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La Opinión de A Coruña

hockey sobre patines

La liga, un recuerdo para toda la vida

César Carballeira se tatúa la foto de su primer día en el Liceo, con tres años, junto al lema “El sueño de un niño” como homenaje al último título verdiblanco

César Carballeira. CARLOS PARDELLAS

Ganar una liga con el equipo de tu ciudad y de tu colegio ni se consigue todos los días ni se olvida en toda la vida. Pero ahora César Carballeira lo llevará para siempre en su memoria y en su cuerpo con un recuerdo cincelado en su piel. El jugador coruñés del Liceo se hizo un tatuaje especial para celebrar el título de liga que conquistó con el conjunto verdiblanco hace ahora mes y medio. Para él significó cumplir el sueño de aquel niño que empezó a patinar con tres años y que, aunque las primeras veces lloraba, desde que se apuntó al equipo encontró su pasión y su sitio. Con 26 todavía le queda mucho de aquel pequeño. Y todo eso quedó inmortaliza en un diseño de Chris Weishaupt (Nora Tattoo) en su pierna derecha. La foto de su primer día. El texto “el sueño de un niño”. Y la fecha en la que tocó el cielo en Reus: 17.06.2022.

Tatuaje de recuerdo de la liga de César Carballeira. CARLOS PARDELLAS

“La liga es más que un título. Es el reflejo de todo el trabajo de toda la vida que llevo en el club”, proclama. “Ese niño no sabía ni patinar bien. Cuando empiezas y vas viendo los jugadores que pasan por el primer equipo del Liceo, piensas y sueñas en llegar a ser como ellos, a jugar y ganar títulos como ellos y ver el Palacio lleno. No me imaginaba que podríamos conseguirlo”, reconoce. “Y también parecía que iba a ser todo más fácil, que iba a ir creciendo, cumpliendo años y llegar arriba. Pero no, tocó trabajar mucho”, dice.

César Carballeira besa la copa de la liga. LOF

No era su primer tatuaje. “Empecé con 16 ó 17 años y después ya uno detrás de otro”, recuerda y confirma ese mito de que cuando uno prueba, ya no puede parar. Ahora ya ha perdido la cuenta del número de los que lleva y cuenta por zonas del cuerpo. “Tengo todo el pecho, una pierna...”, enumera. También tiene en el brazo izquierdo un recuerdo de otro de los éxitos deportivos que más valora, la Copa del Rey del año pasado, que ganó con el Liceo, imponiéndose al Barça en la final, con el extra de que se disputó en el Palacio de los Deportes de Riazor. En este caso, el dibujo refleja la silueta de la foto de la celebración en equipo que él corona en lo alto con la bandera de Galicia.

Tatuaje de la Copa del Rey. CARLOS PARDELLAS

Por eso se apresura a especificar que todavía tiene mucho espacio libre. Tanto como sueños por seguir cumpliendo: “Ganar la Champions con el Liceo es lo siguiente que quiero conseguir. Pero que vengan todos los títulos que tengan que venir. La ambición es muy grande. Con trabajo, esfuerzo y sacrificio podemos lograrlo como ya hemos conseguido todo hasta aquí. Me quedan muchos años por delante para ello y mucho sitio en el cuerpo para después tatuármelo”.

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