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Baloncesto | Primera FEB

Las notas de la primera vuelta del Leyma Coruña: matrícula de honor para el campeón de invierno

Dídac Cuevas y Paul Jorgensen lideran un proyecto que brilla a nivel coral en muchas facetas del juego

Los jugadores del Leyma festejan una victoria esta temporada en el Coliseum.

Los jugadores del Leyma festejan una victoria esta temporada en el Coliseum. / Carlos Pardellas

Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

El Leyma Coruña cerró con una exhibición ante el Fibwi Palma una primera vuelta a ritmo de las mejores de la historia de la categoría. Un 16-1 en el balance global, con una única derrota por apenas cuatro puntos de diferencia, evidencia una trayectoria casi inmaculada del campeón de invierno de Primera FEB, que quiere regresar por la vía rápida a la Liga ACB.

Bases

Dídac Cuevas (9): El catalán se ha convertido en apenas unos meses en el cerebro y el corazón del Leyma de Carles Marco. No da ningún balón por perdido, presiona como un chacal en cualquier extremo de la pista sin importar el marcador. Aporta calma cuando los nervios están a flor de piel e insufla coraje cuando aparecen las dudas.

Caio Pacheco (7): El cansancio del AmeriCup y el lastre de haberse perdido gran parte de la pretemporada mermaron la aportación del brasileño en las primeras jornadas, en las que, además, sufrió un esguince. No obstante, ha ido de menos a más a lo largo de una primera vuelta que cierra como el base titular. Con sus entradas a canasta de fantasía, con sus números en el perímetro por encima del 40%, el Leyma tiene una joya en su sala de máquinas.

Carlos Varela (6): El vinculado del Xiria hizo los deberes en los momentos en los que le necesitó Carles Marco. Más que correcto en tareas sin balón y con valentía a la hora de probar el tiro exterior. El Coliseum festejó con cariño sus primeros triples con la camiseta naranja.

Escoltas

Paul Jorgensen (9): Un fichaje de los que marcan ascensos. El neoyorquino aterrizó en A Coruña con la misión de ser el líder ofensivo del equipo, el vivero de puntos al que recurrir cuando las cosas se tuercen. Y ha cumplido con creces. Más de 13 puntos de media por partido, un esfuerzo incansable en la lucha por los rebotes y carisma para asumir la batuta del juego en momentos de tensión. Asume bailar con la más fea en defensa siempre que eso favorezca a sus compañeros en ataque.

Joe Cremo (8): un escolta todoterreno con motor diesel. Comenzó la temporada con timidez, escaso de protagonismo en ataque y concentrando sus esfuerzos en cimentar la defensa naranja. Con el paso de las jornadas y, sobre todo, en el último mes, ha asumido que los focos se posen sobre él en cada posesión en ataque. El líder en anotación de los últimos tres partidos, sustentado por sus recursos atacando la pintura. No en vano, es el jugador que más faltas recibe de todo el conjunto naranja y cumple siempre en el tiro libre.

Aleros

Guillem Jou (7): Un capitán que sabe ejercer su rol a la perfección. El alero catalán no es un referente anotador. No necesita ser el centro de atención del ataque, pero tampoco rehúye la responsabilidad. Cuando sus triples hacen más falta, aparece para liderar las victorias en las que el perímetro ha tenido más peso, como la de Palma o la de Fuenlabrada.

Danilo Brnovic (6): Comenzó la temporada aprovechando los metros que le concedían los rivales y castigando con asiduidad desde el perímetro. Le costó mantener el nivel con el paso de las jornadas, pero sigue siendo un jugador con recursos muy valiosos para el Leyma desde el banquillo. Correcto en defensa y siempre predispuesto en ataque.

Alapívots

Dino Radoncic (8): No tenía una papeleta sencilla cuando aterrizó en el Leyma tras la resolución del caso Mencía, pero se ha ganado los elogios del Coliseum a base de trabajo y carácter. El montenegrino se ha convertido en el cuatro preferido de Carles Marco gracias a esa versatilidad que tan cara se vende en su posición. Manteniendo este nivel, es un activo valiosísimo.

Jacobo Díaz (7): Una lesión de espalda en diciembre cortó la línea sobresaliente del mejor triplista de la liga. Carles Marco convirtió al madrileño en su comodín preferido desde el banquillo. Resuelve como cuatro y como tres, aporta en todas las facetas y, además, ha encontrado una eficacia inusitada en la larga distancia, por encima del 52% de acierto.

Macachi Braz (5): Tiene un rol terciario, pero no negocia la intensidad cuando juega. Tiene margen de mejora en ataque, pero cumple en sus cometidos defensivos.

Pívots

Ilimane Diop (7): Llegó como un referente procedente de la Liga ACB y se ha adueñado de los dos tableros del Coliseum. Sus 94 rebotes, casi seis por encuentro, han sido el inicio de incontables puntos y victorias del Leyma en la primera vuelta de la temporada. Disipó a base de consistencia las dudas que pudo generar en los primeros encuentros con sus recursos que pasan desapercibidos en defensa y los bloqueos en ataque. Su facilidad con el tiro de media y larga distancia es la guinda.

Abdou Thiam (7): Forjó en Burgos unas virtudes de las que el Leyma ha sacado muchísimo provecho en las primeras 17 jornadas de competición. Ganó músculo y potencia cerca del aro, sumó a su arsenal los tiros de media distancia, cada vez más certeros. Y, en última instancia, ha sido otro de los pilares del conjunto coruñés en las batallas por los rebotes.

Mus Barro (7): Cinco partidos necesitó para ganarse la titularidad en los dos últimos duelos. El senegalés aterrizó antes de Navidad en A Coruña y ha demostrado que sus nociones defensivas son el eslabón que le faltaba al Leyma en la pintura. Tampoco escatima en ataque, muy sólido en los posteos ante los cincos más físicos de la competición.

Entrenador

Carles Marco (10): No se le puede exigir más a un entrenador que, con una plantilla construida de cero, cierra la primera mitad de la temporada con una sola derrota, por cuatro puntos de desventaja y ante el segundo clasificado. El técnico de Badalona prometió en junio divertir al Coliseum y ha cumplido ante la parroquia naranja. Inculcó en tiempo récord a sus pupilos la idea de juego que quiere ver sobre la pista: cinco perros de presa en defensa que muerden al rival, protegen el aro y salen a toda velocidad al ataque. Con una mentalidad a prueba de bombas y recursos, siempre, para superar los antídotos de los rivales. Construir una máquina perfecta en tiempo récord no merece menos que una matrícula de honor.

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