Miku, durante un entrenamiento. | // CARLOS PARDELLAS

El Deportivo decidió en verano apostar fuerte por el regreso inmediato al fútbol profesional y para ello confeccionó una plantilla ambiciosa, alejada de los estándares de la Segunda División B, apoyándose en el músculo económico que le proporcionaba Abanca. El club, entonces encabezado por Fernando Vidal, logró así atraer jugadores por encima de las posibilidades de una categoría más modesta, pero a tres partidos de finalizar la primera fase de la competición la apuesta se ha revelado fallida.

El equipo tiene escasas posibilidades de alcanzar los puestos que dan derecho a pelear por el ascenso y convive con la amenaza de caer a las posiciones de peligro. Asegurar la permanencia aparece ahora como el objetivo prioritario después de ver como clubes más humildes y con presupuestos más ajustados asimilaban mejor la categoría.

Fernando Vidal, antes de ser apartado por el máximo accionista (Abanca) en vista de la deriva en la que se había instalado el club, desveló que el presupuesto de la temporada oscilaría entre los 13 y los 14 millones de euros. La cifra parte del esfuerzo por mantener la estructura de la entidad lo más intacta posible pese al descenso, pero una parte importante corresponde a lo que se destina a la primera plantilla. El expresidente desveló que el coste del equipo asciende a 3,6 millones, pero de la ecuación restó a un Diego Rolan que engullía alrededor de un millón y que terminó saliendo del club en el mercado de invierno ante la negativa del propietario de continuar asumiendo su alto salario.

Esas cifras contrastan con las del resto de equipos de la categoría en un momento en el que el Deportivo está en una situación límite. Se le podría acercar el Racing de Ferrol, que el sábado dejó muy tocadas las opciones blanquiazules de alcanzar la fase de ascenso. El conjunto ferrolano presupuestó a finales del año pasado 2,3 millones para esta temporada. Casi todo (1,9 millones) se lo lleva el equipo que ahora dirige el exentrenador deportivista Cristóbal Parralo, que aspira a pelear por una plaza en Segunda después de una buena racha de resultados.

La inversión deportivista en jugadores como Keko, Uche, Borges o Beauvue no se ha visto reflejada en los resultados y contrasta con la situación de los clubes que marcan el paso en el subgrupo. El Zamora, un recién ascendido desde Tercera que prácticamente tiene asegurada su presencia en la fase de ascenso, apenas maneja un presupuesto de 1,2 millones, casi lo mismo que el sueldo de Diego Rolan. A pesar de ello, ha conseguido colocarse como líder a falta de tres jornadas.

Algo parecido ocurre con Unionistas, un club con raíces populares que destina alrededor de medio millón de euros a la plantilla y el cuerpo técnico. El equipo salmantino, sin embargo, fue quien gobernó el subgrupo con autoridad hasta las jornadas más recientes, en las que ha perdido su posición de privilegio.

El Compostela, también por encima del Deportivo en la clasificación actualmente, preveía contar con un millón de euros esta temporada en Segunda B. Eso no le impide aspirar todavía a alcanzar las tres primeras posiciones. Con pocos recursos, los compostelanos han armado un proyecto atractivo basado en la continuidad de su técnico, Yago Iglesias.

Miku vuelve a trabajar con el grupo

Miku empezó ayer a realizar algunas tareas con el resto de sus compañeros. El delantero venezolano hizo con el grupo varios de los ejercicios de la sesión con la que la plantilla cerró la semana de trabajo, marcada por la ausencia de competición. Miku afronta así la recta final de su recuperación después de sufrir unos problemas musculares en el calentamiento del partido contra el Guijuelo. Al delantero se le diagnosticó una sobrecarga que le impidió también estar disponible para el encuentro frente al Racing de Ferrol, pero podría llegar en condiciones para recibir al Pontevedra el domingo que viene en Riazor. En el entrenamiento de ayer se tuvo que retirar Diego Villares debido a un golpe en una rodilla. Derik hizo tan solo una parte, tal y como estaba previsto por los servicios médicos. La plantilla descansará hoy y mañana y regresará a los entrenamientos el lunes por la tarde en Abegondo.