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Baloncesto | Primera FEB

A Coruña y el Coliseum vibran por el ascenso del Leyma: Así recibió la marea naranja a sus héroes antes de la final contra el Estudiantes

La afición repitió la marcha desde Matogrande hasta el multiusos para animar a los jugadores antes del duelo decisivo por el último billete hacia la máxima categoría

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Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

A Coruña

Se felicitaron el Leyma Coruña y el baloncesto coruñés hace poco más de dos años, cuando las gradas a rebosar del Palacio de los Deportes de Riazor celebraron una histórica victoria contra el Estudiantes que comenzó a cimentar el primer ascenso del equipo naranja a la Liga ACB. Los llenos de O Forno en aquel final de temporada hicieron crecer la ilusión y la pasión por un equipo que, pese a fracasar en su primera experiencia en la élite, demostró tener una afición a la altura. Una marea naranja que no retrocedió este curso y que señaló el camino de regreso a la gloria.

No cambió ni una coma la afición naranja en la previa de la final. Repitieron punto de encuentro en Matogrande, procesión con bengalas por la pasarela de Alfonso Molina y recibimiento más que a la altura. Superaron en número a la Demencia del Estudiantes, que recibió primero a sus jugadores. Los naranjas, mayoría dentro y fuera del Coliseum sumaron a sus filas a algunos aficionados de Oviedo y Palencia, presentes para vivir la final pese a la eliminación de sus equipos. Arengas, sonrisas y algún que otro abrazo. Toda fuerza suma para un Leyma que se sabía tan cerca y, a la vez, tan lejos de cumplir el objetivo marcado tras diez meses en los que rozar la perfección no le valió para ser campeón.

El Coliseum dictará sentencia

El reloj todavía no marcaba las 18.00 horas, 60 minutos antes del salto inicial, y ya comenzaron a verse camisetas, bufandas y banderas naranjas buscando acomodo en las butacas del Coliseum. Ni siquiera las pancartas de la afición madrileña, considerada una de más numerosas y ruidosas del baloncesto español, pudo opacar a la familia naranja.

Es su Final Four, su cita para consagrarse y dejar sello para allanar el segundo camino hacia la gloria de la Liga ACB. La afición hizo lo que mejor sabe hacer en la previa. Y promete dejarse la garganta para mantener alta la moral de los suyos durante los 40 minutos que les separan de la máxima categoría.

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