Otro partido, otro Leyma. Aunque tanto el de Oviedo como el de la importante victoria contra el Alicante son el mismo. Fue un partido que dominó salvo seis minutos a la salida del tercer cuarto. Supo reponerse de ese momento de crisis para, de nuevo desde la defensa y el juego ordenado, fluido sobre todo, variado en ataque, ganar a un rival directo y olvidar, aunque fuera un poco, la derrota en Oviedo—aunque también para lamentar porque si no se hubiera perdido allí...—. Ahora los naranjas se preparan para el reto que supone visitar el miércoles a Andorra y después, volver el domingo a casa para recibir al Gipuzkoa.

El Alicante dejó claro desde el primer ataque la que iba a ser la filosofía de juego. Vivir y morir del triple. El primero le salió. Pero no fue suficiente para hacer frente a un sistema más elaborado. Sobre todo cuando Edu Gatell cometió la segunda falta y Nwogbo pudo reinar a placer en la pintura. El pívot estadounidense no solo anotó sino que también supo buscar a sus compañeros —además de coger un par de rebotes de esos suyos, marca de la casa, a una sola mano, muestra de poderío—. Los visitantes aguantaron mientras le entraron los triples. Pero cuando cayó el acierto el Leyma fue ampliando ventaja a la par que apretaba en defensa. Y le puso la puntilla con un triple de Aleix Font sobre la bocina del primer cuarto (28-15).

El segundo no comenzó con buenas noticias con la segunda falta de Atoumane Diagne, que apenas había estado sobre la pista unos minutos para dar descanso a Nwogbo. El Alicante se acercó, pero el Leyma se gustó y jugó algunos de sus mejores minutos de la temporada. Sin concesiones en defensa, todos se apuntaban a la fiesta en ataque. Incluso Alejandro Galán cuando le tocó actuar de cinco. Y Djordje Simeunovic, del que se espera más, y aportó los puntos y rebotes que no había hecho en los anteriores encuentros. Entraron los triples de Ingus Jakovics y Javi Vega. Ataque tras ataque el Alicante se estrellaba contra la muralla naranja, abusando del tiro de tres. Un lanzamiento con el que también el Leyma cerró el segundo cuarto, de Simeunovic, para el 50-30 al descanso.

A veces los partidos del conjunto coruñés parecen un dejavu. El inicio del tercer cuarto recordó al de Oviedo. En Pumarín, el domingo pasado, el Leyma encajó de salida tras el paso por vestuarios un parcial de 17-2 en cuatro minutos y medio. El de ayer fue de 1-17 en los seis primeros minutos del cuarto. Fue un momento raro, con un tiempo muerto de Epifanio para cortar el 6-0 de salida, con Lundqvist tendido en el suelo, medio noqueado, obligando al doctor Lariño a cruzar la pista corriendo —el sueco se recuperó y salió por su propio pie, pero sin volver a la pista— y con ese fantasma de los cortocircuitos, las precipitaciones y las malas decisiones. Del 50-30 se pasó al 51-47. Y como en Oviedo, fue el capitán Javi Vega el que despertó del letargo con un triple. También la salida desde el banquillo de Diagne. Su intimidación en la pintura dejó en solo un punto más a los visitantes mientras los locales iban recuperando el terreno perdido hasta el 63-51.

La ventaja volvió a rondar la barrera de los 20 puntos . El Leyma, mucho más suelto, metió la directa para dejar claro que en el Palacio no hay maldición del último cuarto que valga. Entraron los triples que Barrueta llevaba intentando todo el partido (y fueron dos seguidos). También Simeunovic tenía fina la muñeca (75-57). Estaba hecho. El Alicante tampoco creyó. Y el Leyma sentenció en los minutos finales (86-69).

LEYMA 86 - ALICANTE 69

Leyma Coruña (28+22+13+23): Goran Filipovic (7), Yunio Barrueta (10), Olle Lundqvist (4), Alejandro Galán (2) y Lottana Nwogbo (14) —cinco inicial—. Aleix Font (12), Atoumane Diagne (5), Ingus Jakovics (8), Javi Vega (11), Djordje Simeunovic (12) y Pau Isern (1).

HLA Alicante (15+15+21+18): Matulionis (3), Steinarson (8), Gatell (12), Pedersen (7) y Mc Donnell (15) —cinco inicial—. Arcos, Chapela, Parrado (6), Blaylock (8), Rakocevic (7) y Borovnjak (3).

Árbitros: Morales, García y Villanueva. Sin eliminados por faltas personales.

Cancha: Palacio de los Deportes de Riazor.

Asistencia: 1.000 espectadores.