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Baloncesto | Primera FEB

72-105 | No hay David que aplaque a este Leyma

Supera con autoridad al Melilla, colista, y suma su decimosexta victoria de la temporada | Arrasa en la primera parte, se duerme en el tercer cuarto y aprieta en el tramo final

Dídac Cuevas lanza a canasta ante la mirada de Ezquerra, Zohore e Iván Cruz.

Dídac Cuevas lanza a canasta ante la mirada de Ezquerra, Zohore e Iván Cruz. / FEB

Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

El Leyma Coruña no dio opción a ningún relato bíblico en su regreso al Javier Imbroda. El conjunto naranja arrasó sin contemplaciones al Melilla Ciudad del Deporte (72-105) para sumar la decimosexta victoria de la temporada y confirmar una jornada más la seriedad y la contundencia del proyecto de Carles Marco. Un primer tiempo tan coral como demoledor sentó las bases de otro día más en la oficina. Mandaba con 20 puntos de ventaja al descanso y, aunque bajó la guardia en el tercer parcial, supo recobrar la intensidad para dormir el partido a placer. La clarividencia de Dídac Cuevas (13 puntos y 11 asistencias) comandó una tarde en la que cinco anotadores superaron la decena de puntos.

Hay victorias que se explican desde la táctica y otras, como la cosechada en el Javier Imbroda, que apelan al factor psicológico. El Leyma rompió desde el salto inicial las expectativas de un Melilla que llegaba con siete derrotas consecutivas en la mochila. Estaban tocados y el pase con el que Cuevas habilitó a Radoncic para abrir la lata comenzó a hundirlos a los diez segundos de iniciar el encuentro. Un parcial de 0-9 sin repetir anotador, con la salvedad de un par de tiros libres de Mus Barro, evidenció que este Goliat naranja no iba a tener piedad con el David melillense.

Los destellos de Heron o Sergio Rodríguez fueron un espejismo. El Leyma marcó el ritmo y los locales se sumieron en el caos. Guillem Jou sacó provecho del desorden de la defensa en el perímetro mientras Joe Cremo, Caio Pacheco y Paul Jorgensen, sabiéndose superiores, hacían lo que querían para entrar a canasta romper la barrera de los diez puntos (7-19). Un río de canastas rápidas en las últimas posesiones del cuarto elevó la renta al 11-28 al final del primer cuarto.

Sentencia antes del descanso

El Melilla hacía aguas. Se vio incapaz de igualar la intensidad y el ritmo del Leyma. Se sintió impotente para tratar de rebajar las revoluciones. Tampoco puso de su parte ni en transiciones ni en ataques en estático que estuvieron lejos de quebrar la sólida defensa naranja. Con exquisiteces como un pase de Jacobo para Barro por la espalda en la pintura, los hombres de Carles Marco siguieron a lo suyo, rumbo a los 20 puntos de diferencia. Por cada canasta de los locales llegaban tres de los naranjas, que aprovechaban cada desconexión para atacar sin piedad el aro (21-42).

Guillem Jou lanza un triple por encima del tapón de Pablo Córdoba.

Guillem Jou lanza un triple por encima del tapón de Pablo Córdoba. / FEB

Lejos de relajarse, los hombres de Carles Marco se empeñaron en mantener el pedal a fondo. Caio Pacheco trató de corregir los números discretos en el triple. Jorgensen siguió aprovechando cada mal pase del Melilla en el perímetro para correr y anotar sin oposición. Abdou Thiam se unió a la fiesta anotadora tras un pase con bote de Pacheco. El técnico naranja no perdonó ni una bronca cuando el Melilla consiguió alguna canasta fácil y un triple de Christian Díaz. Golpes de moral para los locales que resultaron insuficientes para atemorizar a un Leyma que siempre encontró respuestas y llegó al descanso con un holgado 33-53 tras fallar Macachi Braz un tiro liberado en la esquina casi sobre la bocina.

Prohibido bajar la guardia

El Melilla elevó la intensidad e igualó la de un Leyma que, a su vez, bajó un par de marchas, cómodo con el resultado. Cuevas y Radoncic conectaron de la misma manera que en el primer cuarto para abrir la lata en el segundo tiempo, pero Heron, Debaut y Sergio Rodríguez encadenaron tres anotaciones para bajar la diferencia de forma muy puntual. Un triple lejano de Cuevas devolvió las cosas a su sitio. El catalán, culminando un contragolpe que originó Danilo Brnovic con un robo magistral, volvió a darle en la línea de flotación a su exequipo (41-62).

Un par de triples de Stilma e Iván Cruz enfurecieron a Carles Marco, molesto con sus hombres por perder consistencia en defensa y permitir las transiciones exitosas de Melilla (49-64). Ajustó la pizarra en un tiempo muerto y Thiam anotó alguna bandeja fácil, pero quedó a deber en otras acciones sin oposición. Granito a granito, los de la ciudad autónoma empezaron a creer en la remontada. Heron volvió a cargar con fuerza para liderar el triunfo parcial de su equipo en el cuarto (26-19) y llegar 59-72 a los últimos diez minutos.

Escarmentó el Leyma en el tercer cuarto y se puso el mono de trabajo en el último para cerrar sin contratiempos la decimosexta victoria del curso. Todos apretaron los dientes en defensa mientras Dídac Cuevas tomaba la batuta para comandar con puntos y asistencias los ataques que rebajaron la ilusión del Javier Imbroda (59-81). Su doble doble obligó al Melilla a ondear la bandera blanca, pero los de Carles Marco ya no firmaron el armisticio. El Leyma superó los 100 puntos y culminó su castigo en un 72-105. 33 puntos de diferencia para un Goliat que apunta a desafíos mayores en la segunda mitad de la temporada.

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