21 de septiembre de 2020
21.09.2020
La Opinión de A Coruña
Fútbol

El primer encuentro

Hace 40 años el Deportivo se midió a varios futbolistas que acabarían de blanquiazul

21.09.2020 | 00:42
El primer encuentro

Aquella temporada de 1980-81, cuando el Deportivo se estrenó en Segunda División B, dejó varios encuentros con diferentes adversarios que con el paso del tiempo acabarían teniendo protagonismo como deportivistas,. Los más destacados, si acaso, fueron Miguel Angel Lotina, Jon Aspiazu y Joaquín Villa, que en aquella temporada vestían las camisetas del Logroñés, Bilbao Athletic y Ensidesa.

El primero jugaba en el Logroñés con 23 años, 26 después se convirtió en entrenador de la primera plantilla blanquiazul. Permaneció en el banquillo de Riazor durante cuatro campañas y con él el conjunto coruñés regresó a las competiciones europeas. Tras un inicio dubitativo, temporada 2007-08, el equipo empezó a remontar el vuelo con un triunfo en el Ciutat de Valencia frente al Levante (0-1, gol de Sergio de penalti); tres jornadas después llegó el despegue definitivo, que se produjo con el cambio de sistema y la implantación de la defensa con tres centrales. Llegar a Europa y convertir a Filipe Luis en el lateral que fue después son sus grandes logros. En su contra pesa ser el entrenador del descenso tras veinte temporadas en la elite. Una pérdida de categoría que se produjo con 43 puntos -nunca un equipo había descendido con esos números- y como consecuencia de aquel polémico Levante-Zaragoza que acabó en los tribunales.

Jon Aspiazu se convirtió en blanquiazul 20 años antes que Lotina y siete después de haberse enfrentado al Deportivo en Segunda B. Hace 40 años formaba parte de un Bilbao Athletic en el que también destacaban De la Fuente, Cedrún, Mendilibar y se iniciaba Andoni Zubizarreta. Sin sitio en el primer equipo de San Mamés, se fue al Hércules de Alicante y de ahí al Sestao en Segunda División, donde un joven Javier Irureta se estrenaba como técnico. Llegó a A Coruña en 1987 como uno de los fichajes de Eusebio Ríos, un técnico vizcaíno que dirigía por segunda campaña al cuadro coruñés. Fue la temporada del gol de Vicente; tras la incorporación de Augusto César Lendoiro a la presidencia y la permanencia de Arsenio Iglesias en el banquillo, Aspiazu se convirtió en imprescindible para el entrenador, pues el vizcaíno era como el brazo alargado del técnico de Arteixo; él mandaba en la medular con José Ramón y Fran a sus costados. Tras el ascenso perdió ascendencia y regresó al Sestao, después de cinco temporadas. Una vez confirmó su retirada como futbolista se convirtió en inseparable de Ernesto Valverde en los banquillos.

Joaquín Villa fue otro de los jugadores que jugó en Riazor como visitante antes de hacerlo con la camiseta blanquiazul. En la temporada 1980-81 jugaba en el Ensidesa cedido por el Sporting de Gijón. Tenía 19 años y un futuro prometedor. Sin embargo, tardó en convencer a los técnicos de Mareo que tenía un sitio en el primer equipo sportinguista. Fue entrando y saliendo durante cuatro temporadas, hasta que Lendoiro lo pescó -lo intentó durante bastante tiempo- en la campaña 1990-91. Formó delantera con Pedro Uralde y con Zoran Stojadinovic el año del ascenso del cuadro blanquiazul, en el que llegó a anotar ocho goles. La llegada de Boronat le cerró el paso ya en la elite, como le sucedió también a Stoja, el héroe del ascenso con sus dos goles ante el Murcia.

Otros futbolistas que con posterioridad a ese curso 198o-81 se convirtieron en deportivistas fueron José Luis Montes (Alcalá), Froilán Maldonado (Mirandés), Millán (Leonesa) y Marro (Sestao). Montes llegó a Riazor en la temporada 1983-84 y se marchó tras tres curso como blanquiazul, periodo en el que compitió por la titularidad en la portería con Jorge; Maldonado, en aquel entonces en el Mirandés, llegó en el curso 1986-87 procedente del Espanyol y solo estuvo ese año; Marro (que hace 40 años militaba en el Sestao cedido por el Athletic, aterrizó en A Coruña dos años después (1982-83) y solo cumplió una temporada. Finalmente Millán -Jesús González Sanisidro- se incorporó en 82-83 y militó como deportivista durante dos campañas. El portero cambadés regresó al Juventud de Cambados tras haber militado ante en el Racing de Ferrol y la Cultural Leonesa, equipo del que fichó por el Deportivo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook