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La Opinión de A Coruña

Hockey sobre patines

Martín Rodríguez: “El Liceo es la historia de mi vida”

Martín Rodríguez se despide del equipo que lo vio empezar a patinar con 4 años

Martín Rodríguez, en la portería del patio del colegio Liceo La Paz, posa para imitar una fotografía de 2003 en el mismo punto. | // VÍCTOR ECHAVE

Martín Rodríguez (A Coruña, 1994) saborea estos días la dulzura de haber ganado la liga con el Liceo y la amargura de la despedida de lo que describe como un sueño cumplido y como la historia de su vida. Empezó a patinar en el colegio a los 4 años y se marchó de allí a los 18 para volver a casa y encadenar seis temporadas como segundo portero. Pero todo tiene su final y la decisión ya está tomada. “Es muy duro irse, aquí están mis amigos y este grupo... es irrepetible. Pero con mucha pena, es el momento de dejarlo”, dice con media sonrisa, mirando hacia ese patio que lo vio crecer. “Si le dices a ese niño que estaba empezando que se iba a ir tras ganar una liga, una Copa del Rey y dos Supercopas de España... no sé qué te respondería”, se sincera.

Martín Rodríguez, en 2003, en un torneo en el colegio. |  // AGUETE

Martín Rodríguez, en 2003, en un torneo en el colegio. | // AGUETE María Varela

Cuando la semana pasada el equipo entregó la copa en el colegio, no fue una casualidad que él fuera uno de los que encabezara la fila de jugadores. Porque él había sido uno de esos niños que miran extasiados a sus ídolos, como cuando en 2003, cuando tenía nueve años, les llevaron la Champions. Y por haber crecido en ese patio, entiende mejor que nadie lo que es el sentimiento verdiblanco y ha sido uno de sus máximos exponentes. “Lo nuestro es nuestro”, reclama. “El carácter del Liceo se imprime desde el primer día de pretemporada y es algo que exigíamos Dava, César y yo. Este escudo no es como otros. Vienes a partirte la cara o el vestuario se encarga de irte colocando en su sitio. Aunque no hemos tenido problemas y todos se han adaptado. Ya solo el ritmo de los entrenamientos es diferente. Álex (Rodríguez) lo decía cuando llegó: ‘Es que vais contra las vallas como si fuera el último día’. Pero siempre sano”, explica.

Su rol en el equipo era muy particular. No jugaba. Pero tenía un peso específico en el vestuario. De todos modos, si la posición de portero es una de las más ingratas, la de portero suplente no está hecha para todas las personas. Él podría haber estado jugando de titular en cualquier otro equipo de la OK Liga y eligió seguir a Juan Copa al Liceo. “Sabía a lo que venía. Mi grano de arena, independientemente de jugar o no, era aportar al grupo y aportar calidad a los entrenamientos”, recuerda. Entrenaba con la máxima exigencia. Viajaba cada quince días. Y no salía del banquillo. No tenía que ser fácil: “Es algo que me preguntan mucho y ya parece que tengo la respuesta automatizada, pero de verdad es como lo siento: Es más fácil si eres suplente de los mejores del mundo que de alguien con el que puedes estar más parejo. Mentalmente sufres más. Pero yo estuve con Carles Grau y con Xavi Malián”.

¿Se veía más cerca del nivel de Martí Serra, el que ocupará la portería verdiblanca la próxima temporada? Se lo piensa. “Sí, para qué voy a mentir. Puede ser que fuera uno de los años que lo viera más factible y eso que Martí está a un nivelazo, la portería queda en muy buenas manos”, admite. Y él decidió ser sincero consigo mismo y con Copa. “Me podría frustrar estar en un banquillo en el que pensase que podía ser titular. Y no estoy preparado para que mis últimos años de hockey sean frustración. Ni creo que me lo merezca. Además no sería justo que Juan, que lleva toda la vida cuidándome, no pudiera tener la mejor versión de mí”, reflexiona.

Aún no tiene decidido qué hará. No quiere retirarse. Tiene una oferta muy atractiva de Francia, pero también sopesa si es compatible con su futuro profesional. Y para una tercera vía, quizás para más adelante, queda el trabajo con la cantera. “En el Liceo hay que mejorar eso. Me encantaría que todos los niños quisieran venir aquí y que de cada hornada salieran dos o tres jugadores con proyección. También porteros. No es algo que esté pasando. Y me gustaría ayudar”, comenta. Porque al final, en tiempo de crisis son los jugadores de la casa los que sacan las castañas del fuego. “Somos más baratos... y aguantamos más por cariño y respeto”, sentencia. Y por eso también, pese a todos los cambios, no tiene dudas de que al Liceo “le irá bien”.

El club confirma a Martí Serra para la portería

El Liceo confirmó ayer el fichaje de Martí Serra para cubrir la portería verdiblanca durante las dos próximas temporadas. El meta procede del Lleida, donde ha jugado las dos últimas campañas junto a Bruno di Benedetto, otra de las incorporaciones del equipo coruñés para el curso que viene. Serra, que fue campeón de Europa con la selección española en 2021, tendrá el difícil reto de ser el sustituto de Carles Grau y Martín Garaboa. Contará con la colaboración del argentino Mati Bridge, que sube desde el filial. Serra, nacido en Voltregá hace 25 años, comenzó su carrera en el Vic antes de fichar por el Calafell, donde permaneció tres temporadas. Su gran rendimiento motivó su incorporación al Lleida, club en el que consiguió alzar una WS Europe. El año pasado debutó en la selección española absoluta, donde compartió portería con Xavi Malián y Carles Grau, precisamente sus dos anteriores predecesores en la meta del conjunto verdiblanco. El Liceo afronta una gran reconstrucción con la marcha de siete de los diez jugadores que conquistaron la liga. Junto a Juan Copa como gran líder del proyecto desde el banquillo, se mantienen en la plantilla los coruñeses David Torres y César Carballeira y también Álex Rodríguez. El club ha confirmado ya las incorporaciones de Bruno di Benedetto, Martí Serra y Mati Bridge y próximamente anunciará la de Sito Ricart, por lo que solo quedarían tres puestos por cubrir y al menos llegarán dos fichajes más.

Las piezas del filial se van recolocando

El filial del Liceo no saldrá la próxima temporada en la OK Plata masculina. El club ya ha tomado la difícil decisión y tiene varias ofertas sobre la mesa acerca de a quién ceder su plaza. Mientras, los jugadores se han convertido en un gran reclamo del mercado de verano por su gran rendimiento los últimos años. El portero Mati Bridge promocionará y acompañará a Martín Serra mientras que el también argentino Nanu Castro, habitual en las convocatorias y entrenamientos del primer equipo, se incorporará al Juventude de Viana portugués y el dominicano Aldo Pérez jugará en el Vendrell.

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