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Toni Pérez: "Estos meses vivía más en el Palacio que en casa"

"El Porto era el equipo portugués que nos faltaba, no le tenemos miedo a nadie"

"En la Copa del Rey me cambié los papeles y me puse a analizar partidos, a cortar vídeos y a ayudar a Juan en lo que podía. Es una experiencia más que también me gusta, pero de momento quiero ser jugador"

Toni Pérez

Toni Pérez / Iago Lopez

Carlos Miranda

Carlos Miranda

Toni Pérez (Oviedo, 1990) se volvió a calzar los patines para jugar un partido oficial en el trascendental partido ante el Oliveirense. La lógica empujaba a esperar un poco más para reaparecer, pero el corazón y la lealtad hacia sus compañeros le empujaron a adelantar plazos y a hacer un esfuerzo titánico en una recuperación cargada y a contrarreloj en los dos últimos meses. El asturianocoruñés cree que van por "el buen camino" y no le tiene "miedo a nadie", ni siquiera al Porto el rival en la Final a 8. Durante el periodo de convalecencia y recuperación, le dio tiempo a ejercer de ayudante de Juan Copa en la fase final de la Copa del Rey. Le tiran los banquillos, pero de momento es un pasión latente que tendrá que esperar, porque le queda mucho por patinar en el hockey de alto nivel.

¿Cómo de justo llegó a ese encuentro de Champions ante el Oliveirense?

Sí que apuramos plazos para poder llegar al partido, porque sabíamos que era importante. Yo, obviamente, no iba a hacer algo que me provocase más lesión, pero al cien por cien no estaba. Intenté ayudar al equipo lo máximo posible con todo lo que Juan (Copa) decidió. Estoy muy contento de poder estar con el grupo, de llevar ya un par de semanas entrenándome con ellos y adaptándome otra vez al ritmo que llevan.

¿Tenía ese partido entre ceja y ceja para volver?

Sí. El equipo llevaba luchando todo el año por meterse la Final a ocho y era uno de los objetivos. Después de la lesión, mirando los plazos más o menos, queríamos acortar lo máximo posible para poder ayudar al equipo cuanto antes. Si hubiéramos ganado al Barcelos la semana anterior, seguramente este partido no lo habría jugado, habría estado una semana más fuera por de precaución. El equipo lo necesitaba también por la sanción de Bruno (Saavedra). Llegábamos un poco justos de fuerzas y éramos un jugador menos. Entre todos hicimos un esfuerzo para poder ayudar.

Todo ha dado sus frutos...

Trabajamos mucho con el preparador físico personal que tengo, con Mon Fernández, con Kike el preparador físico del club, y con Cristian. Me ayudaron muchísimo a poder llegar cuanto antes y a acortar plazos.

Vivía casi en el Palacio...

Entrené más... En casa me decían que si estaba por casa o estaba en otro lado, o si estaba viviendo en casa o viviendo en el Palacio porque prácticamente entrenaba tres veces al día. Vivía más en el Palacio que en casa. Entre fisios, que iba a hacer pruebas de magnetoterapia. Todo para intentar acelerar procesos al máximo para poder llegar cuanto antes y dio resultado porque ya estoy con el equipo; se consiguió lo que queríamos. Muy contento por todo.

¿Trabajó más lesionado que cuando estaba sano?

Suele pasar. Intentas fortalecer otras partes del cuerpo para intentar estar mejor físicamente para cuando llegue el momento de poder calzarte los patines.

¿Esperaba tanto sufrimiento ante el Oliveirense?

Ya sabíamos lo que teníamos desde que empezamos. La gente no daba un duro por nosotros. Cuatro portugueses y uno de los mejores equipos de Italia. Había que luchar contra todo e hicimos una fase de grupos muy, muy buena. Ya lo podíamos haber cerrado antes, pero no lo acabamos de hacer. No tuvimos esa suerte, por ejemplo el día del Sporting que íbamos ganando y con esa victoria ya estaríamos, o el día del Barcelos que íbamos ganando y con la victoria también estábamos. Fueron muchos condicionantes que se dieron.

Toni Pérez, en un entrenamiento del Liceo esta temporada

Toni Pérez, en un entrenamiento del Liceo esta temporada / CARLOS PARDELLAS

¿Se explica de alguna manera la disparidad de nivel entre ambos grupos de Champions?

Ya sabíamos que por ranking y con el sorteo iba a ser así, pero no hay problema, estábamos preparados para todo.

Tenía amigos enfrente en el partido del Oliveirense. En ese momento hay que olvidarlo todo...

Sí, en casi todos los partidos de Champions, entre que juegue en la liga portuguesa y la Selección, hay mucho compañero y excompañero.

Un título siempre es un título y ahí está la Copa del Rey, pero la capacidad que ha tenido el Liceo para competir en La Champions también ha sido máxima. ¿Les refuerza?

Por supuesto, en todo. En la liga vamos primeros, está el título de Copa y la clasificación que hemos hecho en Champions, con solo dos derrotas en diez partidos. Todo eso habla muy bien del equipo.

¿Le preocupa haber finalizado cuartos y encontrarse ahora con el Porto en la Final a ocho?

Ya tuvimos a los cuatro portugueses en el grupo, que eran los más fuertes, y solo nos faltaba el Porto. Vamos a intentar volver a dar la cara, luchar con todo porque no le tenemos miedo a nadie, ya lo demostramos en el grupo. Vamos a ir con todo y a por todo, pero aún tenemos la liga, hay que intentar cerrar la primera posición.

La Copa del Rey

¿Lo pasó tan mal como parecía en la fase final de la Copa del Rey que no pudo jugar? El banquillo le quemaba...

Sí, después de ocho años era un título que tenía muchas ganas de jugar, por todo lo que significa y todo lo que conlleva. Era el único título que me faltaba. El equipo hizo un campeonato brutal y nos la pudimos traer para casa.

Parecía un ayudante más de Juan Copa en el banquillo...

Sí, me cambié los papeles y me puse a analizar partidos, a cortar vídeos y a ayudar a Juan en lo que podía. Es una experiencia más que también me gusta, pero de momento quiero ser jugador.

¿Le tiran los banquillos para el futuro?

Sí, más adelante sí, por supuesto, es algo que siempre tuve en la cabeza. Pero espero que aún quede para eso.

Y ya va tomando nota de Juan Copa...

Eso siempre, de Juan siempre te sorprenden cosas, tanto en la pista como fuera.

Este pasado verano tomó la decisión de volver al Liceo. ¿Está colmando sus expectativas esta segunda etapa?

Estoy muy contento, tenía muchas ganas de volver y, sobre todo, de luchar por ganar aquí otra vez. Yo cuando me fui, el último año, ya habíamos ganado la Supercopa. Y en años anteriores la Liga y la Champions y volver con un capítulo ganador era lo que más quería. Volver a ser el equipo que lucha por ganar, por títulos, por eso es por lo que estamos luchando todo el año. Vamos en buen camino porque de uno que jugamos, ya lo ganamos; en otro vamos primeros; y en otro estamos en la Final a ocho. Así que el camino es el bueno, el que todos queremos, y vamos a por más.

¿Le reconforta percibir ahora la fortaleza que ofrece el Liceo a diferencia de lo que ocurría hace tres años?

Sí, por supuesto, es el lugar que se merece. Siempre fue un club ganador que luchaba contra todo y que conseguía objetivos, que se ayudaba la afición, que en esta ciudad siempre nos ha arropado muchísimo y cada vez va llenando más el Palacio. Ahora que viene la recta final seguro que nos ayudarán a poder conseguir más cosas

¿Ve en Jacobo Copa o Bruno Saavedra a aquel Toni joven de su primera etapa en A Coruña? ¿Se siente reflejado?

A Jacobo lo conozco desde que tiene dos años, cuando me entrenaba Juan (Copa) a mí en el Liceo B. Él venía a ver los partidos y me acuerdo todavía de sacarlo en cola a la pista. Es un jugador que llevo viendo crecer desde bien pequeño. Le tengo mucho cariño y sé lo que siente. Claro que me veo reflejado en muchísimos aspectos. Lo que nos va contando de lo que va viviendo es más o menos lo que yo vivía cuando tenía su edad.

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