Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Rubén Sánchez empuja al OAR desde el otro lado: «Ven que si yo puedo hacerlo, ellos también deben»

Se operará en dos semanas y afrontará diez meses de baja, pero predica con el ejemplo

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez / Iago Lopez

Hace tres semanas en el partido del OAR ante BM Soria en el San Francisco Javier, Rubén Sánchez hizo uno de tantos giros de su rodilla. Fue algo instintivo, mecanizado miles de veces cuando se entrena, cuando juega... Un movimiento casi rutinario que cortó de raíz su temporada. La sensación era, para su desgracia, familiar y el parte médico, aunque llegaría unas horas después, ya estaba sellado a fuego para él desde ese instante: rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco de su rodilla derecha. «He visto como cien veces la jugada», avanza. «Yo iba corriendo solo y tuve un poquito de rotación para soltar la bola, pero es una jugada que yo hago muchísimo. Pero sí que noté clac y tenía claro que me había roto. De hecho, fui directo hacia el árbitro y le dije: ‘Para, para el tiempo, no puedo más», relata el 16 del OAR que se operará en dos semanas y que, a partir de ahí, afrontará una recuperación de diez meses.

Esta convalecencia de larga duración y la lesión en sí no le son ajenas, porque en sus inicios ya pasó por una situación casi idéntica. «Hace catorce años me ocurrió lo mismo en la otra pierna y la sensación en la pista fue la misma, me acordé en el momento», cuenta el oarista que ha pasado de estar cabizbajo y tocado en los primeros días a empezar a trabajar en la fase previa de la operación y a empujar a sus compañeros hacia la ASOBAL: «Al principio sentí bastante frustración y rabia, porque era un momento bonito de la temporada, con objetivos muy importantes. Es frustrante, pero luego hay que empezar a asumirlo».

Mira al futuro

Ahora busca prepararse para llegar en las mejores condiciones al quirófano. «Dentro del dolor, estoy intentando hacer todo lo que puedo. En el gimnasio, trabajo de tren superior y algo de inferior en la pierna buena. Y luego en pista, mientras mis compañeros se entrenan, yo hago ejercicios para ir evitando que se pierda el mayor músculo posible y que baje la inflamación», cuenta quien busca transmitir y guiar al equipo desde el ejemplo: «Ayuda mucho que me vean con ánimo y comprometido con el trabajo que me toca a mí hacer. Que digan: ‘Si él puede hacerlo, hay que hacerlo’. No me pierdo ningún entrenamiento, estoy ahí como si fuera uno más, a la hora de las convocatorias, aunque no tenga que hacer nada. Esa parte mental y grupal es muy importante».

Es su manera de devolver todo lo que le han dado el OAR y el vestuario durante toda la temporada, más en estos malos momentos. «Yo estaba encantado (antes de la lesión) porque la ciudad, su gente y el club me han tratado de 10. Encima yo, aparte de jugar, estoy más involucrado porque en la base llevo un par de equipos como entrenador y eso te une un poquito más, te sientes más partícipe de todo», relata y prosigue: «Desde el club, en el momento en el que se confirma lo peor, se han preocupado por mí, tanto el presidente como el vicepresidente. El cuerpo técnico y los compañeros siempre me han echado una mano, me han sacado de casa para hacer lo que sea para poder distraerme en algún día libre que hemos tenido. Se portan mucho porque me llevan a todos los lados».

Rubén Sánchez

Rubén Sánchez / CASTELEIRO

«El OAR se despierta y entrena con el objetivo de la fase de ascenso, a ver si se puede clasificar». Rubén Sánchez avisa de que él y sus compañeros, a pesar de que el equipo atraviesa un pequeño bache, no han renunciado a su sueño, al que ni estaba en sus mentes a principio de temporada. El recién ascendido que, en teoría, salía a salvarse y a consolidarse demostró que estaba para mucho más y en la recta final, con el billete para estar un año más en Plata en el bolsillo, echa la mente a volar y siempre aparece la ASOBAL en sus pensamientos: «Al ser nuevos en la categoría, siempre vas un poco expectante a ver qué pasa, pero el hecho de que muchos ya hubiésemos estado en esta categoría el año pasado, hacía pensar que estábamos para un poquito más. Es verdad que el rendimiento ha sido excepcional. Tan, tan, tan bien nadie se lo esperaba, pero una vez que estamos ahí, pues a soñar». Los últimos tropiezos ante Eivissa y Barcelona B no han hecho mella en el ánimo del grupo. «Aunque hemos tenido un par de baches y que estos dos últimos partidos no han salido como pretendíamos, yo los veo muy motivados y con muchas ganas, ya que nos tocan rivales directos, con los que no vamos a jugar el tipo. Hay, sobre todo, muchas ganas», sentencia.

Rubén Sánchez lamenta perderse lo que queda y que haya sobrevenido ahora la desgracia, porque se encontraba en uno de los picos de la temporada para él: «Llevaba un par de partidos en los que lo estaba jugando todo, que estaba bastante contento, que estaba bastante motivado. Quedaba mucho, pero ya la recta final de la temporada ya aprieta. Es un momento bonito porque todos los objetivos que tenemos nos los jugamos en apenas un mes, mes y medio».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents