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Hockey sobre patines | WSE Champions League

6-2 | El fuego amigo aniquila el sueño europeo del Liceo

Las paradas de Xavi Malián y dos goles de Carlo Di Benedetto, antes y después del descanso, propician la victoria del Porto en Coimbra

Los dobletes de Rafa Soares y Ezequiel Mena completan la tarea en una segunda parte en la que el cuadro coruñés no fue capaz de encontrarse a sí mismo

Nil Cervera avanza con la bola sobre el parqué del Mario Mexias en Coimbra.

Nil Cervera avanza con la bola sobre el parqué del Mario Mexias en Coimbra. / Liceo

A Coruña

La séptima Champions del Liceo tendrá que esperar. El cuadro verdiblanco cayó en el partido inaugural de la Final a 8 ante el FC Porto (6-2) y verá el resto de la competición a través de la pantalla. Después de un primer tiempo vertiginoso, en el que la escuadra colegial llegó a ponerse por delante, sucumbió en el segundo acto a la pólvora portuguesa. Los hombres de Paulo Freitas se escudaron en la seguridad de Xavi Malián, gigante bajo los palos para frustrar los intentos liceístas, y los goles de Carlo Di Benedetto, Rafa Soares y Ezequiel Mena en la segunda mitad para sellar su billete a semifinales.

Cara a cara entre titanes

El Liceo ahogó de primeras, dispuesto a morder. Veloz, eléctrico y decidido, Dava Torres tuvo en su stick las tres ocasiones que rompieron el hielo en el Mário Mexias. El duelo se convirtió en un correcalles en el que brillaron los guardametas en ambos extremos de la pista. A la contra, los jugadores de Juan Copa encontraron un filón para asediar a un Xavi Malián seguro e impenetrable. Freitas se vio obligado a cortar el ritmo con un tiempo muerto y el regreso a la tarima le sentó bien a los blanquiazules, que probaron al meta liceísta hasta en tres intentos consecutivos.

El Liceo trató de irse al fondo de la pista y elaborar. Las pulsaciones se enfriaron, con las dos escuadras pugnando por hacerse con el control de la bola. Bruno Saavedra volvió a la pista para ser el más incisivo de los verdiblancos y Malián salvó con la cara un lanzamiento lejano de Nuno Paiva. No le importó al portugués, que ejerció de profeta en su tierra en la siguiente acción. Patinó desde su propio campo tras recibir un pase de César Carballeira, dribló y, de fuera hacia dentro, sorprendió a la zaga lusa con un envío directo a la escuadra (0-1).

El cuadro colegial ya había hecho lo más difícil, pero debía resistir todavía más de cuatro minutos para irse al descanso con ventaja. Optó por las posesiones largas y pudo matar el choque en un mano a mano de Nuno que Malián sacó in extremis. En la réplica, Carlo Di Benedetto logró el empate tras una rápida acción de Gonçalo Alves (1-1). El conjunto verdiblanco asumió el mazazo y defendió con el alma el minuto y medio que restaba para irse al vestuario con el luminoso igualado.

Bruno Saavedra se prepara para defender una acción del Porto.

Bruno Saavedra se prepara para defender una acción del Porto. / Liceo

Veinticinco minutos fatídicos

El Porto asustó al Liceo tras el paso por la caseta. Se adelantó por medio de Helder Nunes, pero los colegiados, tras revisar la acción en el videoarbitraje, no validaron su gol. Fue un mal presagio, un anticipo de lo que estaba por venir, porque el conjunto luso cogió alas y voló. En dos minutos, amplió su ventaja con los tantos de Di Benedetto y Rafa Soares. El francés interceptó un mal pase de César en la divisoria, avanzó y se inventó un trallazo de la nada que sorprendió a Blai. El portugués, justo después, envió un misil pegado al larguero imposible para el portero colegial.

Se le empinaba, y de que manera, el viaje continental al Liceo. Lo intentó a la contra el equipo coruñés, tras una recuperación de Nil que Jacobo estrelló en la camiseta amarilla de Malián. El Porto, muy ordenado, dificultó la fluidez verdiblanca y pausó el encuentro. Durante muchos minutos, apenas pasaron cosas. Los colegiales volcados y entregados, dejaron espacios atrás. Y ese fue su error capital. En otra transición veloz, Ezequiel Mena batió a Roca con facilidad, totalmente solo y sin camisetas verdes a la vista.

Con el 4-1, los últimos diez minutos se le hicieron eternos al Liceo. Recuperó la fe por un instante, después de un penalti sobre Toni Pérez que Carballeira, a sangre fría, ejecutó y marcó (4-2). Fue un suspiro. Mena volvió a asumir galones y, tras robarle la bola al propio César, esquivó a Dava y a Blai para enviar la bola al fondo de la red (5-2). Los pupilos de Juan Copa no fueron capaces de reengancharse y murieron remando cerca de la orilla. Ya sin portero, Rafa Soares sentenció a puerta vacía y clausuró de manera amarga el camino europeo de los liceístas. La OK Liga, siguiente y último objetivo en el calendario.

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