07 de octubre de 2012
07.10.2012
La Opinión de A Coruña

Dos caras, cero puntos

El Dépor cae en Vallecas tras ir a remolque por culpa de sus propios errores. Primera parte nefasta, de lo peor de la temporada, y notable mejoría tras el descanso, con mucho riesgo, pero sin premio

07.10.2012 | 02:00

Quizá se pueda regalar medio partido en Segunda División, pero en Primera es un lujo prohibitivo para la inmensa mayoría de equipos. Entre ellos, el Deportivo, desaparecido ayer en Vallecas hasta que al filo del descanso se encontró sin buscarlo con un penalti que lo metió de nuevo en la pelea. Gracias a esa acción aislada, y a las paradas de Aranzubia, se mantuvo en pie hasta el final. Nefasta primera parte del equipo coruñés, que fue a remolque por culpa de sus errores defensivos, especialmente en la banda izquierda. Bastó con que el Rayo le buscara las cosquillas a Evaldo para dejar encarrilado el partido en apenas media hora. Los goles de Piti (m.18) y José Carlos (m.29) -ambos con ciertas dosis de fortuna, pero igualmente evitables- premiaron la mayor intención del equipo local, que sin hacer nada del otro mundo se encontró con un 2-0. Tras el penalti transformado por Pizzi (m.41) llegó el descanso y luego el Dépor mejoró. Era imposible no hacerlo después de una primera mitad tan lamentable. Oltra se la jugó sacrificando a un defensa, Evaldo, para meter a un delantero, Nélson Oliveira. Mucho riesgo, pero sin premio.

Igual que la semana anterior en el Bernabéu, Aranzubia volvió a ser el mejor futbolista blanquiazul. Diez minutos tardó en hacer su primera intervención de mérito, al desviar a córner un lanzamiento envenenado de Delibasic. El Deportivo no daba señales de vida. Apenas era capaz de dar más de tres pases seguidos. Valerón apareció muy poquito, lo justo para darle algo de criterio al juego en la zona ancha. No fue la mejor tarde del grancanario, aunque peor que él estuvieron los dos hombres de banda: Pizzi y Bruno Gama. Empezaron la Liga muy entonados, dando sensación de peligro casi permanente, pero no están en su mejor momento. Ayer se aplicaron algo más en tareas defensivas, tratando de echarle una mano a los laterales. No fue suficiente, porque el Rayo necesitó muy poco para romper la deslabazada zaga visitante. Los dos goles llegaron por la banda izquierda, en la que Evaldo volvió a quedar retratado. Aun así tuvo suerte el equipo vallecano, ya que los dos remates vienen precedidos de sendos desvíos involuntarios, primero de Marchena y luego de Zé Castro. Piti y José Carlos anduvieron listos para sacar petróleo de dos acciones en principio sin demasiado peligro.

Tardó en recomponerse el Dépor pese a que todavía le quedaba por delante una hora de partido para intentar arañar algo positivo. Superado en defensa y sin ideas ni profundidad en ataque, el conjunto coruñés entró de nuevo en el partido gracias a otra jugada aislada, prácticamente su única aproximación en los primeros 45 minutos. Moría ya el primer acto cuando Álex cayó dentro del área y Pérez Montero señaló penalti. El gol de Pizzi desde los once metros aventuraba una segunda mitad bien distinta. Aunque fuese por orgullo, el Deportivo tenía la obligación de lanzarse a por el empate y Oltra decidió hacerlo a tumba abierta.

Nada más comenzar la segunda parte, sentó a Evaldo y dio entrada a Nélson Oliveira. Otro delantero más para acompañar a Riki, lo que supuso pasar a jugar con defensa de tres hombres: Laure, Marchena y Zé Castro. Mucho riesgo en busca de la remontada. El partido se volvió loco y el Rayo pasó de claro dominador a dominado. El Deportivo se volcó cada vez de forma más descarada ante un rival que no supo explotar la contra para finiquitar el encuentro. Las reducidas dimensiones del estadio de Vallecas convirtieron el choque en un frenético ida y vuelta constante.

Nada tenía que perder el equipo de Oltra. Se fue hacia arriba de forma descarada, acumulando cada vez más gente en campo contrario, y dispuso de algunas ocasiones para empatar. Dos claras desperdició Nélson Oliveira, más lento que otras veces y algo egoísta a la hora de elegir la mejor solución. Mientras, el Rayo seguía perdonando y eso daba vida al Deportivo, más incisivo aún tras la entrada de Camuñas. El madrileño centró varias veces con peligro, aunque fue Álex quien firmó la mejor asistencia. Conectó con Riki con un gran pase en profundidad, pero el delantero remató fuera (m.87). Fue la última ocasión clara del Deportivo, que regresó cabizbajo tras encajar su tercera derrota consecutiva. No gana desde la primera jornada y tras el parón se medirá a Barça y Celta. Toca reflexionar. Por ejemplo, sobre la lamentable primera parte de ayer.

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