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Hockey sobre patines

Franco Platero y su ansiado retorno a Riazor: «El Liceo ahora es un club más ordenado y profesional, eso motiva para jugar aquí»»

El jugador argentino regresa a la entidad colegial después de un lustro en el Oliveirense portugués: «Tenía en la cabeza que quería volver desde el primer día que me fui de A Coruña»

Su veteranía se mezclará con el descaro y la calidad de los más jóvenes: «Todavía no hemos visto ni el 50% del potencial de Bruno Saavedra y Jacobo Copa»

Franco Platero, en la valla del Palacio de los Deportes durante un entrenamiento del Liceo.

Franco Platero, en la valla del Palacio de los Deportes durante un entrenamiento del Liceo. / CASTELEIRO

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A Coruña

Cinco años después de hacer las maletas rumbo a Portugal tras conquistar la Copa del Rey con el Liceo en A Coruña, Franco Platero (San Juan, Argentina, 1992) recorre el camino inverso para volver a ponerse a las órdenes de Juan Copa en la campaña 2026-27. Después de un lustro en las filas del Oliveirense, el argentino quiere volver a su mejor nivel tras una última temporada complicada en la escuadra lusa, pero con la motivación de haber entrado en la preselección de su país para los Wolrd Skate Games de Paraguay.

Se enfunda de nuevo en la camiseta verdiblanca media década después. ¿Qué siente?

La verdad es que estoy muy feliz de poder volver. Era algo que, desde el primer día que salí de aquí, tenía en la cabeza, porque fui muy feliz tanto dentro como fuera de la pista en A Coruña. Cuando se dio la oportunidad, no lo dudé ni un segundo. Fue muy bonito y ahora espero disfrutarlo.

¿Cómo fueron las negociaciones entre el club y usted para forjar su regreso?

He tenido una buena relación con el staff y con los dirigentes del Liceo desde que llegué aquí la primera vez y mantuvimos el contacto cuando estuve fuera. Siempre teníamos esa charla de cuando volver, de ‘este año se puede; este no’. Al final, han ido pasando las temporadas y este verano empezaron a salir cosas, informaciones de que me habían llamado, fue un poco particular. En ningún momento hubo contactos por ninguna de las dos partes, porque yo tenía contrato con el Oliveirense. Sí que quería buscar una salida, pero primero debía hablar con el club [portugués] y arreglar eso. Entonces, fue un poco rato como pasó todo, pero se pudo dar y eso es lo importante, estoy muy feliz.

Cinco años de diferencia entre la etapa anterior y la actual dan para mucho. ¿Qué ha cambiado en Franco Platero y en el Liceo durante este lustro?

Muchas cosas, en el club, por ejemplo, ha habido un cambio bastante grande. En mi primera etapa, hubo cambios muy importantes en la directiva, estaba todo volviendo a formarse. Ahora, es un club con una estructura mucho más ordenada, más profesional, y eso a los jugadores nos motiva mucho para venir a jugar aquí o para volver. Yo, por mi parte, tengo mucha más experiencia, ya he jugado en las tres grandes ligas (Italia, España e Italia). Venir de una competición tan diferente como la portuguesa me ha ayudado a mejorar ciertos puntos débiles, como el ataque. En España aprendí mucho más a nivel táctico, a nivel equipo, y allá me enseñaron más a trabajar la parte ofensiva. En ese sentido he cambiado bastante y es un complemento que espero poder demostrar sobre la pista para potenciar lo que ya vienen haciendo los compañeros.

Proyecto y objetivos

Se han ido César Carballeira, Nil Cervera y Tombita, pero el Liceo mantiene el bloque de la plantilla y los incorpora a usted y a Edu Lamas. ¿Qué cree que puede poner el equipo sobre la mesa?

Ha habido bajas muy importantes, eso está claro. Todos sabemos lo que significaba César en el Liceo y Nil, por ejemplo, también ha hecho grandes temporadas aquí. Pero creo que Edu y yo venimos con mucha experiencia y lo positivo para nosotros es que, cuando llegas a un equipo que es compacto y que viene haciendo las cosas bien desde hace dos o tres años, es un poquito más fácil adaptarse.

Suman experiencia a una plantilla donde destacan la juventud y el talento de jugadores como Bruno Saavedra, Jacobo Copa o Eloi Martínez bajo los palos. ¿Los ‘pibes’ se lo pondrán difícil a los veteranos?

Sin ninguna duda (se ríe). Lo bueno que tiene este equipo es que tiene una mezcla de experiencia y juventud muy positiva, porque las dos cosas son necesarias. Va a ser una complicidad bastante buena, porque no se discute la calidad de los chicos. Yo ya los venía viendo, ya he jugado contra ellos y sabemos lo mucho que dan, lo que son y lo que pueden llegar a ser. Tienen mucho camino aún por recorrer, pero lo están haciendo bastante bien. No estamos viendo ni el 50% de su potencial.

PRIMER ENTRENAMIENTO LICEO

Franco Platero sonríe durante un ejercicio entre Bruno Saavedra y Edu Lamas. / CASTELEIRO

La última campaña terminó con el dolor de la derrota frente al Igualada en la final de la OK Liga. ¿Siguió al equipo?

Lo más importante que hizo el Liceo el año pasado fue lograr la gran regularidad que tuvieron durante toda la temporada. Es muy difícil mantenerla durante tanto tiempo, sobre todo con tantos viajes y tantos partidos. Mantuvo un nivel muy alto y muy grande. Faltó la frutilla del postre, pero esas cosas pasan. Por ahí el equipo llegó desgastado o le faltó un poquito de suerte y de experiencia que en ciertos momentos son necesarias. Aun así, hicieron un gran año, es para estar orgullosos.

¿Y cómo ha visto al grupo? ¿Está recuperado del mazazo?

Sí, veo al vestuario muy motivado, con muchísimas ganas ya de empezar y de ganar. Cuando se pierde en las circunstancias que perdieron, claramente queda una espina ahí dentro que duele, pero ya está. Hay que pasar página, volver a trabajar y tratar de ser felices.

Lograron la Copa del Rey, que usted también levantó en 2021. ¿Le gustaría ampliar su palmarés verdiblanco?

Sin duda. La verdad es que mi Copa fue muy linda, porque se jugó en casa y contra el eterno rival [el Barcelona]. También fue muy especial porque era mi despedida, así que lo recuerdo como un mix de muchos sentimientos. Ahora, creo que hay que pelear por todo lo que vamos a jugar, porque el Liceo está para eso y tenemos equipo para poder hacerlo.

La reválida del Mundial

Estará en Riazor unos días y después se concentrará con Argentina para preparar los Wolrd Skate Games. ¿Qué supondría para usted estar en Paraguay?

Lo primero es estar aquí y pensar en el Liceo, ponerme bien físicamente y adaptarme al equipo. Hay que aprovechar el poco tiempo que voy a poder entrenar con el grupo para que todo sea lo más rápido posible. Y, después, con el tema de la selección intentaré pelar un lugar para poder estar en el Mundial. Para nosotros, estar con la celeste y blanca es algo único, especial, una cosa difícil de explicar con palabras, la verdad. Volver al Liceo me ha motivado mucho, por todo lo que significa este club, y la selección es otra ilusión más que tengo. Estoy muy feliz, disfrutando del momento y trabajando.

Después de un último curso difícil, ¿siente que ha vuelto a disfrutar del hockey?

Absolutamente, sí. Es lo que necesitaba. La temporada pasada no fui feliz dentro de la pista, por muchos motivos, y lo que más quería era volver a serlo, que uno al final trabaja de esto. Acá lo ha podido hacer en la otra etapa y espero que ahora sea igual o mejor que como fue.

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