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baloncesto | Liga ACB

Joaquín Arcega: «A Coruña siempre tuvo potencial ACB»

El Leyma pudo por fin, 55 años después, tomar el relevo del Bosco. Pero eso no significa que A Coruña no lo intentase antes. Uno de esos proyectos que pujó con fuerza fue el Basketmar, en el que brillaba el pequeño de la saga de los Arcega, una institución en Aragón. El sábado, Casademont Zaragoza-Leyma

Plantilla del Basketmar en 1992 en la polideportiva de Riazor. | Cedida por Joaquín Arcega

Plantilla del Basketmar en 1992 en la polideportiva de Riazor. | Cedida por Joaquín Arcega

Carlos Miranda

Carlos Miranda

A Coruña

«A Coruña siempre tuvo potencial ACB, de sobra. Hace años que debía haber tenido equipo entre los grandes. No me sorprende». En la semana en la que el Leyma recibe al Zaragoza, pocos apellidos más relacionados con el baloncesto aragonés que el que acompaña a Fernando, Pepe y Joaquín, los hermanos Arcega. El último, el más joven, remite a la antesala de la fiebre naranja, al Basketmar de los 90 que cogió el relevo del Bosco y que intentó el asalto a la élite. De la polideportiva al Coliseum en proyectos que se quedaron por el camino, pero que ya llevaban dentro la semilla del boom coruñés: «Es una ilusión tremenda verlos ahí. Si Zaragoza ha podido meter diez o doce mil en un pabellón, ¿por qué A Coruña no? Jugábamos en la polideportiva, pero yo ya sabía que era posible».

Joaquín Arcega, con su hijo JJ Arcega-Whiteside. |  Cedida

Joaquín Arcega, con su hijo JJ Arcega-Whiteside. | Cedida

Joaquín Arcega, padre del jugador de la NFL J. J. Arcega-Whiteside y desde hace años en Estados Unidos, estuvo dos años en el Basketmar, aunque en realidad fueron casi tres en A Coruña. «Allí conocí a la que fue mi mujer (Valerie Whiteside, de Compañía, madre de JJ y fallecida el año pasado) e hice a amigos para toda la vida. Vivíamos cuatro en un piso, una ciudad maravillosa. Estuve dos años y luego me fui uno al Breogán, pero me escapaba, es que casi ni conozco Lugo», cuenta entre risas y con nostalgia.

Ese equipo subió de Segunda a Primera B e incluso coqueteó con otro ascenso. Por allí estaban Alocén (padre de Carlos), Tito Díaz, Edu Lara, Andrés Cadahía, Sanguino, Fernando Vidal, Mike Giomi, Javi Mara (padre de Aday Mara)... Algunos llegaron a la división de plata en 1991, otros lo intentaron un escalón más arriba en 1992. «Teníamos un gran equipo cuando subimos, al siguiente empezamos flojos, pero nos metimos en el play off y no éramos favoritos», cuenta. Les entrenaba Luis Folla Fraga, técnico del CB Culleredo, y hasta jugaron «amistosos» con la Jugoplastika, que disputó ese año la Copa de Europa en el Coliseum por la Guerra de los Balcanes.

«Hace un año estuve en A Coruña y casi no la conocía. El paseo es espectacular. Si volviese algún día, es donde viviría», razona de esos «cuatro días» en los que se reencontró con su pasado, abrazó a amigos y se maravilló con la ciudad. Hacía 30 años que no la pisaba. Se medirán el equipo de su tierra y el que le conquistó en su juventud. Lo tiene claro. «No tengo el corazón dividido, voy con el Leyma. El CAI desapareció y tengo menos filiación con este proyecto porque me pilló ya en Estados Unidos», apunta quien tiene pendiente visitar el Coliseum y ver esa canasta ganadora de Barrueta al Madrid.

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