Fútbol sala - Primera Iberdrola

El Amarelle se aferra a un milagro

El equipo naranja tiene que puntuar en la cancha del líder Burela y esperar que el Marín no sume ante el Ourense para evitar el descenso en la última jornada

La plantilla del Viaxes Amarelle posa antes de un partido.

La plantilla del Viaxes Amarelle posa antes de un partido. / Iago López

Prácticamente un milagro. Es lo que necesita el Viaxes Amarelle para evitar el descenso en la última jornada de la Primera Iberdrola. El equipo coruñés tiene que sumar en su visita al líder Burela (18.30 horas) y esperar a que el Marín, con el que está empatado en la clasificación, no puntúe en su partido en casa frente al Ourense. Difícil, muy difícil, pero no imposible. Los milagros ocurren de vez en cuando. Y a eso se aferran las naranjas para mantener la fe en la permanencia hasta el último segundo.

“Mi trabajo durante esta semana se ha basado en convencer a las jugadoras de que todo puede pasar cuando entras a una pista. Es verdad que es casi imposible ganar a Burela en su cancha, pero nosotras saldremos con la convicción de poder hacerlo. Han perdido sorpresivamente en la última jornada y eso las hace más peligrosas aún porque no querrán encadenar dos derrotas de ninguna manera”, comenta Piru, el técnico de las coruñesas. “Sí, parece estar todo en nuestra contra, pero el deporte no conoce de teorías”, reafirmó el entrenador.

Un cúmulo de circunstancias ha dejado al Amarelle en esta situación. Inesperada sobre todo tras una buena primera vuelta que no hacía presagiar este final de temporada. Pero en la segunda el equipo no fue capaz de mantener el nivel, con solo tres victorias, y aunque consiguió mantener la zona de descenso a raya, cayó a ella en el duelo directo contra el Marín a falta de tres jornadas para el final. La semana pasada tuvo la oportunidad de salir de ella, porque las pontevedresas perdieron frente al Poio, pero las coruñesas no consiguieron pasar del empate frente al Castro, in extremis, porque lo consiguieron en el último minuto con un tanto desde el punto de penalti.

Eso hace que no dependan de ellas mismas porque la premisa número uno es que Marín no puntúe. Si las pontevedresas ganan, ya no hay ninguna opción. Si empatan, el Amarelle tendrá que ganar. Si pierden, a las coruñesas les vale el empate. “Ourense no se juega nada pero viene de una buena dinámica y creo que pueden sacar provecho de su visita a Marín. No obstante, nosotras solo nos debemos fijar en lo nuestro y al final de la jornada se sabrá el resultado del año”, insistió el entrenador naranja.

Está en juego la permanencia y un proyecto que pasaba por gente con experiencia y jugadoras de la cantera, por lo que el descenso podría acarrear también un nuevo planteamiento para las temporadas que vienen por delante.