Oficialmente ha terminado la temporada para los equipos coruñeses que compiten en categoría nacional, aunque hay algunos que ya llevan varios meses de vacaciones porque sus ligas, para los que no se clasifican para fases de ascenso, termina en marzo. La mayoría de ellos ha cumplido con los objetivos y salvo el descenso del Distrito Ventorrillo de Segunda División B masculina de fútbol sala, no hubo que lamentar más disgustos. Las notas varían del aprobado al bien y al notable, dependiendo de los resultados en función de las expectativas. El sobresaliente se lo lleva el Viaxes Amarelle por su ascenso a Primera División femenina de fútbol sala después de un curso casi perfecto (26 victorias y una derrota) y la matrícula de honor corresponde al Liceo, flamante campeón de la OK Liga masculina de hockey sobre patines. Un repaso a lo que dieron de sí los últimos nueve meses porque antes de un parpadeo ya estarán todos de nuevo a la carga.

El equipo naranja, recibido en el Concello para celebrar su campaña. El Concello coruñés presumió ayer de uno de los referentes del deporte femenino de la ciudad, el Viaxes Amarelle, al que tanto la alcaldesa, Inés Rey, como la concejal de Deportes, Mónica Martínez, ofrecieron una recepción en el salón de plenos. Había que celebrar los éxitos deportivos del equipo, que consiguió el ascenso a la máxima categoría del fútbol sala nacional, pero también sirvió para destacar los valores del club, que hicieron un esfuerzo para acoger a tres jugadoras ucranianas y a la madre de una de ellas.

- Hockey sobre patines. El título de liga del Liceo lo eclipsa todo, porque además los verdiblancos también ganaron la Supercopa de España. El conjunto dirigido por Juan Copa rozó la perfección. Se le escapó la Copa del Rey en los cuartos de final y la Golden Cup en las semifinales, pero estuvo en la lucha por todas las competiciones. En la OK Liga femenina, el Liceo regresaba a la categoría y lo hizo de forma notable al clasificarse para la Copa de la Reina, donde hizo historia al pasar por primera vez de cuartos de final, y acabar sexto en la competición doméstica. En la OK Plata masculina el Dominicos también rozó el sobresaliente ya que solo en las últimas jornadas se quedó sin posibilidades de meterse en la fase de ascenso. El Liceo y el CDM cumplieron con su objetivo de la permanencia; igual que el Cambre en su estreno en la femenina.

- Fútbol sala. El Viaxes Amarelle quería regresar a la máxima categoría y lo consiguió de forma sobresaliente. Sorprendió con una liga regular de récord con 25 triunfos y solo una derrota, en la última jornada. Y en la fase de ascenso solo necesitó una bala al ganar al Alcantarilla. Brillante curso y el año que viene más. En distinto registro, pero con prácticamente la misma buena nota, el 5 Coruña logró la permanencia en el que fue el año de su gran salto que supone pasar de categoría autonómica a nacional. Además, el club rojillo clasificó a sus juvenil para la fase final del Campeonato de España, donde cayó en cuartos contra el Barça. Peor suerte corrió el Distrito Ventorrillo, que en un mal final de curso perdió la categoría.

- Rugby. Cada año es más complicado que el CRAT, uno de los grandes del rugby femenino español —ganó dos títulos, en 2015 y en 2019—, mantenga su estatus en la máxima categoría. En una temporada con muchos problemas de lesiones y otros derivados del COVID, además de las bajas de algunas de sus referentes, las coruñesas firmaron un año más de resistencia, aunque hubo que sufrir hasta el final para evitar la promoción. En seven mejoraron las prestaciones de las de Arquitectura, que se quedaron a las puertas del podio en la Copa del Reina, con paso incluido por la Ciudad Deportiva de la Torre.

- Baloncesto. El Leyma cumplió con el objetivo mínimo, que era clasificarse para el play off de ascenso, aunque cayó en tres partidos contra el Girona, que es quien finalmente acompaña al Granada a la ACB. El equipo naranja dejó algo fríos a sus aficionados en una temporada completamente irregular en la LEB Oro. La del Maristas en Liga Femenina 2 fue una campaña dura, con muchos viajes y problemas de COVID, pero en la que finalmente las coruñesas lograron su récords de victorias y lo que era el objetivo, una permanencia que les permite seguir siendo la cabeza visible del baloncesto femenino coruñés.

- Voleibol. El Zalaeta se quedó en tierra de nadie en la Superliga 2 femenina, lejos de los puestos de honor pero sin peligro por abajo. Ya son muchos años asentado en la categoría, unos años más arriba y otros más abajo. Se hizo corto su viaje. Los dos equipos del Calasancias, en Primera Nacional, estuvieron todo el año en los puestos de honor y en las últimas se quedaron sin el premio del ascenso.

- Balonmano. Notable rozando el sobresaliente para el OAR, que acabó segundo la liga en Primera y se plantó en la fase de ascenso a División de Honor B, donde no tuvo suerte con los rivales pero en la que, superados los nervios, fue de menos a más. Después de años en la zona media baja, el equipo coruñés mostró el camino a la recuperación.