El Leyma naufragó estrepitosamente en la primera mitad, resucitó en el tercer cuarto y le faltó rematar en el último para acabar con una derrota de pie en la pista del líder, un equipazo al que los naranjas llegaron a poner contra las cuerdas. La reacción visitante en la segunda parte tras una primera para olvidar es un acicate al que aferrarse. Los coruñeses aún transmiten dudas por su irregularidad, pero en su balanza positiva está el carácter demostrado y la lucha hasta el final del partido. Para terminar el maratón de la semana con tres duelos, el Leyma recibe el domingo en el Palacio al Gipuzkoa.

Lo único bueno de tocar fondo es que solo se puede ir hacia arriba. Los dos primeros cuartos del conjunto coruñés rozaron el ridículo. Cierto que Andorra mostró un nivel espectacular, pero estaba jugando demasiado a placer ante un equipo que parecía nervioso, con miedo, algo impresionado por el escenario. En los primeros diez minutos se quedó en once puntos (24-11) y la diferencia llegó a los 25 en el segundo (47-22). Es decir, los de Diego Epifanio no defendían, pero tampoco tenían el día en ataque. Al descanso se llegó con un 47-27 que parecía imposible de remontar. Speight, Dos Anjos y Andric se estaban gustando. Y ni siquiera estaba entrando Dee en acción.

El guión cambió por completo a la vuelta de vestuarios. Diego Epifanio le pidió a los suyos que, ya que no tenían nada más que perder, por lo menos hacerlo con dignidad. Los naranjas subieron en intensidad defensiva, sin permitir ninguna acción fácil del rival. Un 6-0 de salida de Yunio Barrueta, con un 2+1 y un triple, alimentó la fe. La ventaja bajó se redujo a la mitad, con la única mala noticia de la cuarta falta de Nwogbo. En casi ocho minutos, el Andorra solo fue capaz de meter dos tiros libres y el Leyma continuó como un martilló pilón, invirtiendo los papeles. Los locales despertaron hacia el final del cuarto, pero los coruñeses ya se le habían echado encima (55-48).

Un triple de Javi Vega estrechó el marcador hasta los cuatro puntos de diferencia (59-55). Fue el momento en el que Andorra, que había ganado todos sus partidos como local de forma clara, tuvo algo que decir. De la mano de Speight metió un 8-0 y se volvió a estirar la ventaja. Tampoco se rindió entonces el Leyma, que nunca consiguió ponerse por delante. Un triple de Jakovics le puso a cinco puntos (75-70) a treinta segundos para el final. Pudo soñar con algo más, pero Andorra cerró el partido con una canasta final.

ANDORRA 77 - LEYMA 70

Andorra (24+23+8+22): Soeight (14), Dee (2), Andric (12), Czerapowicz (4) y Don Anjos (23) —cinco inicial—. Luz (3), Rubio (8), Llovet (4), Pérez (3), Schreiner y Maric (4).

Leyma (11+16+21+22): Filipovic (4), Isern, Barrueta (15), Galán (3) y Nwogbo (6) —cinco inicial—. Jakovics (14), Vega (3), Diagne (15), Font (6) y Simeunovic (4).

Árbitros: Zafra, Martín y Rodríguez. Eliminaron por cinco faltas personales a Nwogbo.

Cancha: Pavelló de Govern.