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Baloncesto | Primera FEB

Los pívots amplían el arsenal de un Leyma Coruña con memoria

Diop, Barro y Thiam anotaron casi la mitad de los puntos contra el Menorca | Decantaron un duelo en el que los naranjas sufrieron para imponer su ritmo

Abdou Thiam caza un rebote en una pugna contra Wembi.

Abdou Thiam caza un rebote en una pugna contra Wembi. / Carlos Pardellas

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Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

«Todo empieza desde nuestros cincos, que nos dan esa energía y saltan». Así resumió Carles Marco en la sala de prensa del Coliseum la fórmula que llevó al éxito un engranaje completo, con todo el equipo a su disposición, para amarrar el primer triunfo en el play off de ascenso ante el Menorca. Iba a ser un duelo de ritmos, rebotes y segundas oportunidades, con temor por el martillo pilón de los baleares desde el perímetro. Pero el Leyma Coruña, consciente de las dificultades que tuvo para vencer hace dos semanas al mismo rival, aprendió y no tropezó dos veces en la misma.

Carles Marco insistió en la previa en lo vital que iba a ser controlar el ritmo. El Leyma vuela cuando es capaz de rebotear en su aro, correr y percutir en el contrario antes de que la defensa rival se organice. Así lo hizo por fases fugaces, las que le permitieron abrir un colchón de cinco puntos en el primer cuarto o rozar la decena antes del descanso, con dos triplazos de Dídac Cuevas.

Los destellos no sirvieron para contener el plan del Menorca. Con Fernando Zurbriggen cargado de faltas desde los primeros minutos y con Littleson muy vigilado por Jorgensen y Cremo, los de Mahón insistieron en bajar las revoluciones y llevar el duelo a su terreno. Sin velocidad y forzado a atacar en estático, el Leyma tardó en resolver el encuentro. Y pudo sufrir más de no ser por la noche estelar de sus cincos.

Media victoria en la pintura

Casi la mitad de los 93 puntos que el Leyma firmó en el duelo ante el Menorca salieron de las manos de Abdou Thiam, Mus Barro y, sobre todo, Ilimane Diop. Los exteriores no tuvieron su día en el perímetro, metiendo uno de cada cuatro tiros, pero los gigantes supieron imponer su ley y decantar la balanza. Tanto se les echó de menos en marzo porque, ante el Menorca, demostraron lo vitales que son para el plan del Leyma.

Foto LA OPINION A CORUÑA

Mus Barro encara a Fynn Schott. / Carlos Pardellas

Mus Barro fue el encargado de salir desde el inicio y comenzar a batirse con el joven Fynn Schott. En la rotación esperaba Abdou Thiam, que contribuyó al éxito colectivo con una vital aportación de ocho rebotes, cinco en aro propio y tres en el rival. Cometió algún error sensible el tiro, pero encontró siempre la guardia de un Ilimane Diop colosal. Un compendio de rebotes clave, tiros abiertos en casi cualquier distancia y ángulo hacia el aro y una ristra de tapones y balones palmeados le hicieron merecedor de la ovación con la que le despidió el Coliseum al marcharse al banquillo en el último cuarto.

Cuando el colectivo se atasca entre el plan propio y la estrategia ajena, nunca sobran manos alzadas para liderar a la tropa. La de Diop, con su arsenal completo, sirvió para dar el primer paso hacia la ACB.

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