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Baloncesto | Liga ACB

El Leyma confía a Heurtel la machada en el Congost

Visita la pista del Manresa, en la que solo Andorra y Baskonia han salido victoriosos | Núñez y Silins pueden debutar como naranjas

Heurtel lanza una bomba en el partido contra el Joventut.

Heurtel lanza una bomba en el partido contra el Joventut. / ACB

Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

Sin hacer cuentas de la lechera, el Leyma Coruña sabe perfectamente que necesita sacar triunfos de debajo de las piedras si quiere conservar su plaza en la liga ACB la próxima temporada. El triunfo de la semana pasada contra el Lleida, un rival directo por salvar la categoría, era un requisito casi indispensable para no convertir la permanencia en una quimera. Sin embargo, el conjunto coruñés aún tiene un arduo camino para lograr su objetivo. Este domingo (12.30 horas, Movistar+ Deportes) le toca transitar por la siempre complicada olla del Nou Congost para medirse al Manresa. Toda plaza y todo rival serán difíciles, pero pocas exigen tanto como la del conjunto catalán. Solo el Andorra, por cuatro puntos de diferencia, y el Baskonia, por dos, saben lo que es salir de allí victoriosos esta temporada. El Leyma, sin apenas margen de error, necesita tirar de heroica para continuar con su redención y mantenerse en la élite.

Siempre se construye mejor en la victoria que en la derrota y el Leyma, tras vencer al Lleida y asegurarse el average, ha tenido unos días para entrenar con optimismo en Riazor. Epi vuelve a contar con las piezas de la semana pasada, con la única baja por lesión de Augusto Lima, y podría incorporar a su convocatoria al recién llegado Karlis Silins. El pívot letón ya vio desde el palco del Coliseum el triunfo de la semana pasada y, una vez presentado, podría completar la rotación del técnico burgalés. Podría ser, también, la oportunidad de Ángel Núñez de estrenarse con la elástica naranja. Ya estuvo en el banquillo ante el Lleida, no salió a jugar.

Los argumentos del Leyma para creer que puede asaltar el Congost pasan por las manos, la cabeza y el talento de Thomas Heurtel. El base galo, que sigue en el proyecto naranja pese al interés de Olympiakos en las últimas semanas, ya asumió los mandos del equipo que puso contra las cuerdas al Joventut y que rompió la racha de nueve derrotas seguidas contra el Lleida. El siguiente reto será hacerse dueño de una pista en la que el Manresa es amo y señor. «Si saliese, nos haría mucho daño», reconoció Epi en la rueda de prensa previa al partido. Por ahora, el francés seguirá siendo el comodín para pugnar por la salvación.

La afición coruñesa se agarra a Heurtel, Taylor, Thompkins, Scrubb y compañía para alcanzar cotas inexploradas. En Manresa buscan algo inédito: ganar dos partidos consecutivos. Los cinco triunfos que ha amasado el equipo hasta ahora han llegado a cuentagotas, siempre intercalados con duelos ante rivales de mayor entidad que les impidieron establecer una tendencia positiva.

Precisamente el Manresa, en la primera vuelta, tomó el Coliseum (74-89) el día que se lesionó Augusto Lima e impidió a los naranjas hilar tres victorias. Había ganado en Lleida y salió triunfal, una semana después, en Girona. La lucidez de Saint-Supery, los pases de Dani Pérez, el poderío de Cate y los tiros de Alston y Hunt son amenazas a superar para vencer en el feudo del Manresa, algo que solo han logrado dos equipos.

El poderío en casa ha permitido a los de Diego Ocampo asentarse desde el inicio de la liga en las posiciones altas, pero los últimos resultados han frenado la buena dinámica. En la ACB marchan sextos, con doce victorias, pero suman tres derrotas consecutivas en todas las competiciones. Cayeron en la Copa del Rey contra el Real Madrid, en la última jornada de liga cedieron ante el Unicaja y este miércoles perdieron en Champions en su visita al Reggiana italiano. El Leyma, atento, tiene ante sí la oportunidad de aprovechar las turbulencias y sacar petróleo, en forma de triunfo, de donde casi nadie ha podido salir con una sonrisa. La permanencia es tan difícil de conseguir como una victoria en el Nou Congost.

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