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Natación artística

Cristina Arámbula y la revolución de la natación artística española en el Europeo de París: «Rusia nos ha puesto la alfombra roja para liderar la ‘sincro’, vienen años muy bonitos»

La nadadora, con raíces coruñesas, logró tres medallas de plata en la gran cita continental y reivindica su puesto entre las mejores del país: «Estoy muy satisfecha con mi rendimiento, he alcanzado los estándares que el equipo me pedía»

Cristina Arámbula posa en París con sus tres medallas de plata.

Cristina Arámbula posa en París con sus tres medallas de plata. / Cedida

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A Coruña

La natación artística ha cerrado su capítulo en el Campeonato de Europa de París con un cambio de paradigma: Rusia sigue venciendo —ejecuta mejor la parte técnica —, pero España es la nueva potencia mundial. Así lo dictan las ocho medallas cosechadas por el equipo que dirige Andrea Fuentes durante la semana pasada (un oro, cinco platas y dos bronces), más que nadie en el ranking de la disciplina, y, sobre todo, así lo dicta la última rutina en la prueba de clausura de equipo acrobático. Al ritmo de Berghain, de Rosalía, el cuadro nacional logró nueve dieces en impresión artística y firmó una puntuación para la historia con 100,2500 puntos, la más alta jamás otorgada. «Rusia gana, pero nosotras emocionamos», resume Cristina Arámbula (México, 2003), nadadora con raíces en A Coruña que formó parte de la selección presente en la cita francesa.

Arámbula regresa a casa con tres medallas de plata en la mochila, en las disciplinas de equipo técnico, libre y acrobático y todavía siente las «emociones a flor de piel» por lo vivido en la piscina francesa. «Hemos logrado cosas que nunca se habían conseguido. Estamos súper cerca de Rusia y las cosas se van alineando poco a poco. Vienen años y experiencias muy bonitas», advierte.

Recompensa a la innovación

En un panorama internacional en el que, con los cambios de reglamento ejecutados en los últimos años, predominan la corrección técnica y la dificultad de las rutinas sobre el apartado puramente artístico, el conjunto que dirige Andrea Fuentes se ha propuesto justo lo contrario: emocionar a través del arte. «Somos un equipo que tenemos esa capacidad, que podemos motivar al público y que conseguimos transmitir mucho», asegura Arámbula. «Nadie sabe nadar como nosotras nadamos ni expresar lo que nosotras podemos expresar», desarrolla.

Prueba de ello es la marca que lograron en la ya citada final de acrobático, en la que Rusia subió a lo más alto del podio, pero España rompió los registros con un ejercicio que ha dado la vuelta al mundo. «Salimos a nadar con el corazón, a sacar la mejor puntuación posible y a defender la parte artística a muerte. Es una coreo muy bien hecha, que transmite mucho, y conseguimos emocionar. Eso ha marcado la diferencia», apunta Cristina, que firmó la plata junto a Paula Ramírez, Sara Saldaña, Iris Tió, Dennis González, Lilou Lluís, Txell Ferré y Marina García.

La llegada de Andrea Fuentes en 2025 fue clave para el cambio de dinámica y la nueva filosofía española. «Ella siempre ha querido defender esta estrategia y todas nosotras estuvimos de acuerdo», explica Cristina, que confiesa que la seleccionadora ha reducido horas de piscina en pro de la calidad: «Prefiere que hagamos una única sesión de siete a tres, por ejemplo, y que sea buena. Así tenemos la tarde libre para poder estudiar, descansar o recuperar mejor». En los entrenamientos, combinan la piscina con otras disciplinas, como el crossfit o el ballet, en busca del «máximo rendimiento en el agua».

Espías rusas

El Europeo de España fue exitoso, pero no estuvo exento de momentos polémicos. El más mediático fue el protagonizado por Rusia en la final de equipo libre, donde el combinado de Svetlana Romashina plagió el híbrido que España había hecho el día anterior para subirse a lo más alto del podio. «Cuando vimos que las rusas nos habían copiado nos sorprendimos, en la vida Rusia había copiado a ningún país», indica Arámbula, que cree que esto es, precisamente, lo que marca el cambio de dinastía en el mapa continental: «Es evidente que nos da coraje y rabia, pero lo vemos más como un logro que como una pérdida. Estamos orgullosas de que hayan tenido que copiarnos para poder ganarnos. Nos han puesto la alfombra roja para liderar la sincro en el futuro».

El equipo español, con Cris Arámbula arriba a la izquierda, posa con la plata tras la final de equipo libre en París.

El equipo español, con Cris Arámbula arriba a la izquierda, posa con la plata tras la final de equipo libre en París. / RFEN

Balance personal

Las tres medallas cosechadas en París se suman a otros logros previos, como el bronce en el pasado Mundial de Singapur o el oro en la anterior cita mundialista de Japón, que colocan a Arámbula en la élite de la natación artística española. La nadadora regresó de Francia «muy satisfecha» con su rendimiento individual, después de haber alcanzado «los estándares que el equipo pedía». Aunque la temporada ha sido «larga, dura y exigente», Cristina la ha cerrado desde el podio en tres de los mejores equipos de Europa, «al pie del cañón». Ahora, pasará un mes en A Coruña para «recargar pilas» antes de empezar a pensar y prepararse para el Mundial de 2027 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028

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