Con Fernando Vázquez al frente, al volante de su vehículo, arrancó ayer desde la explanada de Riazor una multitudinaria marcha motorizada de deportivistas convocada por la Federación de Peñas para defender al club y reclamar "justicia" en la competición. Con la polémica suscitada por la suspensión del partido de la última jornada contra el Fuenlabrada y la visita del club madrileño a la ciudad con contagiados por coronavirus como telón de fondo -la expedición abandonó el hotel de concentración ayer-, la caravana juntó a 550 vehículos, según la sala de Tráfico de la Policía Local. "Somos de Segunda y ahí seguiremos. Creo que la razón está con nosotros y solo pido que se haga justicia", manifestó Vázquez, mientras era saludado por aficionados.

Unos 550 vehículos se suman a la marcha deportivista

Coches, motos y una de las hormigoneras que celebran los títulos del Deportivo y hacen acto de presencia en las grandes ocasiones se dieron cita sobre las 20.00 horas en el entorno de Riazor, origen de una marcha que culminó en la sede de la Federación Galega de Fútbol, en Someso. La caravana, con bocinazos y adornos y motivos blanquiazules, además de mensajes contra el presidente de LaLiga, Javier Tebas, avanzó con lentitud por las avenidas de Buenos Aires y Rubine, la plaza de Pontevedra, Juana de Vega, Sánchez Bregua, Linares Rivas y la avenida Alfonso Molina, zonas donde se produjeron colapsos de tráfico. Llegaban los primeros coches a Lavedra y aún había vehículos esperando para ponerse en marcha en Manuel Murguía. Una hora y media después la circulación recuperaba la normalidad, sobre todo en el centro urbano.

Vázquez y miles de seguidores llegaron hasta el entorno de la sede de la Federación, donde un grupo de directivos, encabezados por el presidente, Rafael Louzán, recibió a los peñistas que promovieron la marcha.