11 de febrero de 2020
11.02.2020
Fútbol | Deportivo

El espíritu del histórico Karbo rejuvenece en Riazor

Inma Castañón y Lis Franco, jugadoras del célebre equipo femenino coruñés, se reúnen con Miriam y Nuria antes del estreno en la Copa del Deportivo Abanca

10.02.2020 | 23:10
Miriam y Nuria, jugadoras del Dépor Abanca, posan junto a Lis Franco e Inma Castañón, exfutbolistas del Karbo, con la Copa del Rey expuesta en Riazor.

Testigo de los éxitos del Karbo en la primera mitad de los 80, Riazor recuperará esta tarde una parte del espíritu de aquel equipo que asombró y se ganó la admiración de la ciudad en el que será el estreno del Deportivo Abanca en la competición que llevó los primeros títulos a las vitrinas del club. Lo que al principio fue la Copa Reina Sofía, el torneo que sentó las bases del fútbol femenino en este país, luego el Campeonato de España y más tarde la Copa de la Reina alumbrará el debut en competición oficial en el estadio coruñés del conjunto que en el verano de 2016 recogió el testigo de aquel equipo surgido en una academia del barrio de Os Mallos que 35 años después de su último título nacional mantiene su reputación intacta.

"Siempre se habla del Karbo, pero aquí, en A Coruña, el primer fútbol femenino lo hubo en Crendes. Hubo gente antes que nosotras, no fuimos pioneras, lo que fuimos fue un poco las que alcanzamos en aquel momento lo más alto que se podía", puntualiza Lis Franco, histórica jugadora del Karbo y presente en los títulos de 1984 y 1985, disputados en Riazor ante más de 4.000 espectadores en las gradas. "Aunque nos veáis muy mayores, ya había televisión en color y hubo gente antes, en épocas muy complicadas en las que jugar al fútbol tenía que ser muy fastidiado", añade en un encuentro con Miriam y Nuria, actuales futbolistas del Deportivo Abanca, y su compañera de entonces Inma Castañón.

Eran tiempos en los que había que derribar muchos prejuicios, más incluso de los que existen ahora. "A nosotras nos veían de otra manera", recuerda Lis; "en aquel momento iban a ver lo que se encontraban, ahora ya ven que está más asentado. Nosotras éramos una sorpresa. Venía y decían: 'Esa le sabe pegar y pasa del medio del campo, un córner bien sacado...". "Ahora van a ver el fútbol", corrobora Inma.

A pesar de la evolución experimentada, apostilla Miriam, todavía quedan barreras por superar entre los más escépticos, como los que torcían el gesto cuando veían al Karbo ejercitarse en el antiguo campo de entrenamiento anexo a Riazor, en la parcela que actualmente ocupa la Casa del Agua. "Sigue habiendo gente que no ha visto todavía ningún partido de fútbol femenino y que cuando nos vienen a ver se enganchan y dicen: 'Saben jugar, le dan al balón de cabeza'. Aún hay un pequeño desconocimiento, pero todo ha evolucionado muchísimo", reflexiona la actual capitana del Deportivo Abanca. "La evolución se notará definitivamente cuando la gente no diga 'vamos a ver al femenino' sino 'vamos a ver al Dépor', pero creo que cada vez más gente se va enganchando a la manera de jugar que tenemos", amplía Nuria Rábano.

Algo parecido ocurrió en el apogeo de aquel Karbo que dominó el fútbol femenino nacional cuando éste daba sus primeros pasos. Al título de la Copa Reina Sofía en 1981 le siguieron los campeonatos de España de 1983, 1984 y 1985. En todos participaron Inma y Lis, orgullosas de lo que lograron y a la vez agradecidas por el apoyo que recibieron en la ciudad. "Tuvimos mucha suerte, fuimos unas privilegiadas", reconoce Inma. "Pero creo que nos lo merecíamos, dábamos espectáculo y la gente que nos vio a nosotras sigue comparando. Recuerdo que al campeonato de España en Madrid vinieran dos autobuses llenos de gente a animarnos", añade.

Aquel histórico equipo del Karbo no encontró continuidad al abrigo del club, pero a pesar del salto generacional existente con respecto al Deportivo Abanca, tanto Lis como Inma entienden que existe un vínculo con las actuales jugadoras del conjunto blanquiazul. "Yo me veo reflejada en ellas porque me gusta, las voy a ver jugar y disfruto. Veo el campo lleno y eso es único", destaca Lis. "Nosotras en eso no podíamos quejarnos tampoco", apunta Inma respecto a la respuesta del público.

El Karbo disputó los partidos decisivos de los campeonatos de España de 1984 y 1985 rodeado de un gran ambiente en Riazor. En torno a 4.000 aficionados se reunieron en el estadio. "Era una maravilla", reconoce Inma. "Se vieron buenos partidos, sobre todo emocionantes", recuerda Lis.

Miriam y Nuria esperan que la afluencia de público esta tarde en el que será el estreno oficial del equipo en el estadio sea parecida. "Espero que venga mucha más gente de la que viene a Abegondo, porque la gente siempre nos dice: '¿Por qué no jugáis en Riazor?'. Yo siempre les digo que prefiero Abegondo lleno a Riazor con la misma cantidad de gente que en la ciudad deportiva, porque se nota muy vacío. Pero yo creo que va a haber más de 5.000", sostiene la capitana.

"El partido lo tiene todo. Es a partido único, contra un gran rival, el momento es bueno... Tenéis que hacer un buen partido, fieles a vuestra filosofía", anima Lis Franco a Miriam y Nuria. "Es fundamental que haya un buen partido, porque en el fútbol femenino hay una labor social para que vaya hacia arriba. Dentro de que tiene que ganar el Dépor, de lo que se trata es de que haya un buen partido, que la gente diga: 'Esto vale la pena", argumenta la histórica del Karbo.

Tanto Lis como Inma estarán esta tarde en Riazor invitadas por el club. Para la segunda será un primer acercamiento al equipo femenino blanquiazul. La nostalgia le podía, pero promete recuperar el tiempo perdido. "Que ganéis el martes (por hoy) y que ganéis la Copa. Lo estáis haciendo muy bien", se despide de Nuria y Miriam.

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