Muchas veces se utiliza el término histórico a la ligera. Pero no se exagera ni un ápice al calificar así lo vivido ayer en el Palacio de los Deportes de Riazor. El Leyma levantó una desventaja de 25 puntos para llevarse la victoria por un margen de 14. Esto ya de por sí sería merecedor del adjetivo. Pero lo que le da todo el empaque, todo el significado, es el rival, el Burgos, un equipo que el año pasado estaba en la ACB, que ganó dos títulos continentales en los dos últimos cursos y que a golpe de talonario montó una plantilla de otra categoría. La reacción fue, por tanto, histórica. Como también lo fue el ambiente en el Palacio, con una unión total entre equipo y grada. Así se despide una primera vuelta y se da paso a una segunda que promete emociones fuertes.

Y eso que el frío, de fuera, de dentro, presidió los primeros minutos. Salió mejor el Burgos, resistía el Leyma. El 16-22 del primer cuarto fue un mal menor. El naufragio llegó en el segundo. Se rozó el ridículo. Un 0-19 de salida. Diego Epifanio miraba a su banquillo, buscando qué tecla tocar para la reacción. Y dio paso a Álex Hernández. El base llevaba diez meses sin jugar. Había entrado en la convocatoria la semana pasada para el viaje a Palencia, pero no llegó a salir. E igual en un partido igualado contra el Burgos tampoco hubiese tenido oportunidad. Pero de perdidos al río. Ya se había tocado fondo: 16-41.

Y con él empezó la remontada. De su mano salió un triple que supuso la primera canasta naranja en más de seis minutos. El Burgos, con la ventaja de 25 puntos, también entró en una fase de relajación, incluso de frivolidades ofensivas, que permitieron que el Leyma cogiera oxígeno. Fue un salvavidas lanzado a tiempo al que se aferró el conjunto local para con un parcial de 13-0 volver a creer, aunque todavía se estuviera muy lejos (29-41). El Palacio fue clave. La afición no dejó de animar. Es más, lo hizo más fuerte cuando peor le iban las cosas a los suyos. Un triple de Vega y dos tiros libres de Barrueta antes del descanso dejaban abierta una puerta a la esperanza: 36-49.

La afición del Leyma, durante el partido contra el Burgos. VICTOR ECHAVE

Si había motivos para pensar que después del desastre se podía creer, la fe la recuperó Goran Filipovic a la vuelta de vestuarios. No solo por sus dos triples seguidos, sino por la defensa que provocó varias recuperaciones. Por primera vez la ventaja bajaba de los diez puntos. El Burgos no conseguía anotar. Durante muchos minutos, la única manera fue desde la línea de la personal. A la vez, Mahalbasic, una de sus estrellas, se iba yendo del partido. Unos pasos aquí. Una falta allá. Y el Leyma seguía a lo suyo. En el barro. Luchando cuerpo a cuerpo. Con un triple de Jakovics y un tiro libre de Diagne se puso a solo dos (56-58), a seis al término del cuarto (57-63).

La ventaja voló por los aires con un triple y una jugada de 3+1, las dos de Jakovics. El Leyma se ponía por delante por primera vez en el partido prácticamente desde el 2-0 inicial. Respondió el Burgos, otra vez con el triple, pero la marea naranja ya no había quién la frenara. Otro parcial, de 13-0, ya fue el despegue hacia la victoria. Destacó la defensa y el trabajo sucio de Simeunovic. Y despertó Font, que era el que faltaba. Dos triples suyos le pusieron la puntilla al Burgos, envuelto en protestas arbitrales. De un -25 se pasaba a un +14 con un 38-18 de parcial final. Ante posiblemente la plantilla más cara de la liga. Mahalbasic se fue expulsado. Y el Leyma, con algo más que una victoria.

LEYMA 95 - BURGOS 81

Leyma Coruña (16+20+21+38): Goran Filipovic (8), Yunio Barrueta (11), Olle Lundqvist (4), Javi Vega (15) y Lottana Nwogbo (18) —cinco inicial—. Ingus Jakovics (10), Aleix Font (13), Atoumane Diagne (5), Alejando Galán (2), Djordje Simeunovic (5), Álex Hernández (4) y Pau Isern.

San Pablo Burgos (22+27+14+18): Luka Rupnik (8), Calvin Hermanson, Obi Enechionyia (6), Mindaugas Kacinas (12) y Johan van Zegeren (9) —cinco inicial—. Rodrigo San Miguel (9), Álex Barrera (9), Álex López (13), Rasid Mahalbasic (5) y Marc-Edy Norelia (10).

Árbitros: Cañigueral, Langa y Arresa. Eliminaron por cinco faltas personales a Rasid Mahalbasic.

Cancha: Palacio de los Deportes de Riazor.

Asistencia: 1.800 espectadores.