Álex Bergantiños recibió esta mañana el alta médica y abandonó el centro hospitalario en el que permaneció la noche ingresado después del choque sufrió anoche con Pedraza y que le obligó a abandonar el campo en camilla debido a una herida en la boca. El capitán deportivista dejó el Hospital HM Modelo después de recibir el visto bueno de los médicos y de que le tratasen de las heridas en el rostro.

Allí recibió la visita de Pedraza, con el que chocó de manera fortuita en el encuentro de ayer contra el Mallorca cuando ambos disputaban un balón dividido. La peor parte se la llevó Álex, que tuvo que ser evacuado con abundante sangre en la cara.

Bergantiños, después de abandonar esta mañana el hospital con una fuerte hinchazón en el labio inferior, indicó que no tenía afectados ni dientes ni mandíbula por el golpe. Aún así, reconoció que su presencia el domingo en el partido es complicada.

LaLiga 123: Bergantiños, hospitalizado tras una entrada en el Deportivo-Mallorca

A su salida de la clínica, el jugador atendió a un grupo de periodistas, agradeció las muestras de cariño que ha recibido y se congratuló de que solo haya tenido afectado el labio y no la mandíbula ni los dientes. Bergantiños explicó que lo peor fue "el susto" que dio después de recibir el impacto de la bota del jugador Marc Pedraza en el rostro y "la incomodidad" que tendrá en unos días "para hablar y comer".

Pedraza, el capitán del Mallorca, Xisco Campos, con el que coincidió en la temporada 2010/11 en el Nàstic, y el entrenador del conjunto bermellón, Vicente Moreno, le visitaron en la clínica.

El centrocampista dijo que tranquilizó al jugador con el que peleó "por un balón dividido" que le mandó al hospital y aseguró que "son cosas del fútbol y de mala suerte al haber resbalado los dos" a la vez.

El jugador reconoció que será difícil que pueda jugar el partido del domingo porque la "inflamación" que tiene "es muy grande, así que le "tocará sufrir en la grada".