Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Natación | Mundial de Singapur

Paula Otero: «En piscina gana el más rápido, en aguas abiertas, quien mejor se adapta»

Paula Otero, insatisfecha con sus resultados en su primer Mundial absoluto después de ser subcampeona de Europa: «Nadamos una hora a tope con el agua a 31 grados de temperatura»

Paula Otero posa con su medalla del Europeo.

Paula Otero posa con su medalla del Europeo. / RFEN

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

Paula Otero cumplió hace unas semanas el sueño de participar de forma individual en una Copa del Mundo. Lo hizo en las aguas casi infernales de Singapur, con 31 grados de temperatura. Llegó con una medalla de bronce en el Europeo de hace dos meses, pero se marchó fuera del top 10. Aunque es la primera insatisfecha por los resultados, prefiere poner en perspectiva lo que ha logrado para llegar a codearse con las mejores del mundo: «En la piscina gana el más rápido; en aguas abiertas, el más inteligente y quien mejor se adapta».

La nadadora del Club Natación Arteixo llegó a Singapur con el vivo recuerdo de la experiencia que disfrutó hace dos años en el Mundial de Fukuoka (Japón). «Fui a nadar un relevo», recuerda. Aún estaba en sus últimos meses como nadadora júnior. Ahora, cumplió al dar un paso al frente y llegó a la siguiente cita mundialista por sus propios méritos individuales. «Tanto el Europeo como el Mundial han sido mis primeros absolutos», confirma.

En el Campeonato de Europa que se disputó en el mes de junio en Croacia consiguió la medalla de plata en la novedosa prueba de los tres Knockout: primera ronda de 1.500 metros, la segunda de 1.000 y la tercera, de 500. «No lo esperaba ni yo», reconoce. La nadadora del CN Arteixo explica que es una prueba muy exigente: «Tienes que tener bastante ritmo de piscina, porque son pruebas cortas, pero también hay que entrenar fondo porque son tres distancias en las que hay que nadar a tope y hay poco descanso entre cada una».

Sin embargo, ese éxito le obligó a subir su exigencia de cara a la cita mundialista de Singapur. Las circunstancias fueron muy distintas, tanto por la competencia como, sobre todo, por el clima. «Las condiciones eran muy duras. Tuvimos que nadar durante una hora a tope con 31 grados de temperatura en el agua. Entre que te sube el pulso, vas cocida», explica. Añade que, aunque la mayoría de las mejores nadadoras de aguas abiertas son europeas, también se sumaron otros talentos de otros rincones del mundo.

Si la competencia ya era feroz, la suerte tampoco acompañó a Paula. «Me tocó la serie en la que estaban las más rápidas, hubo 20 segundos de diferencia. En la mía llegué decimosegunda. En la otra, hubiese sido la primera», relata, con ganas de pasar página y no martirizarse más por un resultado que, esperaba, fuese mejor.

Cayó eliminada en la primera ronda y ya no pudo soñar con las medallas. Tampoco salieron las cosas en los 5 kilómetros, en los que acabó decimoséptima. Sin embargo, ve en esta experiencia un punto para crecer en el futuro. Ahora está de vacaciones, pero ya piensa en el Europeo del año y, en el horizonte, están los Juegos Olímpicos de Los Ángeles: «Se intentará trabajando día a día».

Tracking Pixel Contents