Balonmano | División de Honor Plata
El OAR, con mal de altura a domicilio
No ha puntuado frente a ningún rival que sea líder en la tabla fuera de casa en las últimas cuatro campañas | Este domingo visita al Agustinos Alicante, primero con 14 puntos

Diogo Freitas es defendido por dos rivales del San Pablo Burgos en San Francisco Javier. | Casteleiro
El Attica 21 OAR es un equipo destemido y valiente. En su estreno en la División de Honor Plata tras 17 años alejado de la categoría, marcha tercero, a dos puntos de la cabeza, y con un registro de actuaciones épicas que quedarán grabadas en la memoria colectiva de los aficionados del balonmano para los próximos años. Más que un recién ascendido, en estos primeros compases del torneo se comporta como si fuese un candidato a pelear por la Asobal. Nada ni nadie parece intimidar a los pupilos de Nando González, que este domingo afrontan su enésima prueba de fuego de la temporada: la visita al Agustinos Alicante (12.30 horas). El cuadro alicantino es un equipo diseñado para intentar el asalto a la élite y ocupa el liderato con firmeza desde la segunda jornada de competición, con siete victorias y solo una derrota en los ocho partidos que ha disputado hasta la fecha.
Ganar en el colegio San Agustín no será una tarea sencilla. Más allá de la calidad de la plantilla del conjunto local y de la ventaja que le otorga jugar en casa, el cuadro oarista no cuenta con un historial positivo en sus desplazamientos a los pabellones de los cocos de la liga durante los últimos cursos. De hecho, la última vez que puntuó en la pista de algún líder fue en la campaña 2021-22, hace cuatro años, cuando empató en Lalín (23-23) en un duelo con polémica arbitral que terminó en trifulca sobre el parqué. Esa temporada, el equipo lalinense se subió al liderato de la Primera Nacional en la jornada 3 y ya no se bajó. El OAR le aguantó el ritmo y terminó clasificándose para jugar la fase de ascenso, la primera de las cuatro consecutivas que disputó hasta que lo logró el curso pasado.
En la temporada 2022-23 la historia fue muy similar. El combinado coruñés completó una campaña regular casi perfecta y selló su billete para el play off, pero tampoco consiguió imponerse a los primeros clasificados lejos del calor de San Francisco Javier. Primero, volvió a caer en Lalín (32-26), que en el momento de la visita oarista marchaba en lo más alto de la tabla. Y, después, una vez que el Lanzarote tomó la manija de la competición, el equipo que entonces entrenaba Pablo Aguirregabiria tampoco pudo sumar los dos puntos en su visita a las Islas Canarias (25-22).
El combinado isleño repitió como principal verdugo el siguiente curso, en la 2023-24. La liga fue un mano a mano entre coruñeses y lanzaroteños, pero el duelo directo en el Pabellón Municipal de Titerroy se lo llevaron los locales (37-30), que cogieron impulso a costa de su principal contrincante y acabaron materializando el ascenso en la fase.
El curso pasado fue diferente, porque el rival a batir en el torneo doméstico fue el propio OAR. Con una inmaculada racha de 17 triunfos consecutivos en el tramo central de la competición, la escuadra de Nando González se subió a la primera plaza en la jornada 7 y lideró con puño de hierro el resto de su estadía en Primera Nacional. Sin embargo, en el choque a domicilio frente al Galdar, su principal competidor a lo largo de las jornadas, cedió los puntos. El combinado coruñés cayó por la mínima (31-30) en Gran Canaria, en un encuentro de poca relevancia para los oaristas, pues ya eran campeones de grupo y no se jugaban nada, salvo el honor.
En A Coruña sale cara
Así como lejos de San Francisco Javier el equipo coruñés parece sufrir de mal de altura, cuando recibe como local a los competidores más potentes de la liga la moneda casi siempre le favorece. Con el aliento de su gente y en la comodidad de su pista, en esas mismas cuatro campañas el OAR se impuso con claridad al Lalín (34-25) en la 2022-22, doblegó al Lanzarote dos veces (por 22-21 en el curso 2022-23 y por 32-25 en el 2023-24) y venció al Galdar con una exhibición el año pasado (34-27). Esta temporada, ya con la elevada exigencia de la División de Honor Plata, la escuadra oarista fue capaz de superar en la segunda fecha del calendario al San Pablo Burgos (33-30), quien pisó A Coruña como cabeza de tabla.
Este fin de semana, el OAR se desplaza hasta Alicante para jugar contra el Agustinos y contra su propia historia reciente. El combinado coruñés tiene ante sí la ocasión de romper su particular maleficio e imponerse al vértigo de las últimas campañas. Para un equipo acostumbrado a derribar barreras, el partido sabe a desafío y a oportunidad de oro de seguir dejando huella en el segundo peldaño del balonmano español.
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