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Juegos Olímpicos París 2024 - Boxeo

Enmanuel Reyes cae con polémica arbitral y se queda fuera de la final olímpica

Los jueces valoraron más el boxeo pasivo del cubano-azerí Loren Alfonso que la intensidad del púgil afincado en A Coruña

El Profeta: Quería cambiarle el color (a la medalla), pero los árbitros no me dejaron"

Enmanuel Reyes sonríe con ironía cuando el árbitro señala la victoria de Loren Alfonso.

Enmanuel Reyes sonríe con ironía cuando el árbitro señala la victoria de Loren Alfonso. / EFE

Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

Con el puño en alto y unas carcajadas. Así se reaccionó Enmanuel Reyes cuando el árbitro levantó el brazo del azerí Loren Alfonso para declararle ganador por decisión dividida del combate de semifinales en el torneo olímpico del peso pesado. Los jueces valoraron en los tres asaltos la táctica pasiva del representante de Azerbaiyán, de ascendencia cubana, pero las manos y la intensidad que demostró El Profeta durante los tres saltos. El boxeador afincado en Coruña se queda fuera de la pelea por el oro por 1-4 del veredicto de los jueces y se tendrá que conformar con la medalla de bronce que ya tenía asegurada.

"El boxeo está cayendo por esto de los árbitros, no sé qué puntúan", lamentó Reyes al finalizar el combate ante las cámaras de Eurosport. Solo uno de los jueces, el estadounidense Shawn Reese, le dio dos de los tres asaltos al boxeador español, que no se cansó de repartir golpes ante la pasividad, que por momentos fue absoluta, del contrincante del Cáucaso. "Quería cambiarle el color (a la medalla), pero los árbitros no me dejaron", insistió, pese a mostrarse contento por tener una presea olímpica.

'El Profeta', en semifinales de los Juegos Olímpicos de París 2024

RAC

El cuadrilátero del North Paris Arena se había convertido en la última semana en el particular patio de recreo en el Enmanuel Reyes se divertía a base de repartir palos. Esa misma fue su actitud cuando subió este domingo a mediodía, por tercera vez, al ring parisino. El primer golpe lo repartió Alfonso, pero Reyes se lo devolvió con una interesante combinación de directos de izquierda y derecha. El coruñés se hizo con el control del centro del cuadrilátero y llevó a su rival a las cuerdas y a las esquinas. No le quería dejar salir ante una guardia baja que esperaba el momento oportuno para contragolpear con una izquierda más amenazante que dañina. Reyes se defendió y llegó a conectar una gran derecha a 20 segundos de acabar el asalto. Sin embargo, los jueces no valoraron la ofensiva del español y le dieron el asalto a de Azerbaiyán, 2-3.

El Profeta salió de la esquina roja a repartir palos más intensos. Dobló el trabajo en el centro del ring y volvió a arrinconar a Alfonso con buenas combinaciones. Sin embargo, el que fuera bronce en Tokio supo escapar con pasos atrás y conectar algún jab muy esporádico a la contra. Un nuevo derechazo de Reyes en los instantes finales del round tampoco fue suficiente para ganarse el favor mayoritario de los hombres de camisa blanca y pajarita. 1-3 para Alfonso y el combate en bandeja para el de calzón azul.

Enmanuel lo tenía ya perdido, pero tiró de pundonor. Dejó a un lado la táctica y abrazo la guerra. A base orgullo, se afanó en lanzar los últimos palos que le quedaban por repartir en los Juegos Olímpicos de París. Se despachó a gusto antes de que la campana señalase el final de la contienda y de su camino, que se terminó a las puertas de la final. El Profeta terminó con una sonrisa de ironía y un puño en alto, el que no le sujetaba el árbitro, pese a la derrota y el desconcierto con las valoraciones de los árbitros, que tampoco le dieron el tercer round a su favor. En París se tomó la revancha de la frustración de Tokio. Quizá dentro de cuatro años, en Los Ángeles, buscará el Olimpo con o sin el favor arbitral. "Más adelante veremos qué depara la vida. Vamos a seguir dando palos, es lo que hay", concluyó Reyes.

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