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Baloncesto | Liga Femenina 2

Sofía Arcos y Maristas, del patio del colegio a luchar por la Liga Challenge: «En A Coruña me siento en casa y quiero rematar el trabajo con el ascenso»

El conjunto coruñés luchará por subir en la 'final de campeones' frente al GEiEG catalán: «Es clave jugar la vuelta en casa, los rivales vienen a nuestro pabellón con respeto»

Es la segunda jugadora mejor valorada del equipo en la liga regular, por detrás de Dimitrijevic: «No me podía imaginar lo que es este club, jugar aquí ha sido una de las mejores decisiones de mi vida»

Espera cambiar el desenlace del último curso, en el que el cuadro de Buendía claudicó en el 'play off': «Las veteranas nos dicen que nos lo creamos, que este año podemos hacerlo»

Sofía Arcos lanza a canasta en un partido de Maristas esta temporada.

Sofía Arcos lanza a canasta en un partido de Maristas esta temporada. / Iago Lopez

A Coruña

Los nombres de Maristas y Sofía Arcos llevan casi dos décadas ligados. Fue en el patio del colegio, pero en el de su Málaga natal, donde la jugadora andaluza empezó a «botar la pelota» mientras su hermana entrenaba. Poco a poco se aficionó al baloncesto y empezó a tomárselo en serio, para ir creciendo con las camisetas del CB El Palo y el Unicaja, con quien llegó a debutar en Liga Femenina 2 siendo adolescente. Volvió a la Liga Nacional para priorizar sus estudios y, una vez finalizada la carrera el pasado verano, decidió «volar» para «ver que surgía por ahí». Y lo que surgió fue una vuelta a los orígenes, de nuevo en la pista de Maristas. Pero en A Coruña. Y con el objetivo de alcanzar la Liga Challenge. «Fue el destino, a veces pienso que no puede ser una casualidad», asegura la alapívot malagueña.

Predeterminado o no, lo cierto es que su primer año en la escuadra de Fer Buendía ha sido más que satisfactorio. Arcos goza de confianza plena por parte del cuerpo técnico y se ha erigido como un pilar fundamental en el engranaje colegial. En la fase regular, acumuló 484 minutos sobre la pista, con un promedio de 10,8 puntos, 7,3 rebotes, 1,8 asistencias y 16,1 de valoración, la segunda más valorada por detrás de Nevena Dimitrijevic.

«Me siento como en casa desde el primer día y estoy muy contenta con mi trabajo, quiero rematarlo ahora al final con el ascenso», señala la jugadora. Ana Jiménez, que había coincidido con ella en el Unicaja, fue decisiva para su desembarco en el norte: «Me dijo que viniese, que era un equipazo, y confié ciegamente en ella. Pero cuando llegué aquí y fueron pasando los partidos, no me podía imaginar lo que era esto, hay veces que todavía no me lo creo. Al principio sentía un poco de miedo e incertidumbre, pero ahora sé que ha sido una de las mejores decisiones de mi vida», confiesa.

Sofía Arcos, con el puño en alto, y Nuria Ríos celebran un triunfo de Maristas esta temporada.

Sofía Arcos, con el puño en alto, y Nuria Ríos celebran un triunfo de Maristas esta temporada. / Iago Lopez

La Liga Challenge, la guinda del pastel

Al deshacer las maletas en Galicia, Sofía Arcos era incapaz de imaginar lo que la campaña estaba a punto de depararle. «Sabía que el año pasado jugaron para ascender, pero no era consciente de que podía repetirse. Lo normal es que eso pase una vez, desde fuera piensas que puede ser un caso anecdótico», apunta. No fue así. El conjunto coruñés arrasó en el Grupo B de la liga regular y, ahora, se mide al GEiEG catalán en una eliminatoria a doble partido (la ida el sábado 2 de mayo en Girona y la vuelta el sábado 9 en A Coruña) que terminará con el ganador en Liga Challenge. El perdedor, pese al chasco, tendrá una segunda oportunidad en el play off, pero el vestuario coruñés no mira más allá del primer duelo. «Veo al equipo muy serio, porque no queremos que se alargue más la temporada», apunta Arcos.

Enfrente, estará un GEiEG que Maristas conoce bien de la temporada anterior, en la que coincidieron en la Liga Femenina 2. «Mis compañeras dicen que es un equipo muy duro y físico, que juega al contacto, que presiona todo el rato la pelota y cuenta con varias jugadoras con mucha experiencia, llevan tiempo jugando juntas», analiza Arcos.

Refuerzos para un vestuario construido

Las llegadas de la propia Sofía Arcos, junto a Josefina Zeballos, Brenda Fontana o la recuperación de Nuria Ríos (en blanco el curso pasado por lesión) dieron aire fresco a un Maristas que espera cambiar el desenlace del último play off. «La conexión que tenemos es increíble, he estado en muchos equipos y nunca he sentido algo así. No hay una jugadora que destaque, siempre miramos más por la compañera de al lado que por nosotras mismas, todas aportamos algo al grupo. Hemos trabajado muy duro todo el año y ha sido una temporada tan histórica para el club, con el récord de victorias incluido, que nos da hasta un poco de pena terminarla», bromea la malagueña. La regularidad ha sido fundamental: «No hemos tenido picos de altos y bajos, hemos mantenido el nivel. Las más veteranas nos dicen que nos lo creamos, que este año podemos conseguir el ascenso de verdad».

Aun así, descartan la etiqueta de favoritas. «En una final pueden pasar muchas cosas, hay más nervios y bajan los porcentajes», indica, pese a que resalta la importancia de jugar la vuelta en casa: «El factor cancha es clave. He jugado en muchas pistas, pero los rivales vienen a Maristas con respeto. La gente empuja y nos lleva a ganar, eso no lo había sentido nunca».

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