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Hockey sobre patines

5-2 | El Liceo cae en la trampa de Les Comes y sucumbe frente al Igualada

Se adelantó con un gol de Nil Cervera, pero las imprecisiones propias, sobre todo a bola parada, permitieron a la escuadra arlequinada remontar en la segunda parte

El domingo, cuarto partido también en territorio catalán (20.30 horas)

Nil Cervera y Marc Carol pugnan por la bola en Les Comes.

Nil Cervera y Marc Carol pugnan por la bola en Les Comes. / Óscar Bayona

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A Coruña

La novena OK Liga del Liceo tendrá que esperar, por lo menos, hasta el próximo domingo. El cuadro de Juan Copa claudicó en la pista del Igualada (5-2) condenado por sus propios errores. Un semifallo de Blai Roca en el segundo tanto local y el desacierto de Arnau Xaus y Toni Pérez a bola parada dieron alas a un Igualada que se llevó el choque en una segunda parte muy afinada y demostró que no va a dar su brazo a torcer con facilidad en la carrera por el trono nacional.

Nil desequilibra la balanza

Sabían los verdiblancos que se enfrentaban a un infierno y se mentalizaron para resistirlo durante toda la semana. El frío terrazo de Les Comes contrastó, y de que forma, con la caldera de la grada. El primer tiempo fue cerrado y táctico, marcado por la intensidad, las alternativas y los roces, en el marco de lo esperado. El Igualada entró enchufado y el Liceo, con la sartén por el mango, esperó y defendió. Sin prisa, sin necesidad de arriesgarse. Un intercambio de estilos entre la pausa y la ansiedad. Dava Torres fue el primero en probar a Arnau Martínez, mientras entre Blai Roca y Carballeira lograron desbaratar la llegada más clara de Marc Carol. El Igualada se negaba a soltar el timón del choque. Ahogó al conjunto verdiblanco, que apenas salía de su propio territorio, aunque se topó una y otra vez con Roca bajo los palos. El discurrir de los minutos aumentó los decibelios y las pulsaciones. Comenzaron a sucederse los contactos, las protestas y los reproches. Nil Cervera probó a Arnau con un potentísimo disparo lejano que obligó a volar al guardameta local y Cardil se estrelló de nuevo contra la muralla verdiblanca.

En el correcalles, el Liceo apareció. Despertó de golpe, cuando regresaron a la pista Toni Pérez y Nuno Paiva. Veteranos, expertos y pillos, se rebelaron contra el dominio arlequinado para obligar a su equipo a salir de su letargo. Los verdiblancos intensificaron y redoblaron sus esfuerzos y Nil Cervera, verdugo en su tierra, confirmó la reacción visitante al filo del descanso. El igualadino cruzó la divisoria con la bola pegada al stick, sacó el periscopio y encajó la bola en la red de un Arnau impotente ante la violencia de su chut (0-1). No lo celebró él, pero lo festejó A Coruña entera. Estuvo cerca el cuadro de Juan Copa de firmar el segundo antes del descanso, pero Dava Torres y Bruno Saavedra no acertaron frente al portero local tras dos veloces contraataques.

Arnau Xaus, en la segunda directa que falló frente a Martínez.

Arnau Xaus, en la segunda directa que falló frente a Martínez. / Óscar Bayona

Locura y remontada

Al Igualada le quedaban 25 minutos para morir o matar. Al Liceo, para guardar la OK Liga en la mochila. Pudo encarrilar el título Arnau Xaus, tras una falta sobre Dava, pero el artillero liceísta no logró engañar a su tocayo Martínez. En la réplica, Biel Llanes obligó a Blai Roca a realizar una intervención gatuna y Ruano falló el rechace con la portería vacía. El error arlequinado espoleó al Liceo y Toni Pérez, que lleva mil batallas plagadas de tensión grabadas en la piel, forzó una tarjeta azul a Llanes para lograr dos minutos de superioridad coruñesa. Paiva, Dava y Cervera se chocaron contra la barrera defensiva local y fue Matías Pascual, justo cuando se restablecía el cuatro contra cuatro, quien reseteó el partido con el 1-1.

El Liceo zozobró un instante, un ínfimo vaivén que en otro contexto quedaría en anécdota, pero en una final en Les Comes tiene consecuencias. El precio a pagar por la indecisión fue el 2-1 después de un error de Blai Roca, que no logró despejar la bola tras un disparo de Cañadillas. El mundo al revés en apenas un minuto. Xaus, de nuevo, se fue al punto de falta directa tras la décima infracción local, pero tampoco pudo batir a Martínez a la segunda. Bailó ante el portero arlequinado, que salvó su ejecución con el casco. En la portería opuesta, Llanes no falló la suya y colocó un 3-1 que nublaba la vista al liceísmo. Las nubes se convirtieron en chaparrón cuando Cardil, a pase del omnipresente Llanes, encontró un resquicio en la portería colegial para firmar el cuarto tanto local (4-1). La bola parada, de nuevo, se enemistó con el Liceo en un penalti que Toni Pérez estampó en el pecho de Arnau.

Los roles se invirtieron. El Liceo se lanzó sobre la meta catalana con la intención de correr y el Igualada conservó la bola y ralentizó el ritmo para dejar fluir el reloj. Carballeira lo intentó en varias ocasiones, pero el cuadro coruñés se destapó atrás y Joel Roma lo aprovechó para rubricar la manita (5-1). Cervera, entre una marea de compañeros y rivales, cazó una bola en las inmediaciones de Martínez para poner el 5-2 definitivo en el ocaso del encuentro. Justo después, se fue al banquillo con una tarjeta azul que dejó al equipo en inferioridad para el tramo final. No ocurrió nada más, porque el Igualada no quiso y el Liceo no pudo. El domingo, cuarto cara a cara (20.30 horas) con el trofeo a la espera de campeón.

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