Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El ascenso del Leyma Básquet Coruña a la ACB: un camino inmaculado con curvas en el tramo final

Dos derrotas en abril truncaron el camino del Leyma, que se tuvo que jugar la ACB en el ‘play off’ del Coliseum

Dídac Cuevas se lanza para evitar que el esférico rebase la línea en el choque frente al Fuenlabrada.

Dídac Cuevas se lanza para evitar que el esférico rebase la línea en el choque frente al Fuenlabrada. / Iago López

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
A Coruña

El Leyma Básquet Coruña ha sido el rival a batir en la Primera FEB 2025-26. Cosechó victoria tras victoria, hasta doce seguidas, en una campaña en la que observó a sus competidores por el retrovisor desde el principio. Solo Obradoiro, en dos ocasiones, Palencia y Fuenlabrada fueron capaces de vencerlo en 32 jornadas en las que el equipo de Carles Marco se hizo fuerte en el Coliseum y resolvió, a base de trabajo, los duelos a domicilio. Al final, 28 triunfos y cuatro derrotas que no bastaron para subir directo. Dos pinchazos en abril y un Obradoiro infalible en la recta final terminaron con los huesos naranjas en el play off, la vía difícil. Menorca, Palencia y Estudiantes midieron la ambición de la escuadra coruñesa que, sin mostrar su mejor versión, hizo los deberes amparado en el talento de sus pesos pesados en A Coruña.

Paul Jorgensen trata de elaborar un ataque del Leyma en el derbi gallego del Fontes do Sar.

Paul Jorgensen trata de elaborar un ataque del Leyma en el derbi gallego del Fontes do Sar. / Jesús Prieto

El equipo coruñés reestrenó la categoría con un solvente triunfo en Gipuzkoa (63-79), inauguró el Coliseum doblegando al Oviedo y sumó a Menorca, Palmer, Tizona y Fuenlabrada a su lista de víctimas. La primera gran prueba de fuego llegó con la visita al Estudiantes, uno de los colosos dormidos que campan a sus anchas en la Primera FEB. El Leyma llegó a perder por doce puntos, pero Jacobo Díaz y Jorgensen evitaron el naufragio (87-92).

El Tizona fue el primero en derrocar al Leyma, en los octavos de final de la Copa España, pero la escuadra naranja continuó su camino triunfal liga. Se impuso a un Palencia gallito y tumbó a Zamora, COB y Cartagena para enfocar con garantías el derbi ante el Obradoiro. En un choque sobrado de morbo y alicientes, le tocó hincar la rodilla en Fontes do Sar (103-99), condenado por sus propios errores y una nefasta gestión del rebote. La derrota, aunque dolorosa, no apartó a la formación coruñesa del primer puesto. Los pupilos de Marco recuperaron la sonrisa ante el Cantabria, el Alicante y el Palma, para cerrar la primera vuelta con 15 victorias.

Jacobo Díaz pugna por un balón en el último partido en el Coliseum frente al Guipuzkoa.

Jacobo Díaz pugna por un balón en el último partido en el Coliseum frente al Guipuzkoa. / Casteleiro

Segunda vuelta, complicada

El segundo tramo de temporada costó más. El equipo siguió ganando, sí, pero la solvencia y la brillantez de la primera vuelta se diluyeron un poco. Con todo en juego, al Leyma le tocó apretar los dientes incluso en duelos en los que era muy superior. El cansancio, los ajustes de los rivales y los despistes le impidieron arrasar, pero venció por potencia y carácter cuando la calidad no bastó. Hasta que llegó Palencia.

El Leyma se convirtió en mortal en el peor escenario posible. El cuadro de Natxo Lezcano le sacó los colores a un equipo irreconocible, sin alma ni fe (99-87). La derrota le dejó sin margen de error frente a un Obradoiro al alza y, además, fue el último encuentro de un Dino Radoncic que se había convertido en el faro naranja en los instantes de oscuridad. El equipo coruñés tuvo que aprender a ganar sin él. Pacheco dio un paso adelante, llegó Micovic y Jorgensen, Barro o Cremo asumieron galones. Venció a Tizona, Cartagena y Cantabria y se vio capaz de todo en el tramo decisivo. El 11 de abril, el Coliseum se vistió de gala con más de 9.000 personas en la grada. Leyma y Obradoiro se miraron a los ojos para sacar el billete directo a la ACB. La escuadra naranja empezó bien, pero claudicó frente al ciclón santiagués (84-92).

Dino Radoncic protege la pelota ante la defensa del Melilla.

Dino Radoncic protege la pelota ante la defensa del Melilla. / Iago López

Fue un resultado desgarrador y cruel que se vio acentuado por la derrota de la jornada siguiente en Fuenlabrada (75-74). El tropiezo del Obradoiro ante el Tizona regaló una vida extra a los naranjas, que hicieron los deberes contra Menorca, Guipuzkoa y Palma, a la espera de la jornada final en Sar. A Coruña rezó, pero no hubo milagro. Tocó picar piedra ante el Menorca en el play off y romper la maldición del anfitrión en la Final Four para celebrar un regreso a la ACB cocinado desde el primer día. n

Tracking Pixel Contents