La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia emitió ayer el veredicto que realizó el pasado 14 de diciembre y en él desestima el recurso de la Fiscalía Anticorrupción del 30 de diciembre del 2019 por la sentencia del 9 de ese mismo mes que absolvía a los 36 jugadores del Levante y Zaragoza de un presunto delito de fraude deportivo y pidió que les condenara al considerar acreditado que el partido disputado el 21 de mayo del 2011 en el estadio Ciudad de Valencia se amañó. El encuentro acabó con victoria zaragocista por 1-2, con goles de Gabi y el equipo aragonés logró la permanencia y acabó bajando el Deportivo. Así, se mantiene la absolución para todos los jugadores convocados en dicho encuentro, el técnico Javier Aguirre y el entonces director deportivo, Antonio Prieto, además del actual secretario general, Francisco Checa, así como al Zaragoza como entidad. Además, la Audiencia Provincial sí ha estimado el recurso de Agapito Iglesias y de Javier Porquera, que habían sido condenados por el juez Manuel Aleis, titular del Juzgado de lo Penal Número 7 a un año y tres meses de cárcel por falsedad documental, por lo que quedan absueltos al haber prescrito ese delito. Agapito y Porquera ya habían sido absueltos, como el resto, del delito de fraude deportivo.

El fallo de la Audiencia Provincial con respecto al recurso del fiscal Pablo Ponce dice los siguiente: “Debemos desestimar y desestimamos el recurso de apelación interpuesto por el Ministerio Fiscal y al que se adhirieron LaLiga y el Deportivo de la Coruña y, en consecuencia, debemos confirmar y confirmamos la resolución dicha en cuanto absuelve a los encausados por delito de fraude deportivo”. En cuanto al recurso interpuesto por Agapito Iglesias y Javier Porquera, asegura que “debemos estimar y estimamos el recurso de apelación contra dicha sentencia y en consecuencia debemos absolverlos y los absolvemos del delito de falsedad del que venían acusados e interinamente condenados al declarar la prescripción del mismo”.

La Fiscalía Anticorrupción encabezada por el fiscal Pablo Ponce pedía un pronunciamiento en forma de condena o, en caso de que no fuera posible por razones procesales, que se anulara la sentencia y se repitiera el juicio con un magistrado diferente, ya que el único resultado lógico de todos los indicios es el amaño del partido para lo que, según aseguraba, el club aragonés destinó 1,7 millones y descartaba la teoría de que se tratase de primas por la permanencia en Primera División. Además, también incidía en que el Zaragoza no hizo ninguna investigación interna para saber dónde fue el dinero. Sobre la sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia aún cabría un recurso ante el Tribunal Supremo, que ahora debe decidir el Ministerio Fiscal si acude a esa última instancia.

La sentencia cuestiona la declaración de Javier Tebas

La sentencia de absolución de los acusados por el presunto amaño del Levante-Zaragoza que terminó condenando al Deportivo al descenso a Segunda División en 2011 cuestiona la intervención como testigo del presidente de LaLiga, Javier Tebas. “Estudia la sentencia la declaración de este testigo y sometida a crítica no se sostiene ni con las referencias que, paralelas a su declaración, podrían sostenerla”, recoge el escrito de la Audiencia Provincial de Valencia. “Las referencias que da Tebas no son prueba alguna, como resuelve la resolución recurrida, ni la conversación de este con Lendoiro fue como relató Tebas, siendo incierto que citase a un exjugador del Deportivo como fuente de la noticia de la compra”, añade la sentencia sobre la forma en la que el presidente de LaLiga conoció el supuesto amaño.