Los jugadores y el cuerpo técnico del Básquet Coruña cambiaron ayer el Palacio de los Deportes de Riazor por las instalaciones de la fábrica en Arteixo de Leyma, su sponsor principal. Durante la visita pudieron conocer de primera mano las diferentes fases del proceso productivo. Con este encuentro, se rubrica también un año más de patrocinio de la empresa que forma parte del Grupo Lence y que celebra su 60 aniversario, sobre el equipo de baloncesto, que esta temporada volverá a luchar por dar un paso más y ascender a la ACB.

Foto de familia del equipo en la fábrica de Leyma. Casteleiro/Roller Agencia

“La única forma de mantener vivo el sector lácteo gallego, al igual que su deporte, es garantizando la calidad del producto, reivindicando la historia y la tradición al tiempo que se prima la sostenibilidad y la innovación”, comentó Carmen Lence, presidenta del Grupo Lence, sobre la visita que terminó con una foto de familia y la entrega por parte del club de una camiseta conmemorativa de los 60 años de Leyma. “Es nuestro principal patrocinador y siempre tiene muchos detalles con nosotros y creo que es de recibo que el equipo entero viniera a ver la fábrica, estuviera con sus empleados y sepa cómo funciona el día a día de la empresa que nos apoya y nos patrocina”, declaró por su parte Diego Epifanio.

Una visita de la leche

“ Y como actividad de equipo está bien para seguir relacionándonos fuera de la pista”, añadió el técnico naranja, siempre buscando la mejora de los suyos, con sensaciones positivas después de la victoria del domingo frente al Almansa: “Esperemos que no se convierta en relajación. Los chicos están haciendo un buen trabajo y en el Palacio nos estamos sintiendo muy a gusto”. Los cien puntos demostraron el buen momento de los naranjas, pero el burgalés señaló más directamente a la defensa. “Nuestro porcentaje fue muy bueno y eso nos ayudó a distanciarnos. Pero sobre todo es el trabajo defensivo. Eso es lo que nos está dando solidez y el día que estamos acertados nos permite tener esas diferencias en el marcador”, analizó.

Una visita de la leche

El domingo, a los coruñeses les tocará visitar una pista habitualmente maldita para el Leyma, la de Pumarín, donde nunca ha podido ganar en fase regular. El Oviedo, sin embargo, no está en su mejor momento, colista con siete derrotas en siete jornadas. No es momento de fiarse. “Pumarín es una pista muy difícil”, dice Epifanio, “la gente aprieta mucho y ellos se siente muy cómodos”. Además la situación va mejorando por Asturias. “Por lo que nos han dicho, ya están todos los jugadores entrenando, que no lo habían hecho en todo lo que iba de temporada, ya han planificado un poco más renovado a uno y cortado a otro... eso les va a dar fuerzas para poder competir contra nosotros”, indica y finaliza:. “Nuestro nivel defensivo tiene que ser el que llevamos haciendo. No podemos permitirles coger confianza por malas decisiones nuestras. El partido nos va exigir estar muy concentrados y no pensar que nos vamos a enfrentar al colista porque sería un gran error.”