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Hockey sobre patines

El Liceo inicia la ruta hacia el doblete frente a un Lleida sin complejos

Inaugura el 'play off' de la OK Liga este sábado en el Palacio de los Deportes tras concluir una fase regular sobresaliente y haber ganado la Copa del Rey

El cuadro catalán, campeón de la WSE Cup, puso en apuros a los hombres de Juan Copa en los dos partidos disputados este curso

Fabri Ciocale y Tombita pugnan por una bola en el Palacio de los Deportes esta temporada.

Fabri Ciocale y Tombita pugnan por una bola en el Palacio de los Deportes esta temporada. / CASTELEIRO

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A Coruña

El camino hacia la gloria nunca es sencillo. El trono de cualquier deporte está precedido de obstáculos, espinas y barreras que los campeones deben superar a base de trabajo y entrega para grabar su nombre en lo más alto. El Liceo es muy consciente de ello y, lejos de rehuir la dificultad, la abraza con fuerza. A fin de cuentas, es un equipo hecho a sí mismo, forjado a base de carácter, ambición y sacrificio que, año tras año, juega a pecho descubierto para defender su lugar en el olimpo del hockey sobre patines nacional y mundial. Ese sábado, los pupilos de Juan Copa arrancan su última gran prueba de fuego de la temporada: los cuartos de final del play off por el título de la OK Liga. Comienzan frente al Pons Lleida (18.00 horas, okliga.tv), en lo que esperan que sea un Palacio de los Deportes de Riazor repleto que apriete y anime para llevar equipo en volandas hacia su segundo título de la campaña, tras la conquista de la Copa del Rey.

La OK Liga es el trofeo más deseado. El rey de reyes, el premio a la regularidad y la excelencia. No es sencillo conquistarlo. Más allá de una fase regular agotadora, el play off añade vistosidad a la competición para el público general, pero también exigencia y concentración a los equipos en un sprint final de vértigo. El cuadro verdiblanco se graduó con honores en la liga. Fue el mejor y terminó en la primera plaza trece años después de su último liderato y, pese a que todavía debe pelear, su posición le garantiza ventaja de pista en todas y cada una de las eliminatorias finales. La temporada apenas tuvo deslices. Solo dos derrotas (en las pistas del Igualada y el Voltregà), seis empates (Shum, Sant Just, Igualada, Reus, Noia y Alcoi) y 18 triunfos que le auparon a la cima en una igualadísima maratón de 26 jornadas contra el Igualada y el Barça, que claudicó frente a los verdiblancos en sus dos cara a cara (3-5 en el Palau y 1-0 en Riazor).

Un rival correoso y campeón

Al Lleida, por su parte, le ha costado ser regular. Sus altibajos en los momentos clave de la liga le impidieron apuntar más alto dentro del top 8 y tuvo que conformarse con la octava plaza en una recta final de campaña marcada por lo extradeportivo. Mientras el cuadro leridano celebraba la conquista de la WSE Cup, su entrenador, Edu Amat, presentaba su dimisión de manera inmediata e irrevocable. Su lugar lo ocupó David Carrasco quien se estrenó, precisamente, en el duelo de la segunda vuelta contra el Liceo (5-6).

Ese partido marca la línea de lo que el Lleida quiere ser en el play off: competitivo, aguerrido y letal. Llegó a ponerse 4-1 y a hacer temblar los cimientos de una escuadra colegial que se aferró a César Carballeira y Dava Torres, sus capitanes y grandes baluartes, para dar la vuelta a la eliminatoria y salvar los muebles en un triunfo que resultó capital para asegurar el primer puesto. Sudó y se entregó el Liceo en el Onze de Setembre, igual que había hecho en la primera vuelta en Riazor para superar a los catalanes. El marcador en A Coruña fue más abultado (3-1), pero se decidió en los últimos diez minutos tras un desafío de máxima igualdad.

LICEO LLEIDA HOCKEY

Dava Torres controla la bola ante la defensa de Nuno Paiva en el Liceo-Lleida de 'play off' del año pasado. / German Barreiros/Roller Agencia

Déjà vu del curso anterior

Hace justo un año que verdiblancos y blanquiazules se retaban en un escenario calcado al actual. La temporada pasada, la carrera por la OK Liga también comenzó con el Liceo y el Lleida sobre la tarima de Riazor. En el partido inaugural, golpearon primero los catalanes, que hundieron al Liceo en la prórroga con una actuación estelar de Nuno Paiva y Tombita (5-6). El luso y el argentino, que ahora defienden la camiseta coruñesa, parten como amenazas locales de un Liceo que se aferra a la veteranía de Dava y César, la picardía de Toni Pérez, el olfato de Arnau Xaus, la seguridad de Blai Roca y la ambición de Nil Cervera, Jacobo Copa o Bruno Saavedra.

Al Lleida tampoco le faltan armas. Nico Ojeda (26 goles), Sebas Moncusí (18) y Martí Gabarró o Jordi Badia (12) se suman al exliceísta Fabri Ciocale y al coruñés Antonio Miguélez para tratar de dar otra campanada y silenciar a un Palacio de los Deportes que sueña con volver a vestirse de campeón.

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