle el aprobado. Pero nada más. En una temporada muy irregular, con continuos altos y bajos, la eliminación por 3-0 por más que haya sido contra el Girona de Marc Gasol —“el equipo que va ascender”, pronosticó Sergio García— supone un paso atrás en la trayectoria ascendente del club y plantea si se ha llegado al final de un ciclo.

Se puede decir, por otra parte, que lo que mal empieza, mal acaba. La pretemporada arrancó con un sinfín de problemas que no permitieron al equipo llegar bien preparado al inicio del curso. Y durante él, entre lesiones, COVID y ventanas FIBA terminaron por ponerle la puntilla a un proyecto que, pese a la enorme inversión, no terminó de arrancar ni por juego ni por ambición. Hace falta más que buenos jugadores. La plantilla, desraízada, partía por presupuesto entre las primeras posiciones de la parrilla de salida. No cumplió con las expectativas. Se hicieron cosas bien. Otras muy mal. Y eso provocó también un cierto desapego con la grada.

Sergio García (4)

No ha sido un año fácil para el cuerpo técnico, pero eso no puede ser una excusa. Sus discursos están llenos de tiritas. En ocasiones descargó incluso culpas sobre los jugadores. Sorprende su gestión de la plantilla. Y aportó pocas soluciones desde el banquillo, mirando en exceso hacia los árbitros. Hizo un buen trabajo para levantar la situación cuando el equipo estaba en caída libre, pero lo dejó en una posición por debajo de su presupuesto.

Ashley Hamilton (6)

Capaz de lo mejor pero de cometer errores inexcusables. El mejor jugador defensivo de la plantilla, como demostró ante Gasol. También arrastró problemas y tuvo fases de la temporada en las que estuvo más ausente.

Johan Lofberg (7)

El jugador más en forma al terminar la temporada. Empezó frío, pero fue de menos a más para acabar siendo determinante ofensivamente, aunque en defensa su aportación bajó.

Kadre Gray (3)

Llegó a un acuerdo con el club para rescindir su contrato. De más a menos, su protagonismo fue decreciendo y tampoco le benefició la llegada de Ndow.

Mo Soluade (7)

Fue el más regular y el que dio un paso al frente cuando más se le necesitaba, por eso fue el MVP de la temporada. Llegó en su mejor momento al final, pero salvo en el último partido del play off, no brilló como se esperaba.

Roeland Schaftenaar (4)

Es un pívot diferente, menos físico y con más entendimiento del juego. En A Coruña no ha tenido continuidad y no ha podido aportar mucho.

Javi Vega (7)

Es el capitán y su importancia va más allá de lo que sucede en la pista. El más autocrítico con el rendimiento del equipo y con él mismo. Aporta veteranía y ha estado sublime en el lanzamiento de tres puntos.

Augustas Peciukevicius (5)

Volvió a jugar después de un año lesionado. No se llegó a volver a ver su mejor versión, la de justo antes de la rotura del tendón de Aquiles, en la que era decisivo en la dirección y una roca defensiva. Necesita más tiempo. Ojalá que sea en A Coruña.

Mikel Sanz (4)

Un jugador al que la definición de la temporada del Leyma también encaja con la suya: irregular. Tuvo buenos momentos, sobre todo a nivel defensivo, y con confianza en ataque. Pero terminó mal, sin minutos.

Atoumane Diagne (7)

Intimidación pura, su vuelta después de casi dos años sin apenas jugar ya fue una buena noticia. Sin gran capacidad anotadora, aportó en los intangibles.

Zach Monaghan (4)

Una sombra de sí mismo. Se perdió los dos últimos meses de competición por una lesión y las circunstancias no le dejaron desarrollar su magia.

Zaid Hearst (-)

Llegó para el play off como sustituto de Álex Hernández. Pero no tuvo tiempo para aportar nada. Solo jugó tres partidos.

Chris Ebou Ndow (6)

Desde su llegada en febrero se convirtió en un imprescindible porque aportó mucho dinamismo al ataque naranja, con más descaro y capacidad atlética. Buen fichaje.

Álex Hernández (5)

Una grave lesión cortó su progresión. Aunque no era el base titular, sí era el más convencional y con capacidad de dirección. Brilló y se implicó en el club. Otro que merece una segunda oportunidad como naranja.

Nick Ward (6)

Empezó la temporada como una de las revelaciones de la liga. Encadenó un MVP tras otro mientras los rivales estudiaban cómo podían parar a ese tanque. Pero pronto encontraron su punto débil. Si físicamente era imparable, era fácil sacarle de los partidos. Si las dos primeras acciones le salen mal, acaba desquiciado.

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