14 de enero de 2020
14.01.2020

Sabin Merino, el segundo en llegar

El exterior llega procedente del Leganés y firmará por lo que queda de temporada y dos más, siempre que el equipo consiga la permanencia Çolak fue la primera contratación del nuevo consejo

13.01.2020 | 22:47
Sabin Merino, en el suelo, tras un choque con el barcelonista Gerard Piqué.

Sabin Merino (Urduliz „Vizcaya„, 4 de enero de 1992) es el segundo fichaje del Deportivo en el mercado de invierno, tras la incorporación de Emre Çolak nada más producirse la apertura de la ventana de fichajes. El atacante vasco procede del Leganés y se desenvuelve por la banda izquierda, aunque también puede hacerlo como segundo delantero, y firmará por lo que queda de temporada con dos más, siempre que el conjunto blanquiazul consiga la permanencia en Segunda División.

Merino se formó en la cantera del Athletic de Bilbao y con el primer equipo llegó a participar en 57 partidos de Liga en Primera División; sin embargo, no llegó a asentarse en la primera plantilla durante las tres temporadas y media en las que vistió de rojiblanco en la elite. Fue cuando se produjo su cesión al Leganés en enero de 2019. Al concluir su contrato con el equipo vizcaíno, el conjunto pepinero se hizo en propiedad con sus servicios, pero esta temporada solo participó en dos partidos de Liga (78 minutos), muy lejos de los doce de la campaña pasada (jugó medio curso).

Futbolista de banda

Es un futbolista zurdo que se mueve preferentemente por la banda izquierda, un estiloso a pesar de sus 187 centímetros de estatura, al que le gusta tirarse hacia el centro en busca del apoyo del compañero. Merino, que también puede jugar como segundo delantero, destaca más por sus pases de gol que por su capacidad anotadora. Su cifra más alta durante su carrera fueron los 17 tantos que marcó con el Bilbao Athletic en Segunda División B durante la temporada 2014-15.

Su llegada servirá para reforzar las bandas, para cuya zona la dirección deportiva tantea a otro futbolista y cerrará los refuerzos en la vanguardia con la incorporación de un delantero centro, siempre y cuando se produzca la salida de uno de los dos que hay actualmente en la plantilla, Samuele Longo o Christian Santos. Con Sabin Merino ya había contactado Carmelo del Pozo, director deportivo, antes de que Richard Barral regresase para convertirse en el máximo responsable de los fichajes del primer equipo blanquiazul.

Habrá todavía más llegadas, ya que los dos millones de los que dispone el Deportivo para este mercado de invierno, lo convierten en un club apetitoso por parte de aquellos futbolistas que buscan salir de sus respectivos equipos para poder disponer de más minutos de juego, aunque sea descendiendo una categoría.

Tendrán que producirse también salidas, porque en estos momentos el primer equipo tiene cubiertas 24 de las 25 licencias de las que dispone cada equipo. Sin bajas, todavía puede entrar otro refuerzo, pero no puede ser extracomunitario, ya que Gaku y Beto da Silva ocupan en estos momentos las dos plazas de extranjero de las que disponen los equipos de Segunda División.

De hecho ya se habló de la marcha del peruano al Alianza de Lima de su país. Su baja permitiría la incorporación de Celso Borges, otro de los nombres que trascendieron desde que Fernando Vidal se postuló para ocupar la presidencia del club. El regreso del costarricense dejaría cubiertas esas dos plazas, lo que limitaría el campo de acción, excepto que los técnicos le estén buscando también una salida a Gaku Shibasaki. El rendimiento del centrocampista japonés está muy lejos de la aportación futbolística cuando juega con la selección de su país, en la que es un fijo. El club necesita dar bajas para tener plazas disponibles e incluso más dinero.

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