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Hockey sobre patines | OK Liga

El Liceo, en busca de la revancha frente a su único verdugo

Solo el Igualada, segundo, ha sido capaz de ganar al equipo verdiblanco en lo que va de OK Liga | Con Toni lesionado, los pupilos de Juan Copa quieren ampliar su renta en la primera plaza

Los jugadores del Liceo celebran un gol contra el Sant Just.

Los jugadores del Liceo celebran un gol contra el Sant Just. / Iago Lopez

A Coruña

Primero contra segundo, titán contra titán. El Palacio de los Deportes de Riazor vuelve a engalanarse para la enésima cita grande en lo que va de curso, en el partido estrella de la OK Liga. O, al menos, así lo dicta la clasificación. El Igualada, segundo, tratará de poner en jaque el liderato del Liceo este domingo (12.00 horas, okliga.tv) en A Coruña, donde los hombres de Juan Copa todavía no conocen la derrota. Un duelo para el que la escuadra verdiblanca recupera a Bruno Saavedra, ausente frente al Bassano el pasado jueves por sanción, pero pierde a Toni Pérez, lesionado en Italia y que estará en torno a dos meses lejos de las pistas.

El equipo de Marc Muntané no es uno más. Al margen de su gran rendimiento general (13 victorias, 4 empates y solo dos derrotas en 19 jornadas), es el único conjunto que ha sido capaz de doblegar a los coruñeses en lo que va de OK Liga. En Les Comes, el Liceo besó la lona con un contundente 4-0, en un encuentro en el que rayó lejos de su mejor nivel defensivo, frente al peor oponente posible. César Carballeira y Dava Torres, a bola parada, pudieron suavizar el resultado, pero lo cierto es que el luminoso reflejó con veracidad la superioridad del combinado catalán, que dejó el choque sentenciado con cuatro tantos antes del descanso.

A por el desquite en casa

Desde aquel cara a cara, el 2 de noviembre, el Liceo se aplicó para no volver a cometer los mismos errores. Aprendió del batacazo e implantó la velocidad de crucero para ganar las doce jornadas siguientes, de manera consecutiva. En el mejor momento de la temporada, el Igualada vuelve a cruzarse en su camino para tratar de evitar la decimotercera victoria, cifra poco apta para supersticiosos.

Riazor, de inicio, promete un espectáculo diferente. «El Palacio tiene cada vez más gente, creo que estamos transmitiendo algo que le gusta a la afición, lo cual nos alegra, porque nosotros trabajamos para ellos», aseguró Juan Copa esta semana en una entrevista en LA OPINIÓN. El entrenador verdiblanco tiene claro que la fortaleza como local es un factor indispensable para asegurar puntos en el torneo doméstico. «Los objetivos en liga pasan por Riazor y, si somos capaces de ganar los partidos de casa, vamos a estar más cerca de cerrar la primera posición», añadió. La venganza, fría y en A Coruña, es un plato que sabe mejor.

Arnau Xaus conduce una bola por detrás de la portería del Sant Just en el último partido de Riazor.

Arnau Xaus conduce una bola por detrás de la portería del Sant Just en el último partido de Riazor. / Iago Lopez

Pero si el Liceo quiere mantener su fortín inquebrantable, tendrá que sudar, porque el Igualada ha demostrado ser un equipo que no regala nada. Lideró la tabla (aunque siempre empatado a puntos con el Barcelona o el propio Liceo) durante nueve jornadas seguidas y está en plena recuperación del bache que lo llevó a la segunda plaza, tras caer en el Joan Ortoll frente al Calafell y empatar contra el Lleida y el Sant Just. Con el orgullo herido, la semana pasada venció al Alcoi con solvencia (3-0) y ahora espera dar el gran golpe frente al cuadro verdiblanco. Otra vez.

Los siete puntos de colchón que el Liceo tiene con respecto al conjunto de Marc Muntané son una tranquilidad, pero no una garantía. Quedan 21 en juego y asegurar la primera posición es decisivo para el vestuario de cara a un play off en el que el factor pista es determinante en la carrera por el título. La baja de Toni Pérez, que se perderá prácticamente lo que resta de curso, abre las puertas del partido a un Tombita decidido a aprovechar sus minutos para reivindicarse antes de decir adiós a final de temporada. Copa podrá contar también con Bruno Saavedra, el más fresco de todos, que no jugó entre semana el compromiso italiano en la WSE Champions por sanción. El compostelano, en su momento más espléndido desde que llegó al Liceo hace tres veranos, debe tirar del carro para mitigar la baja del asturiano.

Vidas paralelas

Las trayectorias de Liceo e Igualada en la OK Liga son prácticamente idénticas. El cuadro catalán ha perdido un duelo más y suma otros dos empates a mayores de los verdiblancos, pero su rendimiento es muy similar. En 19 jornadas, ha firmado los mismos tantos que el equipo colegial (69) y ha encajado solo dos más (40 por 38 de los coruñeses). El equilibrio en la pista será máximo, a la espera de la batalla de las pizarras y algún chispazo individual.

En la primera vuelta, fue Roger Bars el que decantó la balanza para los arlequinados con un doblete en los compases iniciales que puso cuesta arriba las opciones de reacción liceístas. El catalán vuelve a ser la gran amenaza visitante, consolidado como máximo goleador del club entre todas las competiciones. Suma 20 dianas en total, 14 de ellas en OK Liga, solo una más que Carballeira, el pichichi colegial (13). El veterano (y ex del Liceo) Matías Pascual y Miguel Cañadillas (que también anotó en el duelo de Les Comes) completan un trío de goleadores que pondrá a prueba la resistencia defensiva verdiblanca y la solidez de Blai Roca.

Día grande y puertas abiertas para que el feudo coruñés disfrute del mejor espectáculo posible que, a día de hoy, ofrece la OK Liga. El Liceo necesita a su gente para volar hacia los tres puntos. Por el liderato. Por el orgullo. Y por Toni.

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