Las referencias a la incertidumbre sobre la categoría en la que competirá el Deportivo la próxima temporada y, paralelamente, a la batalla legal en la que está inmerso el club para defender sus derechos pisoteados tras el aplazamiento del partido contra el Fuenlabrada, salpicaron el desarrollo de una asamblea singular por las medidas de prevención contra el coronavirus. El maltrato al Deportivo por parte del presidente de LaLiga, Javier Tebas, fue un tema recurrente en varias de las intervenciones de accionistas en una junta atípica por las distancias de seguridad -sin corrillos permitidos y con tres asientos libres entre cada uno de los 184 asistentes- y también especial por ser mucho menos bronca que las anteriores. Varias duras críticas desde el atril a Tebas -"indeseable y mafioso", según Xosé Iglesias Salorio- y también a la decisión de poner el club en manos de Abanca, las más encendidas las del exasesor jurídico del Deportivo, Germán Rodríguez Conchado, y las de Miguel Otero, destituido anoche como miembro del consejo.

Antes de votar en contra y de que la asamblea de accionistas le apartara del órgano de dirección del Deportivo, Otero defendió ante los accionistas una postura de oposición frontal a la del resto de consejeros, al entender que no era necesario dejar que Abanca tomase el control. A su juicio, "es totalmente falso que el Deportivo deba 91,8 millones; es una cantidad muy inferior, por lo menos en 20 millones", señaló en una acusación que rebatió Fernando Vidal, que defendió que las cuentas reflejan la realidad contable del club. Es la conclusión de Otero tras haber formado parte, desde el 24 de marzo, de una comisión económica creada por el club para valorar el impacto de la crisis sanitaria derivada de la pandemia.

5

Una junta en medio de la indignación por el caso Fuenlabrada

Otero entregó al club, para que lo ponga a disposición de todos los accionistas, un informe de 600 páginas con sus conclusiones. En ese dosier dice acreditar diferentes irregularidades. Por ejemplo, asegura que en la deuda figuran todavía 4,46 millones que no deberían aparecer tras una sentencia del Tribunal Supremo de enero de este año favorable al club y contraria a la empresa de Javier Tebas AIE. También considera deudas "ficticias" 6,72 millones pendientes de pagar a 35 futbolistas que, según Otero, ya están abonados. Además, considera que no se deben contabilizar como deuda los 7,6 millones de un préstamo de Abanca que desde 2015 se compensan por publicidad. Otero asegura haber detectado también la existencia de una "libreta paralela" con más de cuatro millones de euros, según él, no reflejados en la tesorería del club. "Por desgracia para el Deportivo las cuentas están correctas. Ya me gustaría a mí deber menos dinero, sería bueno para todos", contestó luego Fernando Vidal.

Según los cálculos de Otero, la entrada de Abanca como máximo accionista del Deportivo a Abanca supone un ahorro de 1,3 millones anuales durante los próximos diez años, idéntica estimación a la de Rodríguez Conchado. El abogado comunicó que tiene previsto presentar hoy una denuncia por falsedad en las cuentas, ya que sostiene que hay 56,46 millones que figuran como deuda y no existen. "El precio de la venta a Abanca quedaría perfectamente cubierto simplemente diciendo la verdad,", reclamó Conchado con su característica vehemencia.

Las dudas sobre cuál será el futuro del Dépor en manos de Abanca afloraron en varias de las intervenciones. "Hoy es el día más triste, ni el penalti de Djukic ni los descensos", resumió David Iglesias. "¿Cuál será papel de Abanca? ¿Va a ser el Deportivo fruto de la especulación?", se preguntó Miguel Méndez. "Es un día triste para todos por el cambio de modelo", lamentó el excandidato a la presidencia Manuel López Cascallar. Tres ejemplos de los aficionados que se cuestionan la idoneidad de este paso. Entre los discordantes, el abogado Sebastián Lorenzo, que en nombre de un grupo de accionistas anunció que impugnará la junta de ayer.