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Caio Pacheco: "El Obradoiro nos 'jodió' todo el año y nosotros a ellos. Somos dos equipazos"

"He jugado un Argentina-Brasil fuera de casa y eso fue muy duro, pero este Leyma-Obradoiro será único. Hay que disfrutarlo, no sé si tendremos otra oportunidad así en nuestra carrera"

"En los momentos finales y apretados de los partidos, sé que tomaré buenas decisiones, lo disfruto, me gusta tener ese valor"

"El Leyma y A Coruña me hacen sentir que estoy un poco más cerca de mi casa"

Caio Pacheco

Caio Pacheco / Casteleiro

Carlos Miranda

Carlos Miranda

Caio Pacheco (Río Claro, 1999) es uno de los referentes naranja ahora que llega el decisivo Leyma-Obradoiro del Coliseum que vale prácticamente un ascenso. El brasileño está disfrutando del camino, de la ciudad y de este momento único que afrontará este sábado. Valora al Obradoiro y cómo ha elevado el listón para que el equipo coruñés siga aspirando a ACB.

¿Percibe algo diferente en el ambiente en esta semana de derbi?

Obviamente se nota que hay algo distinto, sabiendo lo que vamos a jugar. Creo que todos y cada uno de los que somos parte del equipo, desde la comisión hasta los jugadores, lo percibimos. Sabemos lo que representa este momento para nosotros, para nuestro año, para nuestra carrera. Así que, obviamente hay algo distinto. No sé si le puedo poner palabras, pero hay algo así.

¿Les sienta estar en la burbuja de entrenamientos del Coliseum con tranquilidad?

Sí, yo creo que nuestro trabajo no cambia, no cambia desde el primer día del año hasta ahora. Tratamos de mejorar cada día, de venir acá y cada semana preparar los partidos, porque es lo que nos hizo llegar hasta acá, es lo que nos hizo ganar tantos partidos. Y hay un dicho en Brasil que dice que "el equipo que está ganando, no se mueve". Entonces, yo creo que nos viene muy bien la manera en la que lo hacemos y no tenemos por qué cambiarlo, por ser un partido distinto.

¿Ya visualiza el Coliseum lleno?

Creo que va a estar muy lindo. Todavía no, la verdad... Nosotros la mayoría de los días lo vemos vacío, porque venimos a entrenar. Con ansias de estar con nuestra gente y de compartir este momento. Ellos también tienen muchas ganas de que llegue el sábado. Lo que nos toca es ir día a día, no pensar solo en ese día, porque en el partido haces todo lo que entrenas y todo lo que te preparas. Además de ser conscientes de la responsabilidad, hay que disfrutar mucho de ese momento, porque no sé cuándo en nuestra carrera tendremos una oportunidad así de vuelta, si es que la tendremos en algún momento... Así que hay que disfrutar.

¿Ha jugado alguna vez ante 9.000 espectadores?

Sí, he jugado en México, en G League, con más en Italia. He jugado con 9.000, 10.000, 11.000 a favor y he jugado en contra. Se nota, se nota. Me alegra que esta vez pueda jugar acá en casa, con nuestra gente, apoyándonos. Estoy seguro de que van a darnos mucha energía y van a ayudarnos en todos los momentos del partido.

¿Ha jugado algún derbi o clásico así?

He jugado en Argentina, en canchas un poco duras. He jugado clásicos Brasil-Argentina, fuera de casa también, que es muy duro. Pero lo de este sábado será algo único en mi carrera porque es un clásico regional. Está muy cercana una ciudad de la otra y será muy lindo. Espero poder disfrutarlo mucho y que, al final, termine sonriendo.

¿Sabe que es el segundo partido oficial entre Leyma y Obradoiro?

Sí, lo he leído en algún lado. El primero fue en la Copa (Galicia), luego el primero de la liga regular y ahora este, porque nunca se habían cruzado en el mismo nivel.

¿Y por qué hay esa electricidad con una historia tan breve entre ambos?

Y creo que tiene que ver también con la calidad de los equipos, con el número de victorias, con la competitividad... Es lo lindo del deporte. Tener esa competitividad y que la gente se involucre, siempre desde el respeto mutuo. Que podamos hacer una linda fiesta para toda la gente gallega.

¿Qué le enseñó del Obradoiro en el partido de la primera vuelta?

Más que una lección, yo creo que muchos aprendizajes. De todos los partidos, tanto en la victoria como en la derrota, se puede aprender. Obviamente en la derrota uno sufre más y quizás busca más encontrar el porqué de lo que ha pasado. Lo que demostró a nosotros y a toda la Liga y a toda la gente, es que somos dos equipazos. Hicimos un gran partido, con un porcentaje de tiro realmente increíble. Un partido que terminó, si no me equivoco, 103-99. Lo que muestra es la fuerza de los dos equipos. Hace ya tres meses, casi cuatro, y pasaron muchas cosas, pero es una constante que ambos equipos siguieron ganando y siguieron compitiendo y siguieron mejorando. Tuvimos bajas, ellos también. Será un partido distinto. La gente no tiene que venir pensando que será el mismo tipo de partido. Cambian los protagonistas, la manera de jugar, las tácticas. Sí pueden esperar un partido de mucha energía por todo lo que vale y que ganará el que juegue mejor. Somos dos equipos de mucha calidad, con mucho talento y el que esté mejor en ese día, lo sacará.

Caio Pacheco, durante el duelo del Leyma ante el Gipuzkoa.

Caio Pacheco, durante el duelo del Leyma ante el Gipuzkoa. / | BC

¿Qué es lo que más le inquieta del equipo que tendrá enfrente?

Es un equipo muy completo. Ellos tienen por muchas formas de sacar los partidos. Lo que tiene mejor el Obradoiro, que es algo que tenemos también nosotros, es que juega 40 minutos al máximo nivel. Hay muchos equipos en la liga que pueden hacerlo por un corto periodo de tiempo y pueden competir, pero no por 40 minutos y el Obradoiro sí puede. Lo que nos diferencia es el ritmo de juego, la manera de jugar. Ellos juegan muy bien estáticos, juego de media cancha, por los jugadores que tienen. Nosotros jugamos muy bien a cancha abierta. Tácticamente son juegos distintos. Será el duelo, aunque el básquet es el mismo en Brasil, en España, en China, en cualquier lado del mundo. El equipo que juegue mejor y que esté mejor ese día, lo ganará.

En el partido de Sar, aunque compitieron hasta el final, les hicieron mucho daño con el rebote. ¿Le preocupa?

Sí, nosotros tenemos esa competitividad, de no dejarse ir de los partidos. No se puede explicar muchas veces cómo lo hacemos, ni nosotros muchas veces lo sabemos. Estamos ahí y vamos a estar porque queremos estar y queremos competir y creemos que podemos competir y tenemos los jugadores para hacerlo. No es tan fácil de hacer, pero tenemos el material humano y esa personalidad dentro del equipo de no bajar los brazos nunca. En el rebote, ellos realmente nos hicieron daño en el primer partido y es algo que trataremos de mejorar para el segundo; a ver si haciéndolo mejor, podemos sacar alguna ventaja.

Es una locura que, con dos derrotas en toda la liga, no estén ascendidos ya a ACB. ¿Cómo asimilan ese nivel de exigencia extremo?

Es muy atípico, para ambos equipos. Puedo decirlo de nuestra parte, porque es donde lo estoy viviendo. El Obradoiro nos jodió todo el año, estuvo ahí todo el año sin perder. Nosotros les jodimos todo el año también. En una temporada normal, con tres derrotas que es lo que tiene el Obradoiro hoy, ya se estaría hablando de ganar dos o tres partidos más y ya el ascenso. Nosotros con dos, también. Pero esa no es la realidad. Lo que nos toca es no pensar en eso, sino en lo que tenemos enfrente, sabiendo que es una putada que haya pasado justo en este año. La realidad es que tenemos un equipazo que tampoco perdió muchos partidos, y tenemos que tratar de ganarles para llegar a donde queremos llegar. Ellos estarán de la misma manera.

Cómo llega el equipo y su temporada

¿Cómo ve al Leyma en las últimas jornadas tras la derrota en Palencia?

Muy bien. Es un equipo competidor. Independiente de donde estemos, vamos a competir. El único partido del año donde no tuvimos esa identidad fue ese en Palencia. El del Obradoiro lo perdimos, pero salimos de ahí con la cabeza arriba, porque habíamos jugado a nuestra manera. El de Palencia fue bueno para que veamos que tenemos que seguir a lo nuestro, no enfocarnos en números, en derrotas y en victorias y sí enfocar a lo que tenemos que enfocar. Sabemos que cuando hacemos lo que debemos, somos un equipo muy competitivo, es muy complicado ganarnos.

Todo desde la defensa...

Sí, en una liga como la Primera FEB, donde se permite mucho contacto, donde se juega muy duro, es algo muy importante. Sabemos del poderío físico que tiene el Obradoiro. Son el equipo más físico de la liga, nosotros también. Será un partido muy lindo para toda la gente. Realmente será una batalla y ojalá que cuando pite los 40 minutos el árbitro, nosotros salgamos victoriosos.

Esta temporada usted ha ido de menos a más. ¿Cómo se ha sentido y cómo se siente en estos momentos?

En un equipo con tanto talento y tanta calidad, es normal que haya momentos en los que algún jugador esté mejor o esté peor. En el año de un jugador hay altos y bajos. Lo que hay que tratar de hacer es estar lo más constante posible en las cosas que sí podemos controlar: los hábitos y la manera de jugar. Eso lo hice muy bien. Hay que decir también que en el comienzo de la temporada tuve una lesión un poco complicada. Y que, aunque jugaba, muchas veces todavía estaba tocado. Y es algo normal también en la carrera de todo deportista. Es raro el día que se juega sin dolor. Era algo que me incomodaba y me limitaba un poco. Tuve, además, un verano bastante cargado. Básicamente llevo dos años sin descansar. Pero estoy muy contento de haber tomado la decisión de venir acá y de poder compartir el año con tantos compañeros, que ahora mismo son amigos dentro y fuera de la cancha. Con muchas ganas de que llegue el sábado y de que podamos concretar todo lo que hemos hecho hasta ahora.

Se le nota incluso gestualmente. Esa comodidad se percibe en la seguridad o en cómo se desenvuelve en los momentos calientes...

Esa es una característica mía desde siempre. A mí partidos como el del sábado son los que me gustan jugar. Son ese tipo de partidos a los que mejor me siento jugando y los que más disfruto. En los momentos finales de partido, cuando está apretado, tengo la conciencia y la tranquilidad de que voy a tomar las decisiones. Muchas veces tomaré buenas decisiones, algunas me equivocaré, pero sé que la mayoría de las veces tomaré buenas decisiones. Y me pesa. Me gusta tener el valor. Ojalá el sábado pueda ser un grande partido individualmente, pero lo más importante es que podamos sacar la victoria.

Han pasado los meses. ¿Han cumplido el Leyma y A Coruña sus expectativas?

Sí, no me gusta cerrar el capítulo antes de que sea el momento. El trabajo no está hecho, faltan algunos partidos y cuando terminemos, ojalá conquistemos nuestro objetivo. Si no es así, tendremos que ir al play off y faltarán más. Cuando termine la temporada, me sentaré y pensaré cómo ha sido todo. Lo que puedo decir es que he disfrutado y estoy disfrutando mucho del camino, que es lo más importante. Estoy disfrutando mucho vivir en A Coruña, estoy disfrutando mucho de compartir con mis compañeros y espero que podamos construir una historia muy linda acá y quizás estar muchos años. La verdad es que me siento muy bien, muy cómodo acá. Me hace sentir un poco más cerca de mi casa, también por el gallego. Es muy parecido al portugués. Es un lugar donde me siento muy bien. El día de mañana nunca se sabe, pero ahora mismo estoy muy contento.

Las carreras en baloncesto son muy cambiantes y volátiles, pero parece que le gustaría echar raíces. ¿Es así?

Obviamente, depende mucho de dónde estaríamos jugando y de lo que pase con el club, también de si el club seguirá contando conmigo. Son todos factores que hay que poner en la balanza y hablar, pero yo, personalmente, estoy muy contento y me gusta mucho vivir por acá.

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