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Hockey sobre patines | OK Liga Iberdrola

Asentarse en la élite, el gran debe del hockey femenino de A Coruña

Desde la creación de la OK Liga Iberdrola, en la campaña 2008-09, el hockey coruñés ha tenido a tres representantes. Borbolla, Liceo y HC Coruña alcanzaron la gloria, pero la falta de nivel y los problemas económicos han impedido que ninguno pudiese consolidar su proyecto en lo más alto

Las primeras jugadoras del HC Coruña Femenino tras su nacimiento en el curso 2023-24. |  HCCF

Las primeras jugadoras del HC Coruña Femenino tras su nacimiento en el curso 2023-24. | HCCF

A Coruña

Lo más difícil de alcanzar la cima no es llegar, es mantenerse. Ascender, si se dan las condiciones óptimas, puede ser factible. Lo complicado es lograr estabilizarse en el Olimpo. Esa es la gran asignatura pendiente del hockey femenino de A Coruña. El Borbolla, el Liceo y el HC llegaron e incluso encadenaron un par de temporadas en la máxima categoría, pero, por unas razones u otras, todos los proyectos terminaron por diluirse. De unos primeros años de Borbolla y Liceo sin materia prima deportiva para competir al mejor nivel hasta las últimas cinco campañas, donde el propio Liceo y el HC encontraron piezas de calidad suficiente para salvarse, dar la cara en la Copa de la Reina o jugar en Europa. Pero sus gestas se vieron empañadas por los problemas en los despachos, las deudas y las polémicas extradeportivas. Un lastre muy pesado para una ciudad acostumbrada a saborear la gloria sobre patines.

El gran pionero fue el Borbolla. El conjunto de Monte Alto probó las mieles del éxito por primera vez en la temporada 2012-13. Liderado por Julia Cabanas y Nuria Reguera, el año se le hizo cuesta arriba y sumó apenas siete puntos, pero evitó el descenso en los despachos gracias a la renuncia del Reus y el Cerdanyola. El año siguiente, en cambio, no pudo evitar lo inevitable y volvió a la OK Plata con un pobre bagaje, de tan solo dos triunfos. El club no desistió. En 2017 volvió a hacerse un hueco entre los mejores, pero tuvo que rechazar la plaza por falta de efectivos y apoyos económicos. La revancha le llegó después de la pandemia, en la 20-21, vía burocrática. Con la suspensión de las fases de ascenso debido al COVID, la Federación Española hizo una especie de cásting entre los equipos interesados en estar en la OK Liga. El Borbolla fue seleccionado y regresó a lo más alto. Pero la historia se repitió, y el equipo no dio el nivel para salvarse, pese a que contaba entre sus filas con jugadoras como Efe Muñoz o las hermanas Yáñez, Lara y Lucía. La falta de patrocinios y su condición de club no profesional han lastrado a una entidad que, en cambio, es un referente en la base.

La plantilla del Borbolla 2013-14. |  N. Cerqueiro

La plantilla del Borbolla 2013-14. | N. Cerqueiro

La historia del Liceo comenzó con ilusión y terminó en desengaño. Los apuros económicos penalizaron a un proyecto que tuvo varias vidas pero que, sobre todo en la segunda etapa, tenía mimbres suficientes para luchar en la zona alta de la tabla. El cuadro verdiblanco se estrenó en la OK Liga en el curso 2016-17, con una plantilla joven y ambiciosa en la que empezaba a destacar una María Sanjurjo prácticamente adolescente. Ese año, dieron la campanada al clasificarse para la Copa de la Reina en la primera vuelta, pero se mantuvo sobre la bocina, en la última jornada. La campaña posterior, la 2017-18, tampoco fue capaz de dar un paso adelante y ocupó plaza de descenso, pero logró la permanencia a través de una fase de ascenso. Su tercer curso seguido en la élite fue una debacle: la planificación deportiva fue mala y el equipo no compitió, con apenas dos puntos en su casillero a final de curso. El proyecto se desvaneció sin pena ni gloria, pero logró reinventarse. En la 2021-22 recogió el testigo del Borbolla en la máxima categoría, con el núcleo de jugadoras que después emigraría al HC Coruña. Y cumplió con creces, al sumar 16 victorias y finalizar sexto en la tabla. El año siguiente sería el último de vida de la entidad colegial. Su buen hacer en la pista (acabaron quintas y con billete para la Champions), contrastó con la situación fuera de la valla: el club se vio obligado a recortar su presupuesto y decidió prescindir del equipo femenino para centrar sus esfuerzos en el masculino.

El Liceo, tras su salvación en 2017.| Casteleiro/R.A

El Liceo, tras su salvación en 2017.| Casteleiro/R.A

De esas cenizas nació el HC Coruña, como un proyecto revolucionario y de garantías para el hockey local. Duró un suspiro, apenas dos años y medio. Jugó en Europa en su primera campaña y deslumbró en la OK Liga, donde finalizó sexto con diez victorias. Fue un espejismo. En su segundo curso de vida, los problemas se multiplicaron. Se salvó sin pasar apuros (9º), pero las desavenencias entre plantilla y directiva, provocadas sobre todo por impagos y diferencias económicas, desembocaron en una tensión que terminó con varias directivas y once de doce jugadoras lejos del Palacio de los Deportes. En la presente temporada, tras una renovación total, las deudas y una nueva desintegración de la junta directiva tras la salida de otros dos miembros (Xavier Cantón y Manuel Boutureira) llevaron a las jugadoras a plantarse y el club tuvo que renunciar a su plaza y asumir una sanción económica y deportiva.

El Marineda Hockey posa antes de un partido de esta temporada.

El Marineda Hockey posa antes de un partido de esta temporada. / Marineda Hockey

El Marineda, actual líder de la OK Plata, espera ahora su turno para intentar consolidarse como la nueva referencia local en lo más alto.

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