"Me gusta llegar a los sitios sin meter ruido e irme sin meter ruido". Así sale del Deportivo Natxo González. Sin reproches, emocionado, agradecido. Dando la cara. Como un señor, un perfecto caballero. El que hasta el pasado domingo fue el entrenador del Dépor agradece la oportunidad de haber dirigido al equipo coruñés, entiende la decisión de su destitución pero reconoce que le hubiera gustado "tener más margen". "Me voy tranquilo, incluso contento con el aprendizaje de este año que ha sido para aprender muchas cosas que me sirven para el futuro. No me voy decepcionado ni frustrado. No me puedo reprochar que no haya conseguido el objetivo porque no he llegado al final y no sé qué hubiera pasado si hubiera llegado al final. Estamos a tiempo, o estáis, a tiempo de todo. El objetivo está ahí. Si estoy fuera es por lo que transmitió el equipo últimamente. Tengo capacidad para haber enderezado esto pero se ha decidido que no y me voy bien, tranquilo con el trabajo que he hecho y con la responsabilidad que me toca por los últimos resultados", relató el vitoriano ayer en la sala de prensa de Abegondo tras despedirse tanto de los jugadores como de los profesionales del club y de la ciudad deportiva.

En su comparecencia optó por no profundizar demasiado en las causas de la cuesta abajo del Dépor, aunque tiene claro que no es un problema de actitud: "Al contrario. El equipo siempre muestra buena actitud. Este grupo respeta mucho el escudo. Quizá el peso de ese escudo está haciendo mella en lo individual". Se va con la cabeza alta por haberlo dado todo por el Dépor y también por no haberse dejado influenciar nunca. "He tomado decisiones equivocadas, y también buenas, pero es ley de vida, soy humano. Estoy satisfecho con las decisiones que he tomado en lo controlable. En lo incontrolable es en lo que no he podido hacer. Lo incontrolable lo podíamos hacer mas controlable. Jamás he hecho caso a otras voces. Es de lo que más satisfecho estoy. Las decisiones las he tomado porque estaba convencido. Las decisiones las he tomado yo", recalcó Natxo, que evitó precisar cuáles son esos "incontrolables". Sobre la presión de tener que ascender sí o sí, cree que acabó afectando al rendimiento. "Esa obligación de ganar muchas veces te puede sobrepasar y creo que nos ha sobrepasasado. Al equipo no se le puede reprochar la actitud", insistió en su análisis.

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Natxo González se despide de Deportivo

Le comunicaron su despido "al día siguiente del partido" contra el Rayo Majadahonda. "Lo tenía asimilado más o menos. No me pilló por sorpresa. Me hubiera gustado más paciencia. Al final uno se ve capaz de darle la vuelta a esta situación complicada. Me veía con esa fortaleza. Que no se interprete como un reproche. Me hubiera gustado tener más margen", añadió el extécnico blanquiazul.

Es más, bromeó sobre que el Dépor pierde una "bala" con su despido porque "cada tres años" le toca un ascenso, una curiosidad que comentó a los jugadores a primera hora en su adiós a la plantilla. "Creo que os equivocáis porque este año me tocaba ascender. Cada tres años, ascenso. No digo que no se vaya a ascender, pero esa bala la habéis perdido", afirmó sonriente. Dio las gracias "a todos", en especial al director deportivo, Carmelo del Pozo, a quien le estará "eternamente agradecido". El segoviano le acompañó en su despedida, así como otros cargos del Deportivo como los consejeros Daniel Ramos y Ramón Piña. El que no pudo asistir fue el presidente, Tino Fernández, que según informó el club tenía una "reunión en la Real Federación Española de Fútbol".

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Natxo González se despide de Deportivo

MARTÍ, UNA "BUENA ELECCIÓN"

Sobre la elección de José Luis Martí para ser su relevo en el banquillo de Riazor, Natxo está convencido de que apostar por este "gran tipo" es una "decisión acertada". "Sinceramente, me parece una buena elección", dijo el vitoriano sobre el balear, al que ve con "capacidad" para este asumir este "reto" de pelear por el ascenso con el Deportivo.