01 de diciembre de 2014
01.12.2014
La Opinión de A Coruña

Muerte Riazor Blues: Un muerto y 21 detenidos en una mañana de violencia en el Manzanares

Un veterano miembro de los Riazor Blues fallece tras ser arrojado al río Manzanares durante los enfrentamientos entre ultras del Deportivo y del Atlético, en una batalla campal con dos centenares de participantes - La pelea deja además 12 heridos - La operación sigue abierta y no se descartan más detenciones - Hoy se completarán los interrogatorios y es previsible que los detenidos pasen mañana a disposición judicial

01.12.2014 | 01:42

Esta es una historia de violencia. La de una mañana de domingo negra para una liga que, por el momento, tiene largo crédito para presumir de que las familias y los niños acuden a los estadios a disfrutar del fútbol, pero bajo el que se esconde una situación compleja sin abordar. Una jornada de luto que deja un balance bélico y la celebración de un partido en el que estaban convocados el Atlético y el Deportivo, en el que la pelota rodó, ahora con vergüenza, nadie sabe muy bien por qué. 21 detenidos, 100 identificados y 12 heridos, según el último parte policial de la noche. Y, una vez más, un muerto: un miembro de una sección radical de los Riazor Blues de 43 años, Francisco J. Romero Taboada, Jimmy, que falleció a consecuencia de una parada cardiorrespiratoria e hipotermia al ser lanzado al río Manzanares por varias personas tras ser agredido.

El coruñés no superó la parada cardiaca con la que ingresó en el Hospital Clínico San Carlos, en estado crítico, después de las maniobras que le había practicado el personal sanitario. El hombre fue rescatado del río por la unidad de buceo de bomberos de Madrid. Fuentes sanitarias señalan que había recibido una paliza previa y permaneció largo tiempo en el agua. Su mujer voló a Madrid con una amiga tras conocer la noticia y se desplazó al instituto forense donde se practicó la autopsia.

Al margen del fallecimiento, el balance inicial es de doce heridos, entre ellos, según fuentes de emergencias, otro joven que cayó al río Manzanares y que pudo salir por su propio pie. Las atenciones de los efectivos del Samur, fueron por heridas de arma blanca, heridas inciso-contusas en el cráneo y fracturas leves.

El atestado policial habla de 21 detenidos, la mayoría de entre 35 y 45 años, en un listado en el que también constan uno de 18 años y otro de 58. Los agentes interrogaron a los conductores de los autobuses para poder definir el casus belli, reconstruir los hechos, saber a qué hora arribaron a la capital y determinar si había una quedada pactada desde hace días, vía redes sociales, para partirse la cara con la participación de hinchas del Rayo y del Alcorcón, si fue una emboscada por parte de miembros del Frente Atlético, ultras del Calderón, cuando bajaban del autobús como sostienen varios testigos, o ambos supuestos.

El informe que trascendió a última hora de ayer refleja que no hubo una cita para pegarse, aunque sí desafíos a través de mensajes de móvil. Diversas fuentes sitúan el inicio de la batalla antes las nueve de la mañana en las inmediaciones de Madrid Río, una zona peatonal paralela al Manzanares en los alrededores del estadio Vicente Calderón. Las fuerzas de seguridad describen lo que allí se encontraron. "Nos sorprendió ver tanta brutalidad", describió el secretario general del Sindicato Independiente de Policía Española (SIPE), Alfredo Perdiguero, que añade que la sorpresa de los compañeros que participaron en la acción "fue a más" cuando, terminada la pelea, recontaron el arsenal. "Había un número increíble de navajas y cuchillos. Increíble que alguien que quiera ir a un campo de fútbol vaya armado de esta forma", relató.

En la pelea se vieron implicados dos centenares de personas. Los enfrentamientos se prolongaron durante más de una hora con varias bifurcaciones en las calles de San Rufo, Virgen del Puerto y Paseo de la Ermita del Santo. Bengalas, palos, piedras, navajas, botellas, barras, capuchas y hasta catanas... son algunas de las herramientas identificadas por vecinos, dueños de negocios próximos o viandantes en los minutos anteriores a que se desatase la tormenta. "Algunos iban haciéndose fotos y grabándose con el móvil", declararon a El País algunos de los presentes, "de repente empezaron a pegarse palizas brutales". A su paso, dejaron mobiliario urbano y negocios con destrozos.

Un testigo de los hechos relató a la Televisión de Galicia desde dentro a través de WhatsApp cómo había sido la reyerta. "Tenemos a uno en parada. A los cinco minutos de bajar del autobús aparecieron unos 200. Nos atacaron al llegar. Esos asesinos casi nos matan. Con puñales. Muchos heridos. Estamos hechos polvo. Nos están interrogando. Estamos fuera, en los buses, en la Casa de Campo. Fuimos andando hasta el bar y, a los cinco minutos, aparecieron al fondo, con barras de hierro, cuchillos. La Policía tardó mucho y, a los que caían por el camino los pateaban. Algunos iban con dos cuchillos en las manos y, al que está grave, encima, lo tiraron al río. Si no corremos más matan a más de uno", decía uno de los testigos.

Radio Coruña informó anoche que, entre los detenidos, se encontraban unas 15 personas procedentes de A Coruña, además de que la Policía Nacional mantuvo retenidos dos autobuses con parte de sus acompañantes en la comisaría de Moratalaz para identificar a sus ocupantes.

Entre las cuestiones a las que tuvieron y tendrán que responder los responsables políticos y de seguridad: por qué no estaban allí si había amenazas previas de quedada entre grupos violentos supuestamente vigilados y por qué, por ende, el partido no fue declarado de alto riesgo.

Es por ello que la Delegación del Gobierno de Madrid se apresuró a echar balones fuera: "Según informaciones facilitadas por la Jefatura Superior de Policía de Galicia, no estaba prevista la llegada a Madrid de la hinchada del Deportivo Riazor Blues. La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte había calificado el encuentro como de riesgo bajo".

Un partido de alto riesgo supone un dispositivo previo, que ayer no había, con escolta, incluso kilómetros antes de llegar a la ciudad, de los autobuses que llegan del equipo foráneo y con control de la entrada y salida a los estadios, algo que tampoco se realizó.

La Policía Nacional aseguró en su cuenta de Twitter que entre los detenidos se encuentran miembros del Frente Atlético, de los Riazor Blues, de Alkor Hooligans del Alcorcón y los Bukaneros del Rayo (estos últimos supuestamente al lado de los gallegos).

La peña de Vallecas emitió ayer un comunicado en el que negó que ninguno de sus miembros estuviesen implicados en los sucedido y acusaron de "difamación y criminalización" por parte de la Policía Nacional en sus medios oficiales).

SIN CONSTANCIA DEL VIAJE

El presidente del Deportivo, Tino Fernández, declaró ayer que el club no tenía conocimiento del viaje organizado hasta Madrid, que se vendieron un total de 288 entradas en taquilla a socios de la entidad. "Nosotros no vendimos la entradas de este grupo; no nos constaba que hubiese este viaje ni por supuesto la quedada", declaró el máximo dirigente a última hora de ayer en El Larguero.

"No teníamos ni idea de esta quedada, ni yo, ni nadie del club, no sabíamos nada", señaló en la misma línea Miguel Ángel Gil Marín, director general del Atlético de Madrid.

El club informó de que el consejero Martín Pita, responsable del área social y que estaba desplazado a Madrid, acudió hasta el hospital donde se encontraba ingresado el hincha que finalmente falleció, para conocer de primera mano el estado de los heridos.

Según fuentes del Deportivo, una vez confirmada la muerte, la Policía Nacional centralizó la investigación y dejó de aportar información a la entidad coruñesa ya con las pesquisas abiertas por la comisión de un posible delito de homicidio o asesinato en el marco de los enfrentamientos.

COMISIÓN ANTIVIOLENCIA

El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, ha declarado este mediodía tras la reunión de urgencia de la Comisión Antiviolencia a raíz de los altercados violentos de ayer en Madrid que "no había elmentos objetivos" que hicieran prever la reyerta en la que murió Francisco Javier Romero Taboada añadió que los hinchas radicales alquilaron el transporte fuera de la provincia para eludir la capacidad de prevención y reacción de la policía.

OPERACIÓN ABIERTA

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha admitido hoy que "es indudable que ha habido fallos" en la previsiones de seguridad que rodearon al partido Atlético - Deportivo. "Habrá que determinar por qué no se pudo detectar que esto podía ocurrir", ha declarado la representante del Gobierno en la comunidad de Madrid. 

Cifuentes ha precisado hoy que la operación sigue abierta, que puede haber más detenidos y que lo primero es determinar quiénes fueron los autores materiales de la muerte de Francisco Javier Romero Taboada. La delegada del Gobierno en Madrid espera que hoy terminen los interrogatorios y que los detenidos, todavía en dependencias policiales, pasen mañana pasen a disposición judicial.

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