Baloncesto
Román Gómez, el «privilegiado» que se trae un oro «irrepetible» de Angola
El coruñés relevó a Charlie Uzal como técnico ayudante y se llevó el AfroBasket en casa | «Allí la capacidad atlética es superior, pero no es solo físico. Cada vez hay más talento», razona

Román Gómez posa en el Coliseum con la medalla de oro del Afrobasket 2025. | Iago López/Roller Agencia
Inés Vicente Garrido
Román Gómez toca, de nuevo, la gloria. Ya había ascendido con el Leyma y una propuesta inesperada le abrió una puerta que cambió la rutina de este verano del técnico ayudante del Básquet Coruña. El entrenador gallego acaba de proclamarse campeón del AfroBasquet con la selección de Angola en un campeonato que considera «irrepetible». Sorprendido por las condiciones con las que empezaron el campeonato, explica las claves del triunfo: «No teníamos una capacidad de lanzamiento de tiro fuerte y, desde el primer día, sacamos el mayor provecho y llegamos a los puntos fuertes que teníamos». El país estaba ilusionado. «Es algo muy difícil que vuelva a pasar. El campeonato se jugaba en Angola, teníamos opciones reales y todo salió perfecto», asegura Román.

Macachi, detrás, abraza a sus compañeros. | Federación de Angola
El camino comenzó con una llamada de otro técnico del club naranja. Charlie Uzal, quien ocupó el puesto de Gómez previamente, le habló de que la Federación de Angola buscaba un asistente y la propuesta le encajó. «Aceptaron el seleccionador y la Federación y, a partir de ahí, llegó una preparación intensa. En estas competiciones un mal día te deja fuera, pero nosotros tuvimos suerte de que todo cuadró», recuerda el coruñés. Aquella fortuna, unida al trabajo, llevó a la selección a completar un torneo impecable: cinco victorias en cinco partidos y una final controlada desde el inicio.
Ahora, con la medalla de oro colgada al cuello, el futuro del técnico ayudante con la selección angoleña está en el aire. «No hemos hablado de nada. Sé que hay ventanas de clasificación para el Mundial, pero no sé que pasará. Estoy abierto a seguir, me encantaría, porque fue una experiencia muy positiva. Conocí otra forma de trabajar, otros jugadores, otras competiciones... Soy un privilegiado», reconoce. Su discurso deja claro que le ha marcado el baloncesto africano, que describe con una cantera inmensa de talento. «Allí hay una capacidad atlética superior, pero no es solo físico. Cada vez hay más talento. Aunque muchos jugadores no tienen la proyección que tendrían en otros lugares. Cada vez hay más jugadores que destacan en la Euroliga o la NBA. El MVP del torneo fue Childe Dundão, un base de apenas 1,71 metros, un ejemplo de talento puro», explica Román.
El seleccionador al que acompañó fue Pep Clarós, entrenador catalán con experiencia internacional en medio mundo. De él se trae un aprendizaje que considera clave: «Me quedo con su capacidad para adaptarse a lo que tiene. En vez de fijarse en debilidades y lamentarse, potencia las fortalezas. Su gestión de grupo fue única. Supo mentalizar a los jugadores de que era una oportunidad que nunca más iban a vivir y de mantener la concentración durante los dos meses de convivencia intensa». En ese vestuario también estaba Macachi Braz, jugador del Básquet Coruña. «Fue muy importante para nosotros. Es un imprescindible en un grupo con estrellas. Hace cosas que no se ven en un vídeo, se sacrifica, siempre piensa en el equipo y tiene un margen enorme de progresión», reconoce el técnico. En A Coruña también tendrá un papel relevante.«Será protagonista en el día a día. Luego tendrá competencia en su posición, pero estoy seguro de que ayudará mucho al grupo a mejorar. Su impacto no será inmediato y no tendrá el rol protagonista que espera la gente, sino diariamente», explica Román Gómez.
El regreso a casa del técnico fue casi inmediato. Pocas horas después de la final ya estaba en la ciudad. Con la cabeza en la temporada del Leyma: «El equipo lleva ya días en pretemporada y ahora me toca unirme a mí». El desarrollo de este año Román lo ve con mente fría: «Todos tenemos ese deseo, pero debemos ser conscientes. Nos enfrentaremos a proyectos potentes, con más presupuesto y tradición. Si logramos ascender, seré el más feliz, pero no debe ser una obligación. La presión negativa nunca ayuda», reflexiona el técnico ayudante del equipo naranja. El camino para la vuelta a la ACB lo ve como una mezcla de «ilusión, trabajo colectivo y el apoyo de la afición e instituciones». Román Gómez conquistó África en agosto, pero ya está de vuelta en A Coruña, con muchas lecciones que le demuestran que el Leyma tiene que crecer sin ansiedad y aprender de lo vivido para sacar el máximo potencial a sus jugadores.