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Baloncesto | Primera FEB

94-72 | El Leyma Coruña da un concierto de música clásica en el Coliseum

Pasa por encima del Palma para sumar su decimoquinto triunfo tras una exhibición en el perímetro y los tiros libres

Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

La marcha Radetzky sonó a tres minutos de terminar un partido que fue pura música clásica para los oídos inquietos del Coliseum. El Leyma Coruña sacó la batuta en el concierto con más clase delante de su afición. Arrasó (94-72) al Fibwi Palma en una de las mejores exhibiciones de la temporada. Los trombones en la roca de la defensa, sobre todo en una pintura en la que los baleares ni se atrevieron a entrar. La percusión en el martillo pilón desde el perímetro, con unas cifras muy por encima de las habituales. Y unos violines afinados y a coro, con un trabajo grupal perfecto: once anotadores en ataque y doce soldados sin notas en falso en defensa. Cuando el Leyma juega a coro, bajo la dirección de Carles Marco, solo queda aplaudir tras el espectáculo.

Carles Marco repitió la táctica de la semana pasada en Alicante al arrancar el partido con Mus Barro como pívot titular. El senegalés fue la sombra de Pedro Bombino en la pintura desde el salto inicial. Un seguro de vida para que el Palma no pudiese superarle en la lucha por los rebotes. Aunque Aramburu abrió la lata con un tiro libre, un triple de Guillem Jou supuso la primera ventaja naranja y sentó las bases de lo que iba a ser la ofensiva naranja.

El perímetro fue el gran vivero de puntos de un Leyma que gozó de un acierto muy por encima del habitual, por encima del 50% en el primer tiempo. Radoncic empató (6-6) y Jou, aunque falló con el 12-15 en el marcador, corrió a por el rebote de su propio triple y sumó un dos más uno (15-15). Los de Carles Marco ya no volvieron a ir a remolque. El alero catalán y Cremo, con permiso de Cuevas, cimentaron el 23-18 del primer cuarto.

El rodillo del segundo cuarto

El Leyma ya le vio las costuras a un Palma que se resquebrajó en el inicio del segundo parcial. Barro y Radoncic se encontraron entre ellos bajo el aro. El senegalés y Jorgensen, por su parte, afianzaron la buena noche en la línea de 6,45. Puntos fáciles que los insulares no dejaron de regalarle al conjunto coruñés, que amenazó con romper la barrera de los diez puntos con alley-oop de Thiam (33-24).

El senegalés tiró la puerta abajo (25-15) y ya no hubo marcha atrás. Cuevas activó el modo all-star repartiendo asistencias y presionando en campo rival, Jou fue un martillo en las esquinas y Barro cerró el aro propio en la pintura. Incluso los menos habituales marcaron las diferencias: una gran defensa de Braz propició un triplazo de Brnovic sobre la bocina del descanso (52-31).

Triunfo en el bolsillo

Pacheco anotó al volver de los vestuarios el tiro libre de una falta en el tiro del montenegrino. Fue la manera de abrir un tercer cuarto en el que los naranjas, lejos de bajar la intensidad, mantuvieron la presión sobre un Palma que casi pide papas. Radoncic y Diop rozaron los 30 puntos de ventaja aun con 18 minutos de partido por delante (61-32). Bracey, el exnaranja Matulionis y Alessandro Scariolo, el hijo de Sergio, tiraron de orgullo y rebajaron la diferencia hacia los 20 puntos.

Sin acierto en el tiro libre, poco podía durar la reacción balear. Cuevas dirigió los ataques fugaces con los que Thiam y Jacobo Díaz sacaron provecho bajo el aro de los malos repliegues defensivos de los visitantes. Cremo y Radoncic se sumaron a una fiesta que llegó al último cuarto con el champán preparado (76-49).

Ya no hubo más tela que cortar. Con minutos para Braz, con jugadas dignas del partido de las estrellas y con afición y equipo en comunión total, el Leyma celebró el 94-72 final, consciente del conciertazo que ofreció en el Coliseum. Que no pare la música.

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