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Hockey sobre patines | OK Liga

Goles y «confianza» para Nil Cervera

«Al ser joven, me ha costado, pero es un paso adelante», apunta tras su doblete al Alpicat

Nil Cervera conduce la bola en el partido ante el Sant Just en el Palacio. |  Iago López

Nil Cervera conduce la bola en el partido ante el Sant Just en el Palacio. | Iago López

Carlos Miranda

Carlos Miranda

A Coruña

El 1-5 de Alpicat fue un alivio para el Liceo y también para Nil Cervera. El catalán llegó este verano como una de las apuestas jóvenes en el mercado de fichajes junto a Jacobo Copa. Para él no solo había sido un cambio de equipo, había apostado también por un cambio de vida que le había llevado a sus 21 años a dejar su equipo de siempre, su entorno de siempre, a su familia. Así aquel jugador que se comía la pista en el Igualada y que fue la reveleación de la OK Liga pasada con más de 20 goles se había quedado seco. Estaba lejos de aquel esplendor, pero el doblete del miércoles del Antoni Roure marca un punto de inflexión: le hace coger aire e impulso: «Son mis dos primeros goles con el Liceo en un partido oficial y estoy muy contento. Todo lo que sea victorias para el equipo, marcando o no, es lo importante. Aun así, está claro que atarse al Liceo es diferente porque vienes a un equipo donde hay jugadores muy buenos y, al ser joven, me ha costado un poco más coger confianza. Estos dos goles me han ayudado mucho y suponen un paso adelante en ese aspecto», reconoce el internacional español, recientemente citado para el combinado sub 23.

La clave es volver a ser jugador de hockey descarado y total que se podía disfrutar hace algunos meses. «Antes era todo la confianza que tenía, era lo que me ayudaba a marcar los goles y ahora poco a poco vamos a ir consiguiéndola. Que todo siga así», anhela. Ya no es solo la cuenta de tantos, son dinámicas en entornos nuevos. «Yo había jugado siempre en el mismo equipo, siempre en casa, siempre con mi gente y venir aquí (al Liceo), que me han tratado perfecto, es complicado. Hay que ir buscando esa afinidad, esa química de ‘ahora me juego la bola, ahora la paso’... ir cogiendo el ritmo, trabajando para darle al equipo mi mejor versión», razona.

En esa aclimitación vital y deportiva también es primordial la figura de Jacobo Copa, al que ya le unía una amistad porque el coruñés había visitado en varias ocasiones su casa en Cataluña al haber compartido selección con su hermano Eloi, ahora en el Barcelona. «Es como mi hermano», apunta de un compañero con el que convive muchas horas en entrenamientos e incluso en el tiempo de asueto porque ambos viven en la residencia del Liceo.

Todo en una rutina muy volcada en el hockey sobre patines. «Entrenamos todas las mañanas, vamos al gimnasio y por la tarde a estudiar. Aquí en el Liceo es todo muy profesional. Te enfocas básicamente en el hockey, que es lo que marca la diferencia con otros clubes», cuenta un Nil Cervera que ya le tiene ganas a la Champions que empieza en una semana ante el Trissino italiano y que apuesta por «mantener la portería a cero o con pocos goles, porque, con la calidad que hay arriba, acabarán llegando las victorias» para el renovado Liceo.

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