Después de Lotina, se impuso el caos

Catorce entrenadores lleva el Deportivo en otra tantas temporadas, en las que el equipo coruñés cambió hasta en 14 oportunidades al inquilino del banquillo de Riazor. Todo comenzó con la marcha de Miguel Ángel Lotina a la conclusión del curso 2010-11, cuando el conjunto blanquiazul cayó en Segunda División. El de Meñaka fue el último de los técnicos que se mantuvieron con firmeza al frente del cuadro deportivista, en el que cumplió cuatro campañas y al que había llegado en 2007-08. Desde entonces solo tres de estos trece técnicos —De la Barrera acaba de llegar— cubrieron un curso completo: José Luis Oltra (2011-12 en Segunda); Fernando Vázquez (2013-14 en Segunda) y Víctor Sánchez (2015-16 en Primera). Y los tres lo hicieron de forma exitosa, Oltra y Vázquez alcanzando sendos ascensos a Primera División; mientras que Sánchez aseguró la permanencia en la máxima categoría.

Durante este periodo que abarca la segunda década de este siglo XXI, el equipo deportivista llegó a disponer de tres entrenadores en una misma temporada y en las tres el equipo acabó perdiendo la categoría. En 2012-13, con el Deportivo de regreso a Primera, José Luis Oltra inició el curso como reconocimiento al trabajo desarrollado en la campaña anterior cuando obtuvo el ascenso con los mejores registros de la historia en Segunda; pero el valenciano fue sustituido en el parón de Navidad de 2012 por Domingos Paciência (el portugués solo aguantó seis partidos) y este fue relevado por Fernando Vázquez, que no pudo evitar el descenso a Segunda. En 2017-18 fue Pepe Mel el encargado de dirigir el cuarto proyecto consecutivo en la elite como recompensa al buen hacer en el tercio final del curso anterior, cuando había sustituido a Gaizka Garitano. Pero el madrileño tuvo que marcharse tras la novena jornada; Cristóbal Parralo ascendió del Fabril para mandar en el primer equipo, pero tras 13 partidos fue sustituido por Clarence Seedorf. Con el holandés en el banquillo, el Deportivo no hizo más que certificar el tercer descenso de la década.

Ya en Segunda División el club volvió a dar muestras de inseguridad en sus entrenadores,. La temporada última (2019-20), que tuvo un cambio en el consejo de administración —producido antes de que concluyese el curso anterior—, empezó con Juan Antonio Anquela como máximo responsable del primer equipo y con el objetivo de alcanzar un ascenso que el cuadro coruñés había perdido el año anterior en el partido definitivo del play off contra el Mallorca. En diez jornadas, el técnico jienense fue sentenciado. Los dirigentes recurrieron a Luis César para solucionar los males de un equipo que coqueteaba con el descenso. Transcurridas once jornadas más el conjunto blanquiazul estaba en el fondo de la tabla. Nuevo cambio en el consejo de administración y con él la llegada de Fernando Vázquez. Después se produjo el parón en la competición a causa del COVID-19, el caso Fuenlabrada y el regreso a Segunda División B. El resto de acontecimientos se fueron escribiendo desde que comenzó la temporada actual hasta el pasado lunes, cuando se confirmó la destitución del entrenador de Castrofeito.

Desde esa temporada 2011-12, cuando el primer equipo blanquiazul reinició su andadura en Segunda División, de donde había logrado salir veinte años atrás, sólo hubo tres campañas tranquilas. Tres temporadas en las que no hubo cambio de entrenador. Las dos primeras en la categoría de plata, con Oltra y Vázquez al frente del primer equipo, y la correspondiente a 2015-16 cuando Víctor Sánchez del Amo completó el curso en Primera con éxito. Había llegado la temporada anterior para cubrir las últimas ocho jornadas en sustitución de Víctor Fernández. El aragonés había sido el elegido por Vidal para ocupar la plaza del defenestrado Fernando Vázquez. En el resto de las otras siete temporadas, el banquillo blanquiazul siempre tuvo más de un inquilino.

Con el regreso del equipo a Primera de la mano de Vázquez, Fernández no fue capaz de asentar al equipo y la directiva recurrió a Sánchez del Amo para asegurar la permanencia. Tras completar con éxito el curso siguiente, el exfutbolista blanquiazul finalizó su etapa como técnico y el club recurrió a Gaizka Garitano; pero ciertos resultado y el infortunio provocaron que el vizcaíno fuese relevado por Pepe Mel a falta de 15 jornadas. El equipo se salvó y Mel obtuvo el poder de iniciar el curso siguiente (2017-18), pero apenas tuvo tiempo. Tampoco bastó el trabajo de Cristóbal y mucho menos el de Seedorf. ¡A Segunda! Natxo González dejó el Zaragoza para fichar por el Deportivo que anhelaba el ascenso. Duró 32 jornadas. José Luis Martí lo suplió y el equipo se quedó en Segunda.