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Hockey sobre patines

El Superior niega discriminación del Liceo a su equipo femenino

El alto tribunal gallego ratifica la sentencia de un juzgado coruñés, que desestimó la denuncia de una jugadora a raíz de la polémica por los viajes en furgoneta

Los equipos masculino y femenino del Liceo posan juntos al inicio de la temporada pasada. | // VÍCTOR ECHAVE

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia considera que no existe discriminación por parte del Hockey Club Liceo hacia su equipo femenino. El alto tribunal gallego ratificó la sentencia del Juzgado de lo Social número 5 de A Coruña que desestimó la denuncia de una de las jugadoras de la plantilla, Katy Guscin, por vulneración de derechos fundamentales a raíz de la polémica por los viajes en furgoneta de las chicas en contraposición con los que realiza en avión el conjunto masculino. La exportera verdiblanca alegó impagos y no estar dada de alta en la Seguridad Social, además de los distintos horarios y condiciones en los entrenamientos —por las mañanas ellos, a última hora de la tarde ellas— así como las declaraciones de los directivos del club en rueda de prensa en las que reconocían que existían ciertas desigualdades entre ambos equipos.

La justicia rechaza estos argumentos al entender que estos hechos nada tuvieron que ver con su condición de mujer ya que los impagos se produjeron en ambas plantillas fruto de la mala situación económica del club y porque las diferencias obedecen “a los distintos tipos de competiciones que desarrollan debido a los desplazamientos derivados de un ámbito territorial superior y conllevan mayores ingresos derivados de la publicidad y de sus patrocinadores”. Por ello, el Superior concluyó que “no hay indicios de discriminación y no resulta acreditada la existencia de trato discriminatorio en los términos denunciados”. El juzgado sí que reconoció, en otra sentencia de este mes de diciembre, la relación laboral de Guscin con el Liceo y condenó al club "al abono de la cantidad de 2.208 euros, correspondientes a las mensualidades pendientes de agosto, septiembre, octubre, noviembre y 18 días de diciembre del 2021".

El Superior concluyó que “no hay indicios de discriminación y no resulta acreditada la existencia de trato discriminatorio en los términos denunciados”

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Guscin abandonó la disciplina del Liceo en diciembre de 2021 por desavenencias derivadas de la polémica por el trato al equipo femenino y denunció al club por discriminación. En febrero el Juzgado de lo Social número 5 de A Coruña admitió la demanda en la que la exguardameta solicitaba, además de una multa de 7.500 al Liceo por impago reiterado, el abono de más de 10.000 euros: 2.200 euros en concepto de los salarios adeudados desde agosto hasta diciembre de 2021 y 8.000 como indemnización por vulneración de los derechos fundamentales.

La sentencia concluye que no consta que existan diferencias “en cuanto al disfrute de instalaciones, ni en la entrega de equipaciones para poder realizar los entrenamientos o para acudir a las competiciones o para ser atendidos por los servicios del club” y que “resulta evidente que existen diferencias en las competiciones que participan, con la existencia de patrocinio y por tanto ingresos en unas frente a la otra”. Habla de una “situación de desigualdad que existe en la propia sociedad en múltiples ámbitos que se ve trasladada a la actividad deportiva” por lo que no puede concluir que al “seleccionar uno u otro medio de transporte se estén realizando conductas que supongan una discriminación por razón de sexo”. Lo mismo en el caso de los impagos: “Ya sean hombres o mujeres en el club todos tienen problemas de cobro de sus retribuciones”.

La jugadora recurrió ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que ratificó todos los puntos, incluido el de los viajes en avión de los chicos: “Obedece a los distintos tipos de competiciones que desarrollan debido a los desplazamientos derivados de un ámbito territorial superior y conllevan mayores ingresos derivados de la publicidad y de sus patrocinadores”.

Se zanja así una polémica que sacudió al club coruñés de hockey sobre patines a inicios de la temporada pasada. En ese momento, el equipo femenino acababa de ascender a la máxima categoría nacional, la OK Liga femenina, ahora conocida como OK Liga Iberdrola, igualándose así al conjunto masculino, también en la principal competición doméstica, la OK Liga masculina, aunque en su caso desde 1979, 43 años en los que se convirtió en el equipo más laureado de Galicia con 43 títulos, el último la liga conquistada en este mismo 2022.

El femenino ya había estado durante tres temporadas en la elite, pero descendió por falta de apoyos. El proyecto se retomó con la entrada de la nueva directiva a finales de 2018, que volvió a una parte de esas jugadoras del primer proyecto que, desde abajo, buscaron un ascenso que les llevó dos años. Sin embargo, su regreso a la OK Liga femenina fue accidentado porque tras la primera jornada el entrenador del conjunto femenino, Carlos Loureiro, presentó su dimisión después de que el club le informase de que el viaje a Cataluña de la siguiente jornada se haría en furgoneta y no en avión como le había prometido la directiva al principio del curso.

Surgieron entonces más voces críticas con la situación del equipo, del que tomó las riendas Stanis García, por las condiciones y diferencias con respecto al masculino más allá de los viajes en avión: menores salarios para ellas, peores horarios de entrenamientos, sin vestuario propio y sin servicio de lavandería.

La directiva del Liceo dio una rueda de prensa para aclarar todas estas cuestiones. En primer lugar, explicó la delicada situación económica por la que atravesaba el club que provocó los retrasos con el pago de los salarios y obligó a tomar decisiones como recortar gastos en algunos desplazamientos, lo que incluía que el equipo femenino y al filial masculino de OK Plata viajasen en furgoneta. “También al masculino de OK Liga le estamos pidiendo esfuerzos, como coger el vuelo de las seis y media de la mañana para ahorrar “, indicó en ese momento Emilio Fernández, vicepresidente, que habló en nombre de la junta directiva.

Antón Baldomir, Emilio Fernández, Cristina Fernández y Jesús Sánchez, de la directiva del Liceo. | // VÍCTOR ECHAVE

“Hemos hecho seis fichajes de primer nivel, para aspirar a cosas mayores. En la medida de lo posible hemos intentado equiparar el equipo con el de OK Liga masculina. Tienen el mismo preparador físico, el mismo fisio, el mismo psicólogo, y entrenan y compiten en el mismo pabellón”, defendió también sobre el trato a las chicas y explicó que las horas de entrenamiento eran “tarde porque muchas jugadoras estudian en Santiago y no pueden antes” y eran las que les dio el Concello”; que la falta de vestuario ya se había arreglado y la utilización de la lavandería se podría estudiar para el futuro.

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