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Baloncesto | Primera FEB

79-88 | El Leyma Coruña sale indemne de la ratonera del Vicente Trueba

La mejor versión de Caio Pacheco, flanqueado por Paul Jorgensen y Joe Cremo, lidera la reacción naranja en un tercer cuarto en el que el Cantabria rozó la remontada

Ya piensa en el derbi frente al Obradoiro del próximo 11 de abril, aunque el equipo de Diego Epifanio aún debe enfrentarse al Palencia este domingo

Micovic entra al aro ante la presión de Yu en el Vicente Trueba.

Micovic entra al aro ante la presión de Yu en el Vicente Trueba. / Leyma Básquet Coruña

A Coruña

Los ascensos se forjan entre los diamantes y el barro. En los días brillantes y en los de picar piedra, con menos show y más trabajo en la sombra. Pero con eficacia que, al fin y al cabo, es lo que cuenta. Y el Leyma Básquet Coruña de Carles Marco es un conjunto sumamente eficaz. Se amolda a los escenarios más difíciles y, pese a enfangarse de vez en cuando, logra salir del barro con vida. Así pasó en el Vicente Trueba, una pista trampa en la Primera FEB, en la que en el último mes y medio habían tropezado Estudiantes y Guipuzkoa. Los naranjas sobrevivieron a la encerrona del Grupo Alega Cantabria (79-88) y ya piensan, con todas las letras, en la final por el ascenso contra el Obradoiro del próximo sábado en el Coliseum.

El primer cuarto se cocinó a fuego lento. Tanto que, superado el ecuador de los cinco minutos, el marcador era de apenas 6-6. El desacierto marcó unos compases iniciales en los que Jiahao Yu estuvo omnipresente para los locales y la responsabilidad se repartió entre los visitantes, con Micovic de titular por primera vez desde su incorporación. Cantabria se atrevió a mirar sin complejos a los ojos a un Leyma que trataba de mantener la cabeza fría. Thiam, tras un robo de Pacheco, rubricó los dobles dígitos naranjas en el luminoso (6-10), pero Lapornik, especialista desde lejos, clavó el primer tiple de la tarde y empató desde la línea de 4,60. La conexión entre Thiam y Pacheco derivó en un espectacular alley-oop y Cremo firmó la tranquilidad naranja con dos tiros libres. Antes de la bocina final, Dídac Cuevas todavía tuvo tiempo de levantar a la grada con un triplazo desde su propia pista para vencer al reloj (15-20).

Barro marcó el ritmo en el inicio del segundo acto. Love y Micovic pusieron algo de picante al choque con lanzamientos exteriores y un triple de Jacobo Díaz obligó a Lolo Encinas a detener el duelo cuando la brecha se abrió hasta los ocho puntos (22-30). El Leyma pareció olvidarse el acierto en el banquillo. Erró tiros sencillos y otros más complejos, aunque el equipo cántabro no aprovechó para reducir su desventaja y el parcial durante los siguientes tres minutos fue de un paupérrimo 2-0. Thiam cortó la sequía con un mate sólido (24-32), aunque una antideportiva de Diop permitió a Yu recortar distancias. Barro y Jorgensen, igual que en el primer cuarto, salieron al rescate para calmar las aguas (29-37). Cantabria, eso sí, se mantuvo enganchado desde la línea de 4,60 (36-41).

De la angustia al disfrute

El tercer periodo fue asfixiante para el Leyma pero, en medio de la tormenta, aparecieron Pacheco y Jorgensen para sostener el paraguas y encarrilar la vigésima quinta victoria. Samu Rodríguez y Reggie Johnson reavivaron a la escuadra local por primera vez el muchos minutos (40-41) y Carles Marco tuvo que pedir tiempo muerto. Diop golpeó primero, pero Rodríguez firmó el 46-46. Jacobo y Jorgensen, con tres puntos cada uno, inflaron de aire los pulmones naranjas para superar la barrera de los 50 puntos (46-52). El propio norteamericano, junto a un arreón de Pacheco, completaron la resurrección visitante para superar las diez unidades de renta por primera vez (47-59). Los coruñeses recuperaron la confianza y, pese a que Lapornik siguió encestando desde el perímetro, la escuadra de Marco se fue al desenlace con las cartas ganadoras en la mano (52-63).

Cremo y Jou enchufaron desde el perímetro los dos primeros ataques tras la reanudación y elevaron la ventaja a diecisiete créditos (52-69). El líder apretó la mandíbula y sujetó la victoria entre los dientes, por mucho que Lapornik siguiese a lo suyo desde la línea de tres (terminó con 21 puntos, más que nadie). No importó. El Leyma había pisado el acelerador rumbo a la gloria y no se detuvo. Bajó, eso sí, el ritmo cuando ya tuvo la recompensa asegurada y permitió que Cantabria maquillase el marcador, pero no volvió a sufrir. A la espera de lo que haga el Obradoiro ante el Palencia este domingo (18.30 horas, Fontes do Sar), cede la presión a la escuadra de Diego Epifanio y empieza a pensar en el derbi con la sartén por el mango.

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